Mostrando entradas con la etiqueta voto en blanco computable. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta voto en blanco computable. Mostrar todas las entradas

jueves, junio 23, 2016

Mi voto estas generales


Mi voto en estas generales. Mi denuncia.

Que no llegará a nadie, porque este voto va a ser declarado nulo, y constará como tal, sin que, al contrario de lo que ocurre con los votos a los partidos, mi posición se traslade claramente a los demás ciudadanos.
Así que lo tengo que hacer público aquí.

Lo llaman democracia, y no lo es.

En cualquier caso, votando nulo, o votando en blanco, e incluso absteniéndose, algo llega. Muy poco, sí. Demasiado poco.

Estaría bien que pudiéramos contar con un medio para que esta denuncia no pudiera ser acallada casi totalmente en las urnas. Para que pudiera ser visible ese día también. En un lugar y en un momento donde es fundamental que se haga visible, lo más posible, esta realidad. Allá donde el Régimen más necesita ocultarla. Directamente en la propia representación de la farsa electoral.

Podríamos tener ese medio. Si así lo quisiéramos los suficientes.
Requeriría un poquito de trabajo.
No mucho, una pizca. Muy asumible.

Si estás dispuesto a hacer ese pequeño esfuerzo para futuras elecciones: pincha aquí.

miércoles, febrero 17, 2016

Propuesta de Podemos al PSOE: ¡Peligroso radicalismo antisistema!

“La propuesta de reforma del Sistema electoral de Podemos es una mierda. Lo tengo que decir así de claro porque no hay otra forma buena de decirlo.”

La frase no es mía, pero es tan acertada que tenía que plagiarla.

He aquí la propuesta:



Un país para la gente: bases políticas para un gobierno estable y con garantías (página 74)
 
En caso de no ser posible la reforma electoral por adelanto electoral o bloqueo en el Senado por parte del Partido Popular, el Gobierno del Cambio propone que se tramite en el Congreso la reforma urgente –con carácter transitorio hasta la citada reforma constitucional– de los artículos 162.2 y 162.3a de la LOREG, que pasarían a tener la siguiente redacción:
1. A cada circunscripción electoral le corresponde un mínimo de un diputado.
2. Los doscientos noventa y ocho diputados restantes se distribuyen entre las provincias en proporción a su población, conforme al siguiente procedimiento:
  a. Se obtiene una cuota de reparto resultante de dividir por doscientos noventa y ocho la cifra total de la población de derecho de las provincias peninsulares e insulares.

La propuesta íntegra se puede descargar aquí.



Naturalmente, esta propuesta va precedida de una muy elaborada declaración de intenciones: lo que querrían hacer, si pudieran... modificar la Constitución.

Pero claro, ahí están los malvados del PP con mayoría absoluta en el Senado, dispuestos a impedir cualquier cambio constitucional. Y por eso las buenas intenciones de los líderes podemitas no pueden salir adelante y, en consecuencia, deben rebajar sus pretensiones y conformarse con una simple reforma de la Ley Electoral.

Una reforma de la Ley Electoral que consiste en reducir el número de escaños mínimos por provincia de 2 a 1 en las elecciones generales al Congreso.

Y eso es todo, amigos. No busquen más, que no lo hay.

Gran innovación. La nueva política. Radical. Antisistema a tope. ¡Oh, yeah!



Para el que le interese, dejo aquí un enlace a un texto donde se analiza esa medida -entre otras- y se concluye que de aplicarse apenas cambiaría nada.



Pero lo peor no es que esa propuesta sea pura estética. Lo peor es la oportunidad perdida: sólo tocando la Ley Electoral se le puede dar vuelta y media a nuestro Sistema electoral, en varios sentidos. Para empezar, se puede:

1) Minimizar el déficit de correspondencia votos-escaños utilizando escaños compensatorios, eliminando el corte del 3%, sustituyendo el método D'Hondt por el proporcional de restos mayores, y dando representación al voto en blanco en forma de escaños vacíos.

2) Mejorar algo más la representatividad repartiendo justa y equitativamente los espacios mediáticos entre todas las candidaturas.

3) Y mejorar todavía más la representatividad regulando el gasto electoral para que sea igualmente equitativo.

Y todo ello sin tocar la Constitución. Pasando por encima del Senado. Que, legalmente, se puede.

Y estas son medidas insuficientes, que no alcanzarían plenamente la raíz del problema. Aunque mejorarían bastante las posibilidades.

Pero ni a eso llegan. Ni se acercan. Ni una pizca de mejora. Ni una pizca de avance hacia una democracia real.

Una mierda, vamos.

Ah, y obviamente, el titular es irónico.

Mismos perros, distintos collares.

lunes, diciembre 21, 2015

Así quedaría el Congreso si todos los votos valieran lo mismo

Tras el 15M, algunos medios de comunicación empezaron a informar sobre el déficit de representatividad del Congreso; y, en estas generales, sólo un día después, esta información ya está muy difundida, al menos, por la red.
¿Algo está cambiando?
Sin embargo la información que se difunde no es todo lo completa que debería ser. Siempre se olvidan de algo: dar representación al voto en blanco.
Igual la cosa no está cambiando tanto algunos creen.

Ahí tenéis cómo quedaría el Congreso si todos los votos valieran lo mismo. También los blancos y los nulos, a los que habría que asignar escaños sin ocupar.
Reparto proporcional, restos más altos.

Congreso 2015 si todos los votos valieran lo mismo
A resaltar:

1) En total, 80 escaños mal representados. 40 de más para los de siempre (sobre todo, PPSOE) y 40 de menos para casi todos los demás.

2) Este ciclo sólo 6 escaños deberían quedar sin ocupar por el voto en blanco y nulo. Han bajado. Se ha notado que la gente ha votado más a los partidos. Había ilusión. O mucha necesidad.

3) Si el PP pacta con el PSOE, entre ambos suman, por los pelos, más del 50% de los votos. Tendrían 176 escaños legitimados por esos votos. Mayoría absoluta.
Si pactan podría ser la primera vez en muchos años en que un gobierno de este país esté respaldado por una mayoría de votos. 
Curiosa circunstancia, si se da.
No es que espere nada bueno del PPSOE, pero que gobiernen juntos los enemigos irreconciliables podría traer algún bien. Alguien abriría los ojos. Digo yo.

Ahí va en gráfico.

Congreso 2015 si todos los votos valieran lo mismo

miércoles, diciembre 02, 2015

Los escaños vacíos del Sistema

Escaños en Blanco optó por ser los escaños vacíos del Sistema. El voto protesta útil. La opción para “presionar a la clase política y a sus partidos para que se esfuercen mucho más en desarrollar su actividad con ética y respeto”.
Y el Sistema, como no podía ser de otra manera, lo ha puesto en su lugar. Fuera de Madrid y Barcelona. Y de muchos otros lugares.

Y es que no tiene sentido pretender ganar en una partida que está amañada. Sin democracia, la Banca -el Sistema- siempre gana.

Esta vez le ha bastado con la recogida de avales y con añadir dos nuevas y apetitosas zanahorias partidistas a la noria electoral. Pero la LOREG tiene muchas más barreras. Está blindada. Si no eres de los partidos del Régimen, no tienes nada que hacer. 

La estrategia debe ser diferente. La democracia sólo puede ganarse en la calle.

Y en las urnas no tiene sentido esperar victorias que no pueden llegar. El juego está amañado. Y lo único que podemos y debemos hacer ahí es denunciarlo. Deslegitimar. Debilitar.


Para luchar por la democracia, pero haciendo, en cada lugar, lo que toca.

martes, junio 09, 2015

El Ayuntamiento de Ciudad Real, si todos los votos valieran lo mismo


Un concejal menos para el PP y uno menos para el PSOE. IU y C's quedarían igual.

Municipales Ciudad Real 2015 - Reparto real y proporcional
UPyD cede su concejal al PPSOE a consecuencia de la barrera del 5%, aunque también lo cedería si no hubiera barrera pero se hiciera el reparto por el método D'Hondt (ya sabemos, ligera sobrerepresentación de los mayoritarios).
La concejalía vacía del voto en blanco se usurpa por un concejal PPSOE porque así lo impone la LOREG.

Municipales Ciudad Real 2015 - Causas del déficit de representatividad
Pese a todo ello, es claro que el déficit de representatividad no es tan grande aquí como en las autonómicas. No hay circunscripciones, y eso ayuda.
Además, en las municipales, en general, está el factor “cercanía”, que también ayuda a reducir ventajas injustas. Con menos recursos se llega a más gente. Y el trato personal y el conocimiento personal de los candidatos tiene incidencia, más a medida que los municipios son más pequeños.

Los procesos electorales municipales son el punto más débil del Régimen. Trampas se hacen, como en los demás, pero en menor grado. Ello abre posibilidades de acción a los ciudadanos. Incluso en grandes ciudades, como Madrid y Barcelona, como hemos podido comprobar este 2015.

Aunque en nuestra Ciudad Real ultraconservadora lo vamos a tener más difícil. No hay más que ver el nivel de votos que ha sacado el PPSOE. Todavía más de las dos terceras partes de los votos válidos. Teniendo alternativas. Con lo que han hecho estos últimos 35 años. Con lo que están haciendo ahora mismo.

Sin duda, los culipardos ven demasiada televisión.

viernes, junio 05, 2015

Dónde y cómo se pierde la representatividad


Sabemos que unos votos valen más, otros valen menos, y otros no valen nada.
Sabemos que unos escaños se venden más baratos que otros, en función de a qué partido se le asignan.
En definitiva, sabemos que la asignación de escaños no se corresponde con la voluntad de los ciudadanos expresada con su voto.

Vamos a ver dónde y cómo se pierden esos escaños.
 
1) Las circunscripciones.

En las Autonómicas de Castilla-La Mancha (también ocurre así en las Generales), lo peor, con diferencia, es el hecho de repartir los escaños por circunscripciones. Por ese motivo se han perdido este 2015 casi 5 escaños de los minoritarios, que se han llevado el PP y el PSOE.
Entre los que unos pierden y otros ganan, suman casi un 30% de los escaños totales.
162.501 personas a las que se ha birlado su representación con esta regla, para sobrerepresentar en la misma medida al PP y al PSOE.

 
2) El reducido número de escaños totales.

Ha sido este 2015 el segundo factor más importante. Proviene de la imposibilidad de cuadrar la representatividad de más de un millón de personas entre 33 representantes. Es un error imposible de eliminar en un sistema con representantes, y es además bastante aleatorio. Se podría reducir a costa de aumentar mucho el número de escaños.
Este 2015, un 7,53%, cuatro veces menor que el déficit producido por las circunscripciones.

3) La no computabilidad del voto en blanco.

El tercer factor más importante este 2015: el escaño vacío que se le ha usurpado a los votantes en blanco/nulo. Vulnerando el derecho fundamental a estar representado -en este caso, en escaños vacíos, a falta de otra cosa mejor- de un sector de los ciudadanos, por su ideología. 

4) Método D'Hondt y barrera del 3%.

Pese a la mala fama que tiene, el método D'Hondt, considerado conjuntamente con la barrera del 3%, apenas ha tenido una incidencia del 1,26%. Menos de medio escaño.

Una observación sobre la barrera del 3%: aunque es irrelevante en las autonómicas CLM, no es lo mismo en otros procesos electorales. Si hay circunscripción única y se reparten suficientes escaños, el corte puede convertirse en un factor esencial para determinar quién gobierna.
Y para muestra, un botón: las autonómicas de la Comunidad de Madrid de este año 2015.
Gracias a la barrera del, en su caso, 5%, IU ha perdido 4 diputados, y UPyD, uno. Si no hubiera corte, podría haberse dado un gobierno PSOE-Podemos-IU con una mayoría absoluta de 65 diputados contra 64 de PP-C's-UPyD. Pero lo había.

5) Conclusiones.

En total son 7 los escaños que se hurtan a cuatro candidaturas (uno a Podemos, 3 a Ciudadanos, uno a IU y uno a UPyD) y al voto en blanco/nulo, y se asignan indebidamente a los mayoritarios (4 al PP y 3 al PSOE).
Un déficit total de representatividad del 43,87%. 14,5 escaños. Casi medio millón de votos mal representados, la mitad, por no tener, la otra mitad, por doblar la que deberían tener.

Esto es, 245.633 castellanomanchegos (22% de los votantes) a los que se ha birlado la representación, para asignársela al PP y al PSOE.

Y todo a consecuencia de la forma de repartir los escaños. No por voluntad de la gente. No por los votos a unos o a otros. Este déficit viene exclusivamente de cómo se echan las cuentas.

Sumo por aquí, quito por allá, el que parte y reparte se lleva la mejor parte y la democracia se va por el retrete.

Vamos, lo que se viene a llamar pucherazo.

Y todo ello debido a que nuestras leyes electorales y la Constitución establecen sistemas de reparto de escaños que menoscaban la representación de los ciudadanos. Esto es, nuestras leyes electorales y la Constitución son un impedimento para el funcionamiento democrático en nuestro país.

¿Qué partido decían que iba a cambiarlas?

Bueno, ya termino.

A efectos de reparto de escaños en las autonómicas CLM, poco más hay que añadir.
Lógicamente, además de todo lo dicho aquí hay otros factores que menoscaban, todavía más, la representatividad. Pero ya he hablado de ellos en otras ocasiones. Hoy tocaba sólo reparto de escaños.



Todo esto, explicado al detalle, en vídeo.



Nota: Las cifras que utilizo aquí son buenas para los cálculos que he hecho, pese a ser las provisionales, con el 99,34 % escrutado. Las conclusiones van a ser las mismas con los resultados definitivos.
He utilizado estos datos porque el tiempo pasa y pasa y no nos ofrecen el resultado del escrutinio definitivo.
Esto es lo que hay por ahora:
http://e2015.castillalamancha.es/07AU/DAU07999CM_L1.htm

domingo, mayo 31, 2015

El parlamento castellano-manchego de 2015, si todos los votos valieran lo mismo


Ahora que todo el mundo está pendiente de pactos entre este y aquel, no está de más recordar que, esa situación de pactos potenciales, ha venido de unos procesos electorales que de democráticos tienen poco más que la apariencia.

En el círculo interior, cómo quedaría el parlamento castellano-manchego si todos los votos valieran lo mismo. Por fuera, lo que nos han colocado.

Comparación Parlamento Castilla-La Mancha 2015 si todos los votos valieran lo mismo

 
Como dicen que una imagen vale más que mil palabras, lo dejo aquí.

Otro día subo un análisis detallado de los resultados, porque hay algunas cosas interesantes que comentar.




Nota: El sector blanco, el de los votos en blanco y los nulos, es el de las personas que han indicado, con estas opciones de voto, que ninguna de las candidaturas les representa.
Y, siendo así, no se les puede robar sus escaños y ocuparlos por alguien al que expresamente han rechazado.
En consecuencia, los escaños que les corresponden por derecho deben quedar sin ocupar.
Esto debería estar establecido así en la Ley Electoral... pero, como no es democrática, no lo está.

lunes, abril 21, 2014

¿Veremos algún día una democracia real?

“He leído mucho acerca de la Revolución Francesa. Mientras estuve en la cárcel leí la obra de Carlyle. Siento una gran admiración por el pueblo francés, y Jawarharlal me lo ha contado todo sobre la Revolución Rusa.

Pero mantengo que, a pesar de que las suyas eran luchas por el pueblo, no eran luchas por la verdadera democracia que yo concibo. Mi democracia significa que cada uno es su propio amo.

He leído suficiente Historia, y no he visto ningún experimento a tan gran escala por el establecimiento de la democracia mediante la no-violencia.
Una vez que entendáis esto, os olvidaréis de las diferencias entre hindúes y musulmanes.”

Gandhi, "El arma de la No-Violencia".




No ha habido nunca democracia en España.

No habrá democracia mientras algunos sean amos y otros sean siervos.

No la habrá mientras gobiernen los partidos y no los ciudadanos.

Una vez entendamos esto, olvidaremos las diferencias entre unos partidos y otros. Tal vez entonces podamos hacer la revolución y poner en marcha, al fin, una verdadera democracia.


Movimiento Ciudadano por el Voto en Blanco Computable

domingo, noviembre 10, 2013

Se buscan revolucionarios

“Patriotas eran todos.
Republicanos, bastantes.
Revolucionarios, muy pocos.”


Con esta frase sintetiza Javier García Sánchez, en su novela “Robespierre”, la que pudo ser la razón del fracaso de la revolución francesa.


Había muchos interesados en que el absolutismo cayera en Francia. Bastantes querían acabar con la monarquía. Pero revolucionarios, de los que querían construir una sociedad más justa, de esos, había muy pocos.

Había quién quería cambios, desde luego, pero sólo para sí mismos. Poder, dinero, posición... e incluso sangre o venganza. También hubo de eso.
Estos arribistas (los más), en cuanto vieron satisfechas suficientemente sus ambiciones personales, dejaron de tener interés en la revolución. Y la revolución no se llevó a cabo. Y, cuando llegó su momento, quitaron de en medio a los revolucionarios (los menos), cuando empezaban a ser molestos (o peligrosos) con su insistencia en continuar con la revolución.




No se puede hacer una revolución sin revolucionarios.

Es de Perogrullo, parece algo tan obvio que debería ser innecesario decirlo, pero es muy posible que no seamos todo lo conscientes que debiéramos de ello.

Sin revolucionarios, da igual lo que hagamos. Las cosas no van a cambiar si no hay quien impulse el cambio.

Y para una revolución democrática, del pueblo, necesitamos más revolucionarios. Muchísimos más.

¿Lo eres tú?


Movimiento Ciudadano por el Voto en Blanco Computable
colabora@votoenblancocomputable.org

domingo, diciembre 11, 2011

Así quedaría el Parlamento si todos los votos valieran lo mismo

Ya iba siendo hora de que fueran teniendo más presencia informaciones de esta clase, es decir, sobre cómo quedaría realmente el Parlamento si el reparto de representantes fuera justo.

Por ejemplo, aquí.

Pero se siguen olvidando de una parte de los votos, los votos blancos y nulos, que deberían recibir representación en forma de escaños vacíos.
Y es que ni siquiera a la hora de pedir un reparto de escaños justo los medios de comunicación dan la talla, su información viene sesgada en favor de los partidos políticos.

Así que, para que haya en alguna parte un reparto correcto... ahí lo dejo.

Como quedaría realmente el Parlamento con un reparto proporcional, si TODOS los votos valieran lo mismo:






Observaciones:

- El Sistema de reparto es el proporcional puro con circunscripción única, minimizando el error de representatividad.

- He computado conjuntamente con “Escaños en blanco” el voto en blanco y el nulo, ya que las tres opciones serían la misma si tuviéramos un Sistema electoral democrático.
Es el hueco blanco, que correspondería a 11 escaños sin diputado asignado.

- El robo de escaños beneficia fundamentalmente al PP y al PSOE, que se apropian entre los dos de 43 escaños (con respecto al reparto proporcional).

- El robo de escaños perjudica fundamentalmente a los minoritarios que tienen presencia en todo el territorio y a los votantes en blanco y nulo.

- Ni siquiera un sistema proporcional puro es perfecto. No es posible repartir 350 escaños entre 25 millones de votantes y que la cosa cuadre a la perfección.
El reparto proporcional de la tabla tiene un error del 2,32%. La mitad de ese error se corresponde con los votantes a los cuales no se asignaría escaño. La otra mitad son los votantes que se verían sobrerepresentados con los escaños de los anteriores.
Esto es, un 1,16% del total de votantes no estaría representado: exactamente 285.767 votantes. Que en su mayor parte (0,80%) corresponderían a los partidos pequeños que quedarían por debajo del umbral mínimo de votos necesario para obtener al menos un escaño. Aproximadamente serían 4 escaños los no asignados justamente.
Y por este motivo incluso este Sistema proporcional es cuestionable en cuanto a su justicia... aunque mucho menos que el que usamos actualmente, que tiene un 27% de error... esto es, más de 3 millones de ciudadanos a los que, fundamentalmente el PP y el PSOE, roban su representación (3.315.697 ciudadanos, aproximadamente 47 escaños robados en total).

lunes, diciembre 05, 2011

Elecciones generales 2011: análisis de resultados

Tres años y medio más tarde, elecciones generales adelantadas. En plena crisis económica. Y política. Y social. Una crisis que se reveló tras las anteriores generales.

En 2008 hacía este análisis. ¿Ha cambiado algo?

Vamos a ello:

1) El bipartidismo pierde terreno... ¿seguro?

A la vista de los resultados, da la sensación de que los minoritarios han dado un duro golpe al bipartidismo. Hay 3 partidos más en el Congreso (13 en total, récord...), y el PPSOE ha perdido 27 diputados.

¿Remite pues el bipartidismo?

La respuesta es NO. No remite, en absoluto. Veamos por qué.

- Uno de los “errores” que se cometen habitualmente en los análisis políticos es calificar de minoritario a un partido por tener pocos votos o diputados a nivel estatal. Es decir, se está considerando minoritarios a partidos como CIU o PNV... que no lo son en absoluto. Son partidos mayoritarios en sus comunidades. Son la versión nacionalista del PPSOE.
Es decir, que si el PSOE pierde diputados y se los lleva CIU... ¿hay menos bipartidismo? No, ¿verdad?
Son diputados que pasan de un partido mayoritario a otro partido mayoritario... sólo que llevan chaqueta de nacionalistas. Son más de lo mismo.

Es decir, no podemos considerar sólo al PPSOE como el “bipartito”. Habría que incluir al menos los nacionalistas mayoritarios asimilables a ellos, esto es, los que pactan normalmente, cuando es necesario para sacar tajada, con PP o PSOE.

- Los minoritarios de verdad, los que están en todo el territorio, al alcance de todos los españoles (con representación, IU y UPyD), han pasado de 3 diputados en 2008 a 16 en 2011.
A 17 si contamos el de Compromis-Q en Valencia.
De 6 a 20 si contamos a ERC... aceptando pulpo.
A 27 si contamos a Amaiur, que es mayoritario pero va en otra dirección. *

Es decir, los “minoritarios” han subido algo, pero siguen siendo una parte insignificante del Congreso. 27 diputados de 350. Un 7,71%.
Que son cifras que ya llegaron a superar antes de 2008. En 1989, IU-CDS-HB-EE obtuvieron 37 diputados, más alguno extra por ahí que se podría añadir a ellos (PAR, AIC).

Los perdieron. Y volverá a pasar lo mismo. Estas subidas y bajadas son normales... en un sistema bipartidista.

Más:

- El PPSOE, con un 72,40% de los votos (incluidos blancos y nulos) obtiene un 84,57% de los escaños en el Congreso. Los agravios comparativos siguen existiendo, y siguen siendo enormes.

Sumando sus equivalentes nacionalistas, tenemos un 92,29% de diputados de los partidos mayoritarios.

- De los trece partidos con representación en el Congreso, sólo tiene relevancia uno: el PP, que se ha llevado el 53% de los diputados con el 44% de los votos. Los otros 12 partidos harán labor de comparsas durante el tiempo que dure esta legislatura.
Unos comparsas bien costosos para los ciudadanos.

Lo cual es también normal dentro de un sistema bipartidista, es fácil que, siendo sólo dos, uno de ellos se haga con la mayoría absoluta de cuando en cuando.

- Y después del calvario que nos espera estos próximos años con el gobierno del PP, la gente volverá a caer en la misma trampa, y el PSOE subirá de nuevo gracias al voto del miedo.

Más todavía:

- En las provincias donde no hay partidos nacionalistas, el bipartidismo sigue siendo asfixiante... aunque en principio, un poquito menos, en algunas.
Pero en la mayoría, lo de siempre, el bipartito, el PPSOE, se lleva todos los diputados.

Circunscripciones PPSOEistas (Congreso):
Albacete, Alicante, Almería, Ávila, Badajoz, Burgos, Cáceres, Cádiz, Cantabria, Castellón, Ceuta, Ciudad Real, Córdoba, Cuenca, Granada, Guadalajara, Huelva, Huesca, Baleares, Jaén, La Rioja, León, Lugo, Melilla, Murcia, Orense, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Teruel, Toledo, Valladolid y Zamora.

En todas esas circunscripciones, los votos que no han sido para el PP o el PSOE se han tirado a la basura.

- Finalmente, si consideramos el Senado... para llorar. 100% mayoritario, como siempre. La única nota aparentemente discordante la ponen los 3 senadores de Amaiur.
En el Senado, simplemente, los minoritarios están vetados. Se les puede votar, pero no van a asignarles senadores, NUNCA. Es tan simple como que lo impide nuestro Sistema electoral. Que dicen que es democrático.

En definitiva, el bipartidismo sigue fuerte y sano.


2) Sobre los minoritarios con representación: IU y UPyD.

Izquierda Unida ha pasado de 2 diputados a 11. UPyD de 1 a 5. ¿Van a tener más protagonismo? ¿Resurge la izquierda?

Veamos...

Para empezar, la mayoría absoluta del PP hace irrelevante la presencia de los diputados de IU y UPyD.** Lo único que van a hacer es discursear sobre lo mal que lo hacen los demás... lo cual por otra parte, ya lo sabemos sin que nos lo digan... y naturalmente... calzarse sus hipertrofiados salarios. Que pagamos nosotros.
Ese es el protagonismo que van a tener.

Tres observaciones:

1- En 1996, IU obtuvo 21 diputados con un 10,54% de los votos.
En estas generales, IU y UPyD han obtenido 16 diputados, en conjunto... con un 11,61% de los votos.

Más votos, menos diputados.

¿El motivo? Que son dos partidos en lugar de uno.
Nuestro Sistema electoral penaliza la división del voto. A más partidos minoritarios disputándose los escaños marginales, menos diputados les tocan. Incluso aunque el número de votos sea mayor.

Más votos, menos diputados... ¿y esto era una democracia?

2- El Sistema Electoral ha robado a IU 13 diputados estas elecciones, pasando de los 24 que debería tener, a 11. Es el robo medio de diputados que viene sufriendo IU por su situación de partido minoritario.
Y es un fuerte desincentivo para el voto... y es parte del mecanismo que impide que IU deje de ser un partido minoritario.

La evolución del voto a IU y de los diputados que se le han asignado. Observen la diferencia.



3- Parece que el Sistema ha apostado muy fuerte por UPyD. Es evidente dada la presencia, muy importante, que ha tenido en los medios de comunicación. Desde su creación, de hecho.

Es una maniobra inteligente: manteniéndolo vivo como partido minoritario “promesa”, con unos pocos diputados, suficientes para estar ahí, insuficientes para sacar adelante su programa... se atenúa la sensación de bipartidismo y en consecuencia se gana apariencia de democracia.
Que tarde o temprano la gente se irá desencantando... o dándose cuenta del engaño... pero mientras tanto, parte del voto disconforme se neutraliza. La reacción ciudadana se retrasa. El Sistema gana tiempo.

Que por otra parte, es la misma función que lleva haciendo IU 30 años.

Dos partidos trampa absorbiendo, y anulando, voto disconforme, son mejor que uno...

Y... ¿será EQUO el tercero?


3) El voto descontento crece de nuevo

En 2004, el voto disconforme (nulo, blanco y a los partidos de los escaños vacíos, CenB-Escons) rondaba los 715.000 votos, y había entrado en una tendencia alcista muy pronunciada. Empezaba a dar mala imagen... ya que este voto es una señal explícita y patente de falta de democracia.
Había que hacer algo.

Y en 2008 se creó UPyD con el objetivo de frenar esa tendencia. Y funcionó. El voto disconforme bajó hasta los 475.000 votos. UPyD, obtuvo 300.000, a costa principalmente del voto en blanco.

Pero estas generales, pese a UPyD, y pese a la nueva cenicienta, EQUO, el voto disconforme ha vuelto a recuperar la senda alcista: 650.000 votos nulos y blancos y 100.000 a Escaños en blanco, superando, en total, el 3% de los votos.

Y ese 3% se correspondería con 11 escaños. 11 escaños que deberían quedarse vacíos... porque pertenecen a ciudadanos que han expresado claramente que estos partidos no les representan.
Pero... se ocupan.

Y en el Senado, el voto descontento supone más del 10% de los votos. Y sin embargo, ahí están, “todicos” los senadores, en sus poltronas.

Y dicen que esto es una democracia.

***


4) El reparto desigual votos-escaños.

Por lo demás, sin novedad:

El reparto de escaños sigue siendo tremendamente injusto, beneficiando como siempre a los partidos mayoritarios no nacionalistas (estas elecciones, fundamentalmente, al PP), a costa de los minoritarios y del voto nulo-blanco.

El gobierno sigue siendo el gobierno de una minoría (44% de los votantes, 32% del censo).

Y se siguen tirando varios millones de votos a la basura.

En definitiva, más de lo mismo.

Bienvenidos a cuatro años más de dictadura.



Nadie es tan esclavo como quien se cree libre sin serlo.
(Johann W. Goethe)



P.D. Se me olvidaba, una cosa más... medio millón más de abstencionistas... asimilados sin problemas por el Sistema.


* Los 7 diputados de Amaiur, que le ha quitado al PSOE (6) y a PNV (1), no es que sean una subida... es que antes no los tenían por el veto, no por falta de votos.

** En realidad, todos los diputados son irrelevantes, hasta los del PP.

*** Los votos nulos considerados como voto protesta, hasta el año 1989, son estimados: concretamente, son los obtenidos en 1993. He hecho esto porque, en las primeras elecciones, había una gran cantidad de votos nulos, que he supuesto producto de errores al votar. Tal vez ha sido una presunción excesiva...
A partir de 1993, he considerado todos los votos nulos como votos protesta.


La columna morada hace referencia a los partidos de los escaños vacíos, esto es, opciones electorales que se han creado para dar representatividad a este voto protesta en forma de escaños vacíos. Estas últimas generales, Escaños en blanco.

viernes, agosto 12, 2011

¡EL MOVIMIENTO CIUDADANOS EN BLANCO CAMBIA DE NOMBRE Y PARTIDO!

El movimiento cívico “Ciudadanos en Blanco”, ahora denominado “Movimiento Ciudadano por el voto en Blanco Computable”, se presentará en las próximas elecciones generales del 20N por el partido “Escaños en Blanco”.

Tras varios años de duro trabajo, desde que en 2004 se presentaran las primeras candidaturas a las elecciones generales, ha llegado el momento de evolucionar, de dar un gran paso adelante necesario para continuar vaciando escaños y proseguir el camino hacia el voto en blanco computable.

El movimiento "Ciudadanos en Blanco" pasa ahora a denominarse “Movimiento Ciudadano por el Voto en Blanco Computable” y, aceptando el ofrecimiento de nuestros compañeros de coalición, se presentará las próximas elecciones generales formando parte de las listas del partido instrumental "Escaños en Blanco/Escons en Blanc (Eb)".

Con las mismas ganas y mejor coordinación esperamos seguir creciendo y, con vuestra ayuda, seguir luchando para lograr que los votos en blanco se vean reflejados como escaños vacíos.





¡Los ciudadanos en blanco cambiamos de partido-herramienta!

Tras los esperanzadores resultados de las últimas elecciones municipales y autonómicas, donde se hizo historia expulsando a tres políticos de sus sillas, el colectivo “Ciudadanos en Blanco” hemos tenido que afrontar una difícil situación que ha terminado por conducirnos a la sustitución del partido-herramienta que hemos venido usando hasta ahora para presentarlo a las elecciones, “Ciudadanos en blanco” (CenB) .

En las próximas elecciones generales el partido que se va a utilizar para defender la computabilidad del voto en blanco y vaciar escaños va a ser “Escaños en blanco” (Eb), extendiendo al resto de España el partido que ya existía en Cataluña y con el que CenB ha formado coalición, con tan buenos resultados los dos últimos procesos electorales.

El motivo de este cambio de partido es simple: CenB ya no es un partido-herramienta válido por falta de democracia interna.

Hasta hoy, “Ciudadanos en blanco” ha sido un movimiento cívico que utilizaba un partido-herramienta del mismo nombre para conseguir un objetivo: poner a disposición de la ciudadanía un voto en blanco útil, un voto que computara en forma de sillas vacías, que representara a todos aquellos que no estamos representados por los actuales partidos/políticos.
Ese partido era un partido cerrado, que no admitía afiliación, y que estaba en poder de su fundador/presidente y de las personas que junto a él crearon el partido.
Esta situación nos permitía presentarnos en todos los procesos electorales sin estar afiliados al mismo, algo muy del agrado de la mayoría de los miembros de este colectivo, que padecemos una cierta fobia a cualquier cosa que huela a partido político al uso.
Sin embargo, mantener la herramienta en manos de una única persona suponía también un riesgo, riesgo que se concretó las pasadas elecciones, precisamente cuando los primeros resultados de todos nuestros esfuerzos empezaban a llegar: esa persona utilizó su posición dentro del partido, para imponer sus decisiones personales al movimiento, la primera de ellas, la presentación de la candidatura del municipio de Santa María de Palautorderá, no respaldada ni por el movimiento cívico ni por nuestros compañeros de Escons en blanc.

Hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos por dotar de democracia interna a CenB, sin resultado, lo cual nos ha llevado a cambiar esa herramienta por otra, “Escaños en blanco”, un partido abierto a la afiliación, pudiendo ser por tanto controlado de forma democrática, por todos los que estamos trabajando para sacar adelante este proyecto. Es decir, el uso de “Escaños en blanco” nos ofrece una mayor garantía de que la herramienta va a ser bien utilizada, una garantía asociada a un funcionamiento democrático no existente en CenB.

Por lo demás, permanecen inalterados nuestros objetivos y procedimiento, a saber, lograr la computabilidad del voto en blanco y dejar vacíos los escaños que pudiéramos conseguir.

Así pues, aprovechamos este comunicado para hacer un llamamiento a la colaboración de todos los que queráis aportar algo de vuestro tiempo al proyecto, especialmente para poder llegar a las provincias a las cuales todavía no hemos conseguido llevar el voto en blanco computable.
Vuestra ayuda se hace fundamental en estos momentos, ya que, debido a la última reforma de la Ley Electoral, para las próximas elecciones generales será necesario recoger firmas que avalen la candidatura, concretamente el 0,1% del censo en cada circunscripción; lo que en la práctica supone una nueva y enorme barrera para los partidos “no oficiales”, que no cuentan con el apoyo mediático ni ayuda económica alguna, ni pública ni de los grandes capitales.

¡Ayúdanos a conseguir más escaños vacíos!



Fdo: Movimiento Ciudadano por el Voto en Blanco Computable (antes "Ciudadanos en Blanco").

lunes, febrero 07, 2011

Castro Urdiales, el municipio más blanco

No, no lo digo porque los castreños sean todos hinchas del Real Madrid.
Desconozco si lo son. Lo digo porque en Castro Urdiales, municipio cántabro, se alcanzó, las pasadas elecciones municipales, la histórica cifra del 4,24% de votos en blanco (*).
Cifra esta sorprendentemente elevada además por otro motivo, el hecho de que los vecinos de Castro Urdiales tenían nada menos que siete candidaturas para elegir, dos recién creadas. Pero, a pesar de ello, 585 castreños, casi uno de cada veinte votantes, se decantaron por el voto en blanco.

Algo inusual, ciertamente. Pero no por ello lo traigo aquí a colación.

Porque Castro Urdiales dio la nota en otro sentido. Resulta que, más allá de su número, ese 4,24% de voto en blanco marcó un hito en nuestra reciente historia electoral: alteró el reparto de concejales del municipio.
Esto es, si esos 585 castreños hubieran optado por abstenerse en lugar de por votar en blanco, el PSOE hubiera tenido un concejal menos, el cual hubiera correspondido a la candidatura “Grupo de trabajo de Castro Urdiales” (**).

Es el único caso que conozco en el que ha ocurrido este hecho, en los más de 30 años de la reciente historia electoral española.

La leyenda negra del voto en blanco

Existe una leyenda negra alrededor del voto en blanco: que se suma al partido que más votos saca. O, en una versión menos precisa, que favorece a los partidos mayoritarios.
Lo ocurrido en Castro Urdiales viene a corroborar esa leyenda, o más bien, a explicar de dónde puede haber salido. Porque esta leyenda, como todas, sin ser real, tiene un fondo de verdad, un hecho excepcional que amplificado, o distorsionado, da pie a la leyenda. Castro Urdiales ha resultado ser, a posteriori, el sitio dónde ha tenido lugar ese hecho excepcional.

Y este hecho excepcional es también una aberración. Porque es aberrante que se haya privado a los 670 castreños que votaron al “Grupo de trabajo” de su representante legítimo a causa de los votos en blanco, votos ajenos tanto a esa candidatura como a la socialista, que es la que finalmente se llevó el concejal hurtado. Los votantes en blanco no votaron al PSOE, así qué, ¿por qué sus votos le dieron a este partido un concejal más?

Este hecho es, en democracia, incomprensible.

Como también lo es que a los votantes en blanco se les tenga en cuenta para “hacer la criba”, pero luego se les ignore a la hora de asignar los representantes. ¿Acaso no son también ciudadanos los votantes en blanco? ¿No tienen derecho ellos también a estar representados, en este caso, dejando las sillas vacías?
Al parecer, en España, no lo tienen.

Lo dicho. En una democracia, incomprensible. Pero en España, sea cual sea el régimen político que tenemos, lo incomprensible, es Ley.

Una alternativa mejor

En 2007, una plataforma ciudadana, creada a tal efecto, pidió el voto en blanco en Castro Urdiales. Con bastante éxito, sin duda.
Sin embargo, tal vez habrían tenido una alternativa mejor. Porque en 2007 se presentaba en otros municipios españoles una candidatura llamada “Ciudadanos en blanco”, que actuaba cual si de un voto en blanco se tratase. Sólo que, a diferencia del voto en blanco ordinario, en este caso, con los votos suficientes, esta candidatura desocupaba una silla de concejal, dando de facto la representación, en forma de sillas vacías, a los votantes en blanco.

Quién sabe. Si hubieran presentado esta candidatura en Castro Urdiales, con unos pocos “votos en blanco” más, habrían marcado otro hito. El de dar representación, por primera vez de la historia de España, al voto en blanco.
Tal vez en 2011.




El reparto



Podemos comprobar cómo, de repartirse los escaños por el método D´Hont sin excluir a los partidos con menos del 5% de representación y al voto en blanco, tanto PSOE como "Acuerdo por Castro" tendrían un concejal menos, que pasaría, uno a "Grupo de trabajo" y otro al voto en blanco.

Lo cual hubiera dejado el actual gobierno municipal castreño, en situación de 11 (PP + Acuerdo + alcalde tránsfuga de PRC) contra 10 (PSOE + IU + PRC menos el alcalde) en 10 concejales contra 9, a falta de saber el alineamiento del concejal hurtado al Grupo de trabajo. Interesante situación si este estuviera en la oposición...




(*) Cifra elevada comparada con el 2% de votos en blanco en Cantabria o el 1,94% nacional en esas municipales de 2007.
Y no es que ese 4,24% sea record nacional. En Euskadi se han alcanzado cotas más altas (Elduain, 96% en 2007). Aunque las circunstancias allí son las que son.
Pero fuera de Euskadi, y más en municipios del tamaño del de Castro Urdiales (más de treinta y dos mil habitantes) ese 4,24% de votos en blanco sí es una cifra histórica.

Por cierto, soy consciente de que la noticia es de 2007. Es ahora cuando me ha llegado la información, y por casualidad. Y es que no se habla mucho del voto en blanco en los medios...

(**) La causa: el límite del 5% de votos válidos exigido en las municipales para obtener representación. El Grupo de trabajo se quedó con el 4,85% de los votos válidos, entre los que se incluye el voto en blanco. Sin contar estos votos, tenía el 5,1%. Y le hubiera correspondido un concejal.

martes, noviembre 23, 2010

Pero… ¿podemos conseguirlo vaciando escaños?


Cuando explicas a la gente lo que pretendemos con Ciudadanos en blanco, les cuentas lo del voto en blanco computable en forma de escaños vacíos, les dices que esos escaños vacíos se pueden conseguir a través de un partido político herramienta cuyos electos no ocupen sus asientos, al final, cuando lo asimilan, casi siempre acaba surgiendo la pregunta del millón:

¿Y qué se puede conseguir vaciando escaños?

Lo cierto es que, en principio, parece que, incluso siendo optimistas y contando con liberar algunos escaños de los parásitos que los ocupan, ello serviría de más bien poco, ya que sin diputados no se puede ni proponer ni votar esos cambios que tanta falta nos hacen.
Así que, en esta línea, la eficacia del voto en blanco computable acabaría siendo similar a la del voto en blanco “oficial”, a la de la abstención o a la del voto nulo, opciones que basan su éxito en una masiva desasistencia del electorado al sistema actual; con la salvedad, eso sí, de que siempre es más gratificante saber que, al menos, tu escaño está libre del parásito correspondiente, cosa que no puede pasar en ninguno de los otros tres casos.
Pero eso se revela, en principio, insuficiente.

Es por ello por lo que muchos descontentos se decantan por un partido nuevo o minoritario como medio para cambiar las cosas. Sin embargo, ya hemos visto lo que hace el Sistema con estos partidos: se los come con patatas. Nuestro Sistema electoral está diseñado para mantener un muy escogido –y reducido- grupo de partidos en el poder; partidos que, todos ellos, deben contar con el apoyo del poder económico para seguir ahí; partidos que, por ello, jamás van a reformar un sistema que es el idóneo para mantener su casta parásita de políticos profesionales y el poder en manos de los de siempre.
En definitiva, que así, con una miríada dispersa y enfrentada de pequeños partidos con ánimo de reforma, no se puede conseguir nada.

La conclusión a la que muchos descontentos han terminado por llegar es que sólo hay una posibilidad de vencer al Sistema: un único partido “revolucionario” que unifique y concentre todo el voto descontento –“la unión hace la fuerza”-. Para ello, tendría que tener un programa esquelético, reducidísimo, abierto a todos y enfocado en conseguir las reformas mínimas imprescindibles que harían falta para poder empezar a considerar nuestro sistema político como una democracia real.

Pero hay un pequeño inconveniente: que esta única alternativa final, realmente, no existe. Porque… ya sabemos cómo somos los españoles; en palabras de Lamparilla, “el barberillo de Lavapiés”:

Pues aquí tenéis de España
una copia y un modelo
4 hombres, 4 opiniones
si habláramos con 200, 200 partidos
todos con sus ministros diversos.
Sería pues necesario
para estar todos contentos
que hubiera en cada familia
un ministro por lo menos.


O lo que es lo mismo, es imposible que una mayoría suficiente de descontentos nos pongamos de acuerdo en sacar adelante un único partido “revolucionario”, ni en seleccionar unos pocos puntos esenciales que constituirían su programa, ni finalmente, en votarlo.
Porque unos quieren liberalismo, otros socialismo; unos centralización, otros descentralización; unos mónadas republicanas, otros democracia directa, otros simplemente un cambio de políticos; unos listas abiertas, otros circunscripción única, otros representación proporcional; unos laicidad, otros confesionalidad; unos familia tradicional, otros familia “libre”; unos una nación española, otros una nación catalana, vasca, gallega… y así seguimos, y seguimos, y seguimos…
¿Realmente alguien cree posible unificar todo eso en un único partido?

Así que, finalmente, tenemos que volver al principio: a lo de vaciar escaños. Si queremos tener una mínima posibilidad de cambiar las cosas, tenemos que ponernos a vaciar escaños… porque, por insuficiente, por inútil que pueda parecer, desgraciadamente… no hay ninguna otra alternativa.

Y además, tal vez sí que haya esperanza, tal vez, lo de vaciar escaños, pueda funcionar.
Porque, ante la imposibilidad de llevar a la práctica todas esas ideas y convicciones “imprescindibles” de los descontentos, sí se puede, en cambio, dar la posibilidad a estos de expresar una única idea, la más básica, la esencial, la fundamental: con el voto en blanco computable, vaciando escaños, se puede generar un clamor ciudadano, pidiendo, o más bien exigiendo… DEMOCRACIA. Simplemente eso, democracia. El programa mínimo posible.
Y ese clamor, potencialmente, puede ser tan poderoso como sea necesario para que la casta política no pueda ignorarlo, so pena de acabar con un parlamento semivacío e ingobernable, un sistema político roto y deslegitimado y, lo que es más importante, con una ciudadanía, mayoritariamente, en rebeldía.
Y ante esa amenaza, las cosas, finalmente, cambiarían.

jueves, mayo 15, 2008

Bravo por los jóvenes diputados

Tras la mala noticia de la ratificación del Tratado de Lisboa, nos ha llegado un pequeño atisbo de esperanza para los que creemos en la democracia.

El pasado 9 de mayo, cuarenta y siete alumnos de primero de bachillerato acudieron al Parlamento autonómico de Castilla-La Mancha para ejercer por un día como diputados, como parte de la experiencia “Cortes jóvenes” que nuestro gobierno regional organizó con motivo del vigésimo quinto aniversario de las primeras elecciones regionales.
Los jóvenes diputados elaboraron una serie de propuestas cargadas de sentido común, entre las que figuraba, en relación al sistema electoral, el “estudio de fórmulas imaginativas de reforma electoral que contemplen la participación de partidos minoritarios, voto en blanco computable y acercamiento de los políticos a la ciudadanía”.

Es gratificante comprobar que al menos algunos de nuestros jóvenes comprenden realmente lo que es la democracia. En una democracia representativa como la nuestra, estar representado en las diferentes cámaras es un derecho de los ciudadanos. También de los que votan en blanco o los que votan a partidos minoritarios. Este hecho fundamental, que nuestros políticos adultos no han sabido o no han querido ver, lo han captado a la perfección estos jóvenes alumnos de bachillerato.

Por ello quiero dar la enhorabuena a estos chavales, por haber sabido entender la democracia, y por haber trasladado a nuestros gobernantes esas propuestas que son tan necesarias para poder considerar nuestro sistema de gobierno realmente democrático.
También quiero agradecerles su gesto porque han ayudado a dar sentido al trabajo de Ciudadanos en blanco, de alguna forma nos confirma que vamos por buen camino y nos refuerza la esperanza de que, tal vez, algún día, consigamos ese voto en blanco computable que tanta falta nos hace.
Y, finalmente, les quiero pedir algo a estos jóvenes: que, cuando lleguen a la mayoría de edad y tengan la posibilidad de participar en mayor grado en el gobierno de nuestra nación, de nuestra comunidad y de nuestros municipios, sigan peleando por esa democracia que nos gustaría disfrutar pero que todavía no tenemos. Si quieren cambiar las cosas tendrán que hacerlo, porque mucho me temo que los políticos van a hacer caso omiso de sus propuestas.

Un merecido aplauso para estos jóvenes diputados.

martes, marzo 04, 2008

Razones para no votar en blanco

Hace unos días aparecía, en el diario “El mundo”, la pregunta de una internauta que, anunciando su intención de votar en blanco, solicitaba a los partidos una razón para no hacerlo. Las breves respuestas que le dieron resultaban sorprendentemente reveladoras.

El PSOE y el PP coincidieron en indicarle que el voto en blanco lleva a que “otros decidan por ti”. Lo cual es totalmente cierto, bien lo saben los responsables de esos dos partidos, porque son los que se han encargado de sustraerle todo su valor al voto en blanco, por medio de una Ley electoral que les beneficia enormemente.

En teoría, la abstención es la forma de actuar que debe llevar a que “otros decidan por ti”. El que se abstiene deja hacer a los demás, o, tirando de refranero, “el que calla, otorga”. Por el contrario, los que votan en blanco, lo hacen precisamente porque no quieren que otros decidan por ellos. Quieren tener a quién votar, quieren estar representados por algún partido, quieren participar en la democracia... Pues bien, a pesar de ello, los partidos mayoritarios ignoran sus votos, se apropian de sus escaños, y deciden por ellos.
Esta otra respuesta, por parte del PP y del PSOE, hubiera sido más sincera: “no debes votar en blanco porque si lo haces nosotros ignoraremos tu voto, nos apropiaremos de tu escaño y decidiremos por ti”.

De Izquierda Unida venía una respuesta contundente: “los votos en blanco se apartan del escrutinio y no ocupan escaños vacíos”. Le faltó en cambio a IU añadir una coletilla: “al contrario de como debería ser”. Los votos en blanco no deberían ser apartados del escrutinio, y deberían tener representación en forma de escaños vacíos. Pero no la tienen, y tampoco IU tiene intención de que eso cambie: un voto en blanco útil y representativo demostraría ser una opción más eficaz contra el bipartidismo que su ya desgastada alternativa.
La cuarta y última respuesta venía de UPyD, que decía que ellos han surgido para “hacer algo ante el hartazgo que generaban los partidos”. Sin comentarios.

A los políticos profesionales, los que viven de la política, no les gusta en absoluto el voto en blanco. Lo temen enormemente, porque es la única opción que tienen los ciudadanos para reaccionar contra ellos, poniendo así en peligro su modo de vida y sus jugosos salarios vitalicios pagados con nuestros impuestos. El voto en blanco es, para los políticos, el enemigo público número uno. Es “la bicha” que no hay que mentar.
El voto en blanco tenía que existir: es una opción de voto imprescindible en una democracia representativa de partidos. Sin embargo, no es bueno que número de votos en blanco sea elevado: muchos votos en blanco equivalen a muchas personas a las que la democracia no alcanza, y, dado que la democracia debe ser para todos, ello mostraría claramente, ni más ni menos, que no habría democracia. Así que los ciudadanos no deben votar en blanco, sería poco conveniente que empezase a cuestionarse la “democraticidad” del régimen. Y por ello los políticos nos ofrecieron un voto en blanco, pero inútil, sin valor.
“Haremos que el voto en blanco no sirva para nada y así la gente no lo utilizará”, debieron pensar. Y está funcionando, porque, aunque el voto en blanco crece, aún no ha llegado a niveles excesivamente alarmantes. A pesar de lo condenadamente mal que lo hacen. A pesar de que cada vez menos gente confía en ellos.

En cualquier caso, si nuestra internauta no tiene a quién votar, debería hacerlo en blanco, ¿no? Por inútil que sea, ¿acaso tiene una opción mejor?
Y sin embargo me voy a atrever a darle una razón para no votar en blanco. En estas elecciones, puede depositar en la urna un voto en blanco, sí, pero útil. Votando al “no-partido” del voto en blanco computable, Ciudadanos en blanco. Un voto en blanco al que los partidos no le pueden sustraer los escaños: estos, de obtenerse, se quedarían vacíos.
Esa es mi razón para no votar en blanco.

domingo, enero 20, 2008

Del voto en blanco a Ciudadanos en blanco

También me faltaba en este blog hablar detalladamente del voto en blanco, de para qué sirve, de por qué no funciona hoy; de por qué es necesario el voto en blanco computable y de por qué es necesario el no-partido Ciudadanos en blanco. A ello voy.

Básicamente, el voto en blanco es lo único que nos queda a los españoles cuando queremos votar pero no tenemos a quién hacerlo. Al votar en blanco, informamos a los gobernantes y al resto de los ciudadanos de que no estamos representados por ninguno de los partidos políticos que se nos ofrecen, de que no estamos representados por nadie ni en el Congreso ni en el Senado [ni en los ayuntamientos...]. No participamos en el gobierno de la nación [del municipio] y por ello estamos excluidos de la democracia.

En una democracia representativa (lo que se supone que es la española), la presencia de votos en blanco significa que algo está fallando. Democracia es gobierno del pueblo, pero si hay ciudadanos excluidos no es todo el pueblo el que gobierna, sino sólo una parte. Y eso ya no es democracia.
Naturalmente es imposible que todo el mundo esté de acuerdo con el sistema utilizado, y siempre van a existir casos marginales de exclusión. Sin embargo, si no se pone límite al número de excluidos, al final lo que se puede obtener es un sistema político donde unos pocos gobiernan y el resto son gobernados. Y eso, definitivamente, no es una democracia.

El voto en blanco es el indicador [oficioso] del nivel de excluidos de la democracia y, por tanto, su importancia es máxima. Es fundamental para conocer la salud de un sistema de gobierno democrático. El voto en blanco es para una democracia representativa lo que un termómetro para el cuerpo humano.
Si el termómetro marca 36,5º es que todo va bien. Si marca 38º es que no estamos sanos y que debemos hacer algo para recuperarnos. Y si marca 40º o bajamos inmediatamente la temperatura o la palmamos.
El voto en blanco es igual. Unos miles de votos en blanco tal vez sean inevitables, y en ese caso la cosa no iría mal. Pero unos cientos de miles de votos en blanco ya es mala señal, la democracia no está sana y hay que hacer algo para recuperarla. Y si llegamos a tener varios millones de votos en blanco, o lo solucionamos inmediatamente o nos quedamos sin democracia (si es que no nos hemos quedado ya sin ella).

Es vital que el voto en blanco funcione, que sea una herramienta que se use a la perfección. Y también es vital que se conozca qué nivel de voto en blanco es señal de mala salud democrática y establecer un plan de acción (por ejemplo, meterse en una bañera llena de agua helada) para cuando se alcance un nivel realmente peligroso de votos en blanco.
Sin embargo, ninguna de estas necesidades vitales es satisfecha en nuestro sistema político.

Para empezar, el voto en blanco es una opción semidesconocida por la mayoría de los españoles. Pocos saben cuándo hay que votar en blanco, hasta el punto que incluso muchos ciudadanos desconocen cómo hacerlo. Los españoles no sabemos utilizar la herramienta del voto en blanco.
Imagínense un médico que no supiera usar el termómetro. Mal asunto.

En segundo lugar, no se ha establecido nivel alguno de voto en blanco que indique que estamos en una situación de mala salud o incluso de peligro de perder la democracia. Actualmente hay más de 400.000 votos en blanco en España, y nadie se ha preocupado lo más mínimo por ello.
Si un médico me midiera la temperatura con un termómetro y me dijera “38º, está usted como una rosa”, me preocuparía. Y me preocuparía todavía más si supiera que el médico no sabe usar el termómetro. A saber qué temperatura tendría realmente.

Y en tercer lugar, obviamente si el nivel de votos en blanco fuera excesivo, ¿qué haríamos los españoles? ¿Qué harían nuestros gobernantes? Pues nada. Porque no hay nada preparado para esa circunstancia. Porque ni siquiera se sabe con cuantos votos en blanco vamos a llegar a ese nivel de peligro.
Es decir, que si tengo 40º de fiebre, como el médico me dice que tengo 38º y además que estoy perfectamente, es seguro que la palmo. Así que igual lo mejor es cambiar de médico.

Pero cambiar de médico en este caso es complicado, porque el médico son los españoles y sus representantes, los políticos. Y no se les puede cambiar de la noche a la mañana, ¿verdad?

Pero algo hay que hacer.
Podemos empezar por, por ejemplo, mejorar el termómetro. Creemos un termómetro que sea tan fácil de usar que todo el mundo sepa hacerlo. Un termómetro que no sólo marque la temperatura exacta sin fallo sino que también indique claramente el grado de peligro en el que está el enfermo. Y que también nos obligara a hacer algo si la temperatura llegase a 40º.
Ese termómetro mejorado sería el voto en blanco computable: un voto en blanco que se tradujera en escaños vacíos.
El nivel de peligro sería fácilmente identificable (en escaños vacíos). Al ser un termómetro más útil muchos más españoles sabrían usarlo, y así, tal vez lo usarían, de ser necesario. Y por último, si hubiera un numero elevado de escaños vacíos se produciría una situación de ingobernabilidad, y habría que hacer algo, no se podría continuar sin cambiar nada. Algo que “aliviara” el mal y recuperara la salud perdida de la democracia.

Un voto en blanco así, computable, que se tradujera en escaños vacíos automáticamente, sería enormemente positivo para un sistema en teoría democrático como el nuestro. Nos ayudaría a mejorar la salud de la democracia.
Pero nuestros políticos han preferido que no lo tengamos.
Prefieren que si la democracia tiene mala salud, no lo sepamos. O lo que es peor, prefieren que si la democracia está muerta, no nos enteremos. ¿Por qué será...?

Bien. Puesto que los políticos no quieren darnos esa herramienta para conocer la salud de la democracia, fabriquémosla nosotros: creemos un no-partido que convierta votos en escaños vacíos. Un partido instrumental que actúe como si fuera un voto en blanco computable.

O mejor aún, utilicémosla, porque el no-partido ya está creado: se llama Ciudadanos en blanco.

viernes, enero 18, 2008

El voto en blanco, el voto nulo y la abstención

Como bien me han recordado en un comentario de otro mensaje, en este blog había un fallo: informar adecuadamente sobre el voto en blanco, y ya de paso, sobre las diferentes posibles opciones que tienen los disconformes en nuestro sistema político. Voy a intentar solucionarlo.

La teoría es esta:

1) La abstención
Es simplemente no votar.
Es una opción totalmente válida y legal, prevista y regulada en nuestro sistema electoral: aquellos españoles que no deseen ejercer su derecho al voto no tienen por qué hacerlo.
A la hora de hacer el recuento correspondiente para escoger los representantes de los ciudadanos en los diferentes órganos de gobierno, simplemente la abstención no se tiene en cuenta.

2) El voto nulo
Es un voto defectuoso, un voto que no cumple con las condiciones mínimas exigidas para ser aceptado como válido. Entre otros, tiene la consideración de voto nulo los votos en los que una papeleta electoral aparece con tachaduras o comentarios.
Los votos nulos se contabilizan, pero aparte de eso tampoco se tienen en cuenta a la hora de asignar los representantes.

3) El voto en blanco
Aunque ni en la Ley Electoral ni en ninguna otra parte se indica, de forma oficial, para qué sirve el voto en blanco, este no puede tener otra función que expresar una denuncia de ausencia de democracia, ya que si se utiliza es porque ninguna de las candidatura te representa.

Según la Ley Electoral, “se considera voto en blanco, pero válido, el sobre que no contenga papeleta y, además, en las elecciones para el Senado, las papeletas que no contengan indicación a favor de ninguno de los candidatos.”

Los votos en blanco son votos “válidos”, y se contabilizan como tales a la hora de calcular el total de votos válidos emitidos. Sin embargo tampoco se tienen en cuenta a la hora de asignar los representantes, salvo por lo siguiente:
El número total de votos válidos se utiliza para calcular el número mínimo de votos necesarios para que un partido político obtenga representación en una circunscripción: en unas elecciones generales, el 3% de total. Los partidos que no obtienen al menos ese porcentaje mínimo de votos se eliminan. Los restantes partidos se asignan los representantes ignorando ya los votos en blanco y los votos a esos partidos minoritarios eliminados.
Y todo este galimatías significa que, en la práctica, acaba siendo lo mismo que el voto nulo o la abstención: no afecta al reparto de escaños.

Hasta aquí la teoría. Y ahora, ¿qué supone realmente cada forma de actuar? ¿Qué debemos hacer los disconformes? ¿Abstenernos, votar en blanco o emitir un voto nulo?

1) La abstención es para los que no quieren votar (de Perogrullo, je, je). Los motivos para no votar son muchos: la desidia, el pasotismo, la irresponsabilidad, el ¡qué bien se está en la playita, mejor no voy a votar!, el considerar que el resultado de las elecciones no es significativo, el rechazo a la democracia como forma de gobierno, el rechazo a nuestro actual sistema político (sea este lo que sea), y... el que cada uno quiera.
Una parte de los abstencionistas ejercen lo que llaman la “abstención activa”, es decir, utilizan deliberadamente la abstención como forma de protesta contra el actual sistema político.
El problema de la abstención activa es que es muy difícil distinguir a los que la ejercen de los demás abstencionistas. Un 50% de abstención no significa un 50% de ciudadanos que protestan. Gracias a ello, al Régimen le resulta muy sencillo excusar la abstención de muy diversas maneras: “llovió”, “hizo sol” , “la gente se fue al campo y a la playa”, “los ciudadanos sabían que iba a salir SI al Estatut y por eso no acudieron a votar”, “la confianza en nuestra democracia hace que los ciudadanos se relajen y no consideren necesario votar”, etc.
En definitiva, la abstención no es una forma eficaz de reflejar la disconformidad de los ciudadanos, porque no se puede cuantificar el número real de abstencionistas disconformes.

2) El voto nulo, a día de hoy, se utiliza básicamente como voto protesta. Sería una buena forma de expresar la denuncia de ausencia de democracia si fuera suficientemente masivo, pero no acaba de cuajar. El problema que tiene es que, al final, como la abstención, un voto nulo no expresa nada en sí mismo: es mudo, no tiene voz, y ello permite al Régimen menospreciarlo públicamente -"voto gamberro"- y restarle eficacia como instrumento de denuncia.

3) El voto en blanco es la forma teórica de denunciar la ausencia de democracia, pero al final, el hecho de ser también mudo, como el voto nulo o la abstención, permite al Régimen manipular a la opinión pública asignándole propósitos diferentes, como que es el voto de quien está a favor del Sistema pero no tiene a quién votar. Aunque eso es algo totalmente absurdo, el lavacerebros funciona, y ello igualmente le resta efectividad como instrumento de denuncia.

En definitiva, en la práctica, ninguna de las tres opciones tiene fuerza. Los políticos se van a repartir indecentemente los escaños sin importarles cuánta abstención, votos nulos o votos en blanco hayan existido, ya que han hecho una Ley Electoral a su medida que les permite ignorar a los ciudadanos disconformes, a su abstención y a sus votos de protesta.
De hecho han hecho unas Leyes a su medida que les permiten ignorar a todos los ciudadanos, pero eso es otra historia que no viene al caso en este momento.



Necesitaríamos algo como el voto de la imagen. Algo que expresara inequívocamente una denuncia de ausencia de democracia, y que el Régimen no pudiera tergiversarlo en sus medios de propaganda.

Y en realidad, esa opción es posible. Aquí hay una propuesta para utilizarla.