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jueves, noviembre 20, 2014

¿Nos desmarcamos ya del Sistema?

No es una cuestión sólo de partidos. Ni de políticos. Nuestro problema es mucho más profundo. Y grave.

Mientras las reglas del juego las sigan marcando los de siempre,
mientras los ciudadanos no tengan capacidad y voluntad para gobernar y gobernarse por sí mismos,
mientras sigan siendo ovejas a la búsqueda de un pastor y no luchen por tomar sus propias decisiones,
mientras sigan pensando y viviendo al son que marca el Sistema,
esto no tiene solución posible. 

Al final, los de siempre seguirán tomando las decisiones: Ni Rajoy ni Pablo Iglesias, el TTIP será tu próximo presidente.

Así que... ¿nos desmarcamos ya del Sistema?

viernes, mayo 30, 2014

Europeas 2014: and the winner is... el de la tele

Era una oportunidad única.

Difícilmente los partidos políticos alternativos iban a encontrar una oportunidad mejor que estas elecciones Europeas para entrar en la 1ª división parlamentaria:
- El momento era el idóneo: malestar social generalizado, pero todavía sin llegar al extremo de la desesperanza y del recurso a la violencia, en lugar de a las urnas.
- Enorme descrédito de los dos partidos políticos mayoritarios, a la vez que menor interés, por ser las Europeas, entre sus votantes habituales.
- Unas elecciones donde las barreras electorales a los nuevos partidos son las menores posibles: circunscripción única, no hay umbral mínimo, el método D'Hondt es aceptablemente proporcional...

Posiblemente no se vuelvan a repetir, en mucho tiempo, unas condiciones tan favorables para los partidos pequeños.

Y qué duda cabe de que se han notado. Al bipartito le ha dolido. IU y, sobre todo, el emergente Podemos, han sacado una suculenta tajada.

Podría ser algo bueno.

Y sin embargo, sólo una idea me viene a la cabeza: que todos los eurodiputados se los han llevado los partidos “de la tele”. Los partidos mediáticos.

Y será que no había donde elegir.

Por ejemplo, partidos diferentes, alternativos, como el Partido X, o anticorrupción, como RED, del juez Silva, que han tenido una presencia importante en Internet y en las redes sociales. También los animalistas de PACMA, que de un tiempo a esta parte siempre están ahí. O los Piratas.
Etc.

Y sin embargo, los partidos de la Red no han llegado.

La gente quería algo diferente. Pero los votos han ido a los partidos y candidatos mediáticos.

Los grandes medios de comunicación han vuelto a decidir las elecciones. Como siempre.
A más minutos, más votos.

Y, ¿a quién sirven los grandes medios de comunicación?
A sus accionistas. Al Poder económico.

Luego entonces es ese Poder económico el que escoge los ganadores.
El que sale en los medios, consigue escaños. El que no sale, no los consigue, por mucho que se trabaje en Internet, las redes sociales, o el boca a boca.

Así que... ¿de verdad han mejorado algo la situación estas elecciones?




P.D.1 Una propuesta para la RAE:
Democracia mediática: Sistema político en el que la ciudadanía elige sus representantes entre una serie de candidatos proporcionados exclusivamente por los grandes medios de comunicación, especialmente, por la tele.

P.D.2 Las próximas elecciones las podíamos celebrar en plan concurso televisivo, “Políticos supervivientes”, o “Gran Hermano Elecciones Generales 2015”. Metiendo a los candidatos en una casa, o una isla, o algo así, y votando por el móvil. En cuanto a resultados nos iba a dar igual, pero al menos para sus votantes iba a ser más divertido, ¿no?

jueves, mayo 22, 2014

¿Qué hacemos las próximas Europeas?

¿Tiene dudas sobre qué hacer las próximas elecciones europeas? ¿Votar? ¿A quién? ¿No votar?

Ahí va una pequeña encuesta para ayudarle a resolver las dudas.

Por favor, siga las siguientes instrucciones:

1) Coja un papel en blanco y un bolígrafo o abra un documento de texto en el ordenador.

2) De memoria (¡sin consultar en Internet, no haga trampas!),

a) escriba los nombres de 5 de los actuales eurodiputados (los que han estado ocupando el escaño los últimos 5 años) y los partidos a los que pertenecen.

b) enumere 5 propuestas/acciones/iniciativas/decisiones que hayan salido adelante en el Europarlamento en los últimos 5 años, junto a los partidos que las propusieron (¡Ojo! Tienen que ser del Europarlamento, ¡si son del Consejo Europeo o la Comisión Europea no valen!).

c) enumere 5  propuestas/acciones/iniciativas/decisiones surgidas en el Europarlamento que no hayan salido adelante por no obtener mayoría parlamentaria, junto a los partidos que las propusieron.

3) ¿Todavía no ha escrito nada? Pues escriba cualquier cosa que sepa que hayan hecho los eurodiputados relacionada con la política europea (comer de gorra en el restaurante de lujo del Europarlamento y viajar en primera en avión no valen, ¿eh?).

RESULTADOS:

A) Ha respondido a las preguntas:
R- ¡Impresionante! Es usted una del puñado de personas en toda España que sabe lo que hacen los eurodiputados. Usted seguramente no tiene dudas sobre qué hacer en estas Europeas.

B) Ha sido capaz de escribir el nombre de un eurodiputado, y poco más:
R- Probablemente votó usted a IU las pasadas generales y ha recordado a Willy Meyer (¿o era Willy Toledo?). Repetirá voto de nuevo, aunque muy probablemente no sabría decirnos sin consultarlo lo que ha hecho Willy de utilidad por aquellos andurriales estos últimos 5 años.

C) No ha respondido ni el punto 3):
R- Usted no sabe nada -como Jon Nieve*-, por lo que lo más coherente y honesto por su parte es no votar. Precisamente la abstención es lo que corresponde hacer cuando no se tienen elementos de juicio para tomar decisiones: debe dejar usted escoger los europarlamentarios a aquellos que sí saben lo que están votando.

Vale, no le gusta la idea. Tal vez esté pensando que en España prácticamente nadie sabe para qué sirve el Europarlamento. Es decir, que nadie debería votar, ya que los que votan lo hacen sin conocimiento.
Con lo cual es de esperar que los resultados electorales de las Europeas sean absurdos. Eso convierte estas elecciones en un paripé, por un lado, y en un peligro, por otro.
Si piensa eso, puede rechazar el proceso electoral votando en blanco o nulo.

Y si llega un poco más allá, si piensa que el Europarlamento no sirve para nada -como nuestro Senado-, o que las elecciones Europeas son un monumental fraude para hacerle tragar como democráticas las criminales decisiones políticas que estamos sufriendo y que vamos a seguir sufriendo en el futuro... entonces también puede votar en blanco o nulo para denunciar eso. No servirá, pero es lo coherente.

Espero que esta pequeña encuesta le haya sido de utilidad.



* Broma friki. No he podido evitarlo, ¡mil disculpas!

domingo, mayo 18, 2014

¿Votar en blanco favorece a los mayoritarios?

¡No votes en blanco, que favorece a los partidos mayoritarios!

¿Cuántas veces habremos oído ya esa afirmación, o sus versiones con el voto nulo y la abstención?

¿Es realmente así?

Vamos a ver...
La Ley Electoral está diseñada para favorecer, y mucho, a los partidos mayoritarios.
La omnipresencia en los medios de comunicación favorece, y mucho, a los partidos mayoritarios.


Así, si votas en blanco, gracias a la LOREG y a los medios de comunicación, efectivamente los escaños serán, mayormente, para los mayoritarios.
Lo mismo ocurrirá si votas nulo o te abstienes.

Claro que, si votas a un minoritario que al final no alcanza representación, es lo mismo: tu voto se perderá y tu escaño será, muy probablemente, para los mayoritarios.

Incluso si tu minoritario alcanza una exigua representación, la mayoría de los escaños serán, IGUALMENTE, para los mayoritarios. Con nuestro Sistema electoral los partidos alternativos simplemente no pueden conseguir mayorías y, por tanto, no pueden gobernar ni legislar.

Nuestra presunta “democracia” es una farsa. Da igual lo que votemos o si votamos siquiera. Hagamos lo que hagamos, ya han ganado los de siempre, antes de que nadie deposite un voto en las urnas. La Ley Electoral y los grandes Medios de propaganda así lo garantizan.

Así que... en este escenario, ¿por qué no votar en blanco para denunciar explícitamente que nuestro Sistema político no es democrático? ¿...que sabemos que es una estafa? ¿O este 25 de mayo, que además rechazamos esta Unión Europea que pone al dinero por encima de las personas?
¿O por qué no votar nulo con el mismo objetivo?
O incluso, ¿por qué no abstenernos y unirnos a ese, digamos, 60% de ciudadanos que no van a votar estas Europeas?
O... ¿por qué no votar a un partido?

En este momento, va a dar igual. Mientras los ciudadanos, en un número suficiente, no estemos dispuestos a trabajar (y a hacer sacrificios, y a correr riesgos...) los 359 días restantes del año, por conseguir una auténtica Democracia, lo que hagamos el día de las elecciones no va a importar.
Porque la Democracia, sencillamente, no se regala (por un día que votemos algo o dejemos de votar): la Democracia, la de verdad, se construye, y se conquista, y cuesta mucho más que unos cuantos votos.

Conclusión: este 25 de mayo, podemos, simplemente, actuar en conciencia. Ser coherentes con nuestras ideas. En democracia, siempre debería ser así.
No vamos a empeorar las cosas.

No dejes que el miedo te condicione. Y menos por algo que va a suceder, sí o sí, independientemente de lo que hagas en las urnas. Ese miedo es una de las cosas que está impidiendo que tengamos una verdadera democracia en nuestro país.

Y recuerda: esta partida se juega todos los días. Lo importante es lo que vas a hacer hoy, y mañana, y pasado, y el resto de los días. El 25 de mayo va a ser... un día más.

lunes, junio 09, 2008

Tres libros contra el adoctrinamiento

Parece que el curso que viene, los alumnos castellanomanchegos van a poder disfrutar al fin de la polémica asignatura de “Educación para la ciudadanía”, con la consiguiente preocupación de algunos padres por si se produjera un posible adoctrinamiento moral de sus hijos.
Aunque no he tenido oportunidad de comprobar personalmente ninguno de los libros de texto de la asignatura, supongo que es de esperar que los editores aprovechen la coyuntura, tal vez provocada incluso por alguno de ellos, para incluir visiones sesgadas de la realidad que efectivamente pudieran influir de alguna manera en la forma de pensar de los alumnos.
Sin embargo, yo no me preocuparía demasiado. Tal y como está nuestro sistema educativo, el efecto de esta nueva asignatura será como el de las demás, más bien escaso. Si los chavales son adoctrinados, lo serán poco y mal. Será fácil para sus padres anular cualquier efecto nocivo, con un poco de atención que dediquen a sus hijos.

En cualquier caso, me voy a permitir sugerir a los padres una forma sencilla de contrarrestar el adoctrinamiento inadecuado de los chavales: den a leer a sus hijos, cuando hayan terminado su formación obligatoria, los tres libros que cito a continuación; y, a medida que los vayan terminando, coméntenlos con ellos. Son novelas amenas, fáciles de leer para un adolescente de 16 ó 17 años, pero que contienen unas enseñanzas imprescindibles para cualquier ciudadano de una sociedad que se pretenda democrática.

La primera, “1984”, de George Orwell. En esta novela los chavales asimilarán algunas técnicas con las que los estados totalitarios controlan a los ciudadanos. Por ejemplo, la de reescribir la historia y la realidad, el pasado y el presente, a conveniencia del régimen; o el control absoluto de todos los medios de comunicación, para que la información que reciba el pueblo sea la “adecuada”; o la enorme utilidad de la existencia de un “enemigo”, al que, por un lado, culpar de todos los males que causan los propios líderes y, por otro, para que infunda miedo y odio: un pueblo temeroso y visceral es un pueblo fácilmente manipulable. Como curiosidad, también descubrirán que el “Gran Hermano” original no es el del programa de Mercedes Milá.
La segunda novela es “Un mundo feliz”, de Aldous Huxley. En ese libro podrán descubrir que la llamada sociedad de clases no es algo ya superado, y que las castas no están restringidas a La India; que la organización ideal de la sociedad, para algunos, no es ni mucho menos la democracia, sino una sociedad dividida entre los que mandan y los que obedecen, entre “Alfas” y “Betas”; y que la mejor forma de controlar a estos últimos, los que obedecen, los “Betas”, es creando una clase social de sujetos ignorantes, estúpidos y sumisos.
Por último, “Globalia”, de Jean-Christophe Rufin, donde podrán entrever cómo puede llegar a ser este mundo “globalizado” al que nos están dirigiendo y del que ya se pueden apreciar los primeros esbozos: un “primer mundo” formado por un estado único, global, donde los ciudadanos han sido adoctrinados en tal grado que han perdido la capacidad de pensar por sí mismos, y donde el gobierno es una oligarquía de multimillonarios que se disimula mediante una aparente democracia, en la que la participación del pueblo se limita exclusivamente a lo banal; y un “tercer mundo” totalmente empobrecido, abandonado a su suerte, donde la riqueza sigue siendo expoliada para beneficio del estado global y de sus élites dirigentes, sin que a nadie de ese “primer mundo” le importe ya lo más mínimo.

Con esos tres libros será suficiente. No hablan de la Iglesia, ni de la homosexualidad o el aborto, por lo que en lo que respecta a esos temas corresponde a sus padres ejercer como tales y matizar, si lo creen conveniente, la “doctrina” enseñada en las escuelas.
En cambio, si sus hijos leen y asimilan estas tres novelas, muy posiblemente podrán superar el auténtico adoctrinamiento oficial, el que se inicia en las aulas al proporcionarles una educación deficiente, y prosigue después en el mayor medio de adoctrinamiento existente hoy en día: la televisión.
Así, podrán detectar la considerable cantidad de coincidencias que hay entre los ficticios regímenes totalitarios de las novelas y nuestra realidad cotidiana, y quizás lleguen a pensar que las cosas no son como nos las cuentan unos medios de comunicación casi tan manipulados y controlados como los de “1984”. También puede que lleguen a sospechar que les han educado para ser “Betas”, como en “Un mundo feliz”, y se rebelen contra ello. Y quizás se rebelen también contra esa Unión Europea que el “Tratado de Lisboa”, antaño “Tratado por la Constitución Europea”, está definiendo, un primer paso hacia el siniestro mundo globalizado que se dibuja en “Globalia”.

En definitiva, si les ayudamos, de una forma tan sencilla, a vencer ese adoctrinamiento, tal vez no caigan en los mismos errores en los que han caído sus mayores y, quién sabe, tal vez lleguen, algún día, a disfrutar de una verdadera democracia.

Naturalmente, antes que los hijos, deberían leer las novelas... sus padres.

viernes, mayo 09, 2008

Adiós, democracia, adiós

Echando un vistazo por los blogs que suelo leer he encontrado esto:
En referéndum no se aprueba… se aprobará en los despachos

Tiene mucha relación con lo que comentábamos en el mensaje anterior.

El texto tiene su origen en el malogrado Tratado sobre la Constitución Europea, tras ser rechazado en sendos referéndum en Francia y Holanda. Como era previsible, los nuevos tiranos han dejado pasar un tiempo prudencial y después han vuelto a la carga: le han cambiado el nombre, ahora se llama Tratado de Lisboa, y lo van a ratificar, esta vez, sin esos desagradablemente democráticos referéndum.

Aquí en España no es una noticia que importe demasiado, ya que en nuestro referéndum consultivo sobre el tema ya demostramos que estamos dispuestos a ser conducidos como borregos hacia donde quieran llevarnos nuestros nuevos amos, en este caso, hacia un estado totalitario europeo.

El vídeo es escalofriante.

En fin, hoy tengo el día pesimista.

miércoles, abril 16, 2008

El ridiboicot

El Parlamento Europeo aprobó casi por unanimidad, el pasado jueves, una resolución condenando la represión de las fuerzas de seguridad chinas en el Tíbet. En ella nuestros europarlamentarios instan a las autoridades chinas a reanudar el diálogo con el Dalai Lama, so pena de sufrir un terrible boicot: el de considerar la opción de que los jefes de estado de la Unión Europea y su Alto Representante, Javier Solana, no acudan a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos.
¡Qué tremenda amenaza! Seguro que el presidente chino, Hu Jintao, en cuanto se enteró de la noticia, corrió raudo a llamar al Dalai Lama para “seguir dialogando” con él; no sea que, en lugar de acudir el presidente Zapatero a la inauguración de los Juegos, el gobierno español considere enviar a la vicepresidenta De la Vega. ¡Qué trauma para los Chinos supondría eso!

La República Popular China es el país más poblado de la tierra, con más de 1.300 millones de habitantes; es la cuarta potencia económica mundial, por detrás de EEUU, Japón y Alemania; es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU; se incorporó como miembro de la Organización Mundial del Comercio en el 2001; dispone de armas nucleares desde hace más de 40 años. China no es una república bananera de medio pelo, cuyos dirigentes necesiten de algún tipo de legitimidad o reconocimiento internacional para subsistir. Que Sarcozy, Brown, Merkel o Zapatero se personen o no en esa inauguración, es algo totalmente insignificante para los Juegos Olímpicos, para China y para sus dirigentes. Considerar y plantear esa ausencia como un boicot es, sencillamente, ridículo.

En cualquier caso, no me preocupa, ni me sorprende, que nuestros dirigentes hagan el ridículo. Lo que verdaderamente me inquieta es el motivo por el cual nuestros eurodiputados, teóricos representantes de los ciudadanos europeos, malgastan su tiempo y nuestro dinero incluyendo semejante bobada en su resolución de condena a China, en lugar de preparar algún tipo de respuesta verdaderamente eficaz para intentar parar lo que está ocurriendo en el Tíbet.
La explicación de esta “blandura” de nuestros europarlamentarios con China la tiene, naturalmente, el “poderoso caballero”.
China es el principal socio comercial de la Unión Europea, superando los 200.000 millones de euros anuales en importaciones y exportaciones. Es nuestra principal fuente de importación, mientras que la Unión Europea , a su vez, acaparó en 2006 el 15,5% del comercio exterior chino, siendo su mayor proveedor de tecnología (superando a Japón y EEUU). China, en definitiva, ha abierto sus puertas a las multinacionales, entre ellas, las europeas, que llevan allí sus fábricas y venden allí sus productos.
Los dirigentes europeos no tiene ninguna intención de poner en peligro este estado de cosas por mucha represión que haya en el Tíbet. Por el contrario, a pesar de las reconocida y sistemática violación de derechos humanos en China, la Unión Europea destina desde hace años millones de euros a medidas de cooperación, para mantener y fomentar esta “sociedad”.
Es decir, lo boicotear de verdad a China o a los Juegos ni se plantea.

Pero claro, no queda bien esto de llevar los Juegos Olímpicos a ese país que, entre otras cosillas, está teniendo el mal detalle de reprimir las protestas de los disconformes tibetanos matándolos.
Así que hay que hacer algo de cara a la galería. Hay que maquillar esta indiferencia notoria de los países europeos hacia los pobres, maltratados y asesinados tibetanos.
Y ya está hecho. Los ciudadanos europeos ya pueden quedarse tranquilos, con esta resolución ya hemos puesto a los dirigentes Chinos en su sitio. ¡Qué se habrán creído! ¿Que íbamos a quedarnos tan tranquilos con lo que les están haciendo a los tibetanos? ¡Que tengan cuidado! o... nos plantearemos no enviar a Zapatero a la inauguración de los Juegos.

En fin, el año que viene hay elecciones europeas. Es buen momento para reflexionar sobre si queremos que estos eurodiputados que tenemos ahora sigan teniendo la potestad de llamarse representantes nuestros y de actuar en nuestro nombre.