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miércoles, julio 06, 2016

El Reajuste Mental Instantáneo: la bipolaridad orwelliana del votante (II)

España. 1984-2014.
Dos enemigos irreconciliables, antagónicos y mutuamente demonizados, odiados y temidos: PP vs PSOE.
Desde hace ya algunos procesos electorales, millones de personas acuden a las urnas para votar al PSOE, no porque este partido les represente, sino por el terror que sienten ante un potencial triunfo del PP.
Igualmente, millones de personas acuden a las urnas para votar al PP aterrorizados ante un potencial triunfo del PSOE.

2014. Hace su aparición en escena Podemos.

Diciembre de 2015. Elecciones Generales. La calculadora electoral habla: las cuentas no salen.

Rajoy:
El enemigo ya no es el PSOE. ¡El enemigo es Podemos! El PSOE es un potencial aliado. Un “pacto de Estado” es necesario. ¡Hay que defender juntos nuestra Patria, Una, Grande y Libre, frente al nuevo enemigo! ¡Odiamos a Podemos! ¡Esos malvados comunistas-terroristas-iraníes-separatistas-bolivarianos y su maligno líder rojo! ¡Te odiamos, Coletas!

Cerebro de una buena parte de los millones de votantes del PP -que seguirán votando al PP en el futuro-:
Borrado instantáneo de más de treinta años de animadversión visceral contra el PSOE.
El enemigo es Podemos. Terror. Terror.
El PSOE es potencial aliado.

RESET ALL.
Reajuste mental instantáneo. Cambio de enemigo.
ACEPTAR.



P.D.1 No descartemos lo mismo también en una parte de los votantes del PSOE en unos meses, si su partido hace posible el gobierno del PP.
¡El enemigo es Podemos! ¡Podemos es peligroso! ¡Odiamos a Podemos!

P.D.2 Y sí, vale, estos reajustes mentales “instantáneos” no lo son tanto. Los propagandistas del Régimen preparan previamente a la gente para aceptar estos cambios antes de que los hagan efectivos. La manipulación mediática es continuada. 24x7. Cada día, todos los días. Como en “1984”.
Así, cuando llega el día D, el reajuste mental se produce fluidamente. La gente acepta con normalidad una situación que un tiempo antes habría considerado impensable, intolerable.





¿Exageración? ¿Anacronismo?

miércoles, mayo 11, 2016

¿Por qué ahora sí es posible la confluencia de Podemos e IU?

¡Eh, voila! Lo que hace tan sólo unos meses no podía ser, ahora ha sido. Confluentia habemus.

Pero... ¿Por qué ahora sí y antes no? ¿Por qué lo que antes no era posible ahora lo es? ¿Es un milagro? ¿Es magia? ¿Será cosa de extraterrestres?

Habrá quien piense que es alguno de esos motivos. Y habrá quien no piense en absoluto. Los más, por desgracia.

Para mí, es bastante obvio que las razones que se dan hoy para justificar la unión son las mismas que había hace seis meses.

Y si esas razones son buenas hoy y no lo eran suficientemente antes, es porque alguna otra cosa ha cambiado. Algo más importante que esas razones. Algo que no se menciona en parte alguna. Algo que impedía la unión las pasadas elecciones, y ya no lo impide.

Hace casi un año publicaba una explicación de qué era lo que estaba impidiendo la confluencia. Mejor leedlo antes de seguir aquí. Creo que ahí la cuestión quedaba ya resuelta.

Daba dos motivos.

Uno, el menor, las primarias, ya no existe. Lo han hecho desaparecer.
Como comenté entonces, podrían ponerse de acuerdo para repartirse los sillones.
Lo han hecho.
Fin del primer impedimento.

El segundo impedimento siempre fue el más importante. El riesgo de que la candidatura de confluencia ganara las elecciones.
No les interesaba.
Ni les interesa ahora.

Pero ahora, tras conocer los resultados del pasado 20D, todos tienen claro que ese riesgo no existe. La confluencia podrá superar al PSOE, pero no van a alcanzar los escaños suficientes para gobernar.

En el mejor de los casos, se avecina un gobierno "de circunstancias" formado por una coalición "forzada" PP-PSOE. En el peor, por una coalición PP-C's. Aunque diría que, con la confluencia, este segundo caso es poco probable, porque la anunciada merma del voto a Podemos por desencanto se va a posponer gracias a la nueva generación de esperanzas producida por la confluencia.

Pero, en cualquier caso, el destino de los diputados y senadores confluyentes va a ser, casi seguro, la oposición. Cuatro cómodos años (o probablemente menos), donde la falta de escaños les servirá de excusa para no poder hacer nada útil para que cambien las cosas. Poco desgaste. Ideal para no perder demasiados votantes de cara a futuros procesos electorales. Ideal para liquidar al PSOE -que sí se va a devaluar, y mucho, como socio del PP en el gobierno-. Ideal para completar con éxito el reemplazo -inocuo para el Sistema- del PSOE por Podemos.

Presumiblemente, tarde o temprano, Iglesias -¿con Garzón?- llegarán al gobierno. Y, como corresponde a los buenos siervos del Sistema que son, se "marcarán un Tsipras".
Aunque, cuanto más tarde sea, mejor servicio harán al Sistema. Y más durarán sus respectivas carreras políticas. Más años de poltrona. Más años de fama. Más años de "ser importantes".

Hoy, saben que la confluencia no supone un riesgo para ellos. Saben que, por ahora, no van a gobernar.
Los impedimentos han desaparecido.
Y por eso, hoy, hay confluencia.

sábado, enero 30, 2016

¡Que viene la ingobernabilidad!

En estas situaciones en las que son necesarios complicados pactos para formar gobierno, no tardan en aparecer los apóstoles del sistema mayoritario para reivindicar la supresión de partidos -cambiando el Sistema Electoral- con la excusa de garantizar la gobernabilidad.

Esto es, reivindicaciones como que gobierne la lista más votada o la elección en segunda vuelta entre los dos candidatos más votados.

Desde el punto de vista de la representatividad, una aberración.

Pero, bueno, aceptando pulpo... eso de la gobernabilidad... ¿es bueno? ¿Para qué sirve?

Ahora es cuando algunos habrán pensado -una vez más- que qué es lo que me he fumado. Mira que preguntar para qué sirve la gobernabilidad. O estoy loco o soy tonto. ¿No es obvio?

Bueno, pues me lo pregunto.

Según la RAE, decir gobernabilidad es decir que el país puede ser gobernado. Sin más.
Esto es, la gobernabilidad no implica si el país está bien gestionado o lo está mal. Si hay más corrupción o menos. Si hay dictadura o democracia. Etc.

No parece esto de la gobernabilidad un requisito que dé muchas garantías, la verdad.

Por ejemplo, una dictadura como la de Franco, según el criterio de la gobernabilidad, es una forma de gobierno excelente. Estable, duradera, y sin el menor problema a la hora de tomar las decisiones. Sin riesgo de cambios de políticas. Sin discrepancias. Lo que decía el caudillo, se hacía. Y punto.
Mucho mejor que cualquiera de los actuales sistemas de representatividad proporcional, donde existe el riesgo de que los partidos no se pongan de acuerdo y no haya gobierno.

El hecho de que una dictadura sea el no va más de la gobernabilidad, en mi opinión, basta y sobra para desacreditar ese criterio y no darle el menor valor.

Sin embargo, la RAE tiene una segunda acepción del término. Gobernanza.
“Arte y manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero, promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía”.

Que es algo más preciso. Y mejor. Al menos excluye las dictaduras.

Y bajo esta segunda acepción, el hecho de que haya varios partidos que tengan que ponerse de acuerdo para escoger un gobierno, no es negativo. Al contrario, es positivo. Abre la puerta a los consensos más amplios, lo cual puede suponer más representatividad y leyes y políticas más estables y duraderas, al haber sido consensuadas por más fuerzas políticas con una masa más amplia de votantes.
No quiere decir que vaya a ocurrir así, pero es más probable. Al menos en otro país que no sea España.
Las mayorías absolutas, en cambio, hacen que no se busquen acuerdos, que se gobierne por imposición -de la minoría-, favorecen la brevedad de las leyes y facilitan la corrupción. Gobernabilidad de la que no interesa.

La ingobernabilidad con la que nos amenazan no es realmente un peligro. Es otro de los metemiedos que utilizan para que nos traguemos lo que nos echan, nada más.

El problema que tenemos no es que no haya gobierno. Nuestro problema es que haya gobierno.



¿Tuvieron algún problema -añadido- por ese motivo? No.

lunes, diciembre 21, 2015

Los pueblos mantienen el bipartidismo en la provincia de Ciudad Real

Me ha sorprendido, la verdad. Me esperaba un escaño para Podemos y otro para C's -aunque reconozco que no he votado a ninguno de los dos-. Pero ha sido otra vez 3-2 para el bipartito.
Pensaba que, visto lo visto estos últimos años, el castigo al bipartidismo sería mayor.

Pero no ha sido así. Ciudad Real pertenece a la España conservadora, inmovilista. La de no me cambies “ná” no sea que vayamos a peor. La de más vale malo conocido.

Que no quiero con esto cargar tintas contra los manchegos. Porque no hemos estado solos. Andaluces, castellano-leoneses, extremeños y alguno más, han optado mayoritariamente por seguir con el bipartidismo. Menos que en 2011, obviamente, pero todavía por una mayoría clara.

Aunque Castilla-La Mancha tiene el honor de ser la segunda comunidad autónoma más bipartidista.

La campeona del bipartidismo, Extremadura.



Aunque no tiremos balones fuera: los primeros responsables de ello son los dos partidos aspirantes.
Especialmente, Podemos. En aquellos sitios donde Podemos ha ido junto con IU, han ganado al PSOE.

En Ciudad Real no habría sido así, pero sí habrían sacado un escaño. A Podemos le han faltado 1000 votos. A IU le han sobrado 10.000.

Si Podemos e IU hubieran ido juntos en toda España, con estos mismos resultados, serían la segunda fuerza política, con más de medio millón de votos de ventaja sobre el PSOE. Grosso modo, le habrían comido 30 escaños más al PP y al PSOE.
30 escaños tirados a la basura, es la diferencia entre ir juntos e ir por separado.

 Y ambas fuerzas políticas sabían que algo así iba a pasar.

Y pese a ello, fueron por separado. ¿Por qué lo hicieron?



Informe de los municipios de la provincia:

Ciudad Real y Valdepeñas han sido los dos únicos municipios que, tomando sólo sus resultados, habrían dado un escaño a Podemos y otro a C's.

No es que podamos estar demasiado orgullosos, porque el bipartidismo ha ganado ampliamente (62% de los votos). Pero menos da una piedra.

En la mayoría de los restantes municipios más poblados, tan sólo uno de los dos aspirantes habría arañado un escaño.

Y a medida que la población baja, en general, aumenta el voto bipartidista. La inmensa mayoría de los municipios pequeños ha dado un 0,0 a los dos aspirantes.

El campo es conservador. El campo manchego es muy conservador.

Que me ha sorprendido que, en estos tiempos, lo fuera tanto, la verdad. Parece que estemos en 1931, cuando las ciudades votaron república y el campo seguir con la monarquía.

Pero bueno, es lo que hay.

Mención especial para el municipio bipartidista 3-2 de más población para... La Solana.

Nota para los simpatizantes de IU: Hinojosas de Calatrava y Navas de Estena son los dos únicos pueblos de la provincia donde le habrían birlado un escaño al bipartito para dárselo a IU. Ni a Podemos, ni a C's. A IU.



Como curiosidad final, esta imagen de "El Mundo" con los partidos más votados de cada provincia.


¿A que se empieza a entender por qué -una buena parte de- los vascos y los catalanes se quieren salir de España?

jueves, junio 11, 2015

Los votantes del PP se están muriendo


Hace unas semanas, analizando los resultados de las andaluzas, me topé con algo que no me cuadraba: me faltaban muchos votantes del PP del 2012. No sabía dónde habían ido sus votos estas últimas elecciones.
Que podían haber ido a la abstención, claro. Muchos votantes de izquierdas se abstuvieron... y pudo haber mucho voto al PP de motivación anti-PSOE. Y este 2015, ha podido ser al revés. Los anti-PSOE que votaron al PP en 2012 han decidido no votarle de nuevo, y como no deben ser de derechas, tampoco han votado ahora a C's, UPyD o VOX. Se han abstenido.

Puede ser. Pero me parecían demasiados. Nada riguroso, lo reconozco. Intuición.

Tras darle unas vueltas, se me ocurrió que una buena parte de los votantes del PP que faltaban... sencillamente, tal vez ya no podían votar... porque habían muerto.

Y, mirando la mortalidad en Andalucía en 3 años... las cifras eran de rangos coherentes. La hipótesis podía ser plausible.

Ahora, aunque en distinto grado, he notado el mismo efecto en Ciudad Real, en las municipales, y en el conjunto de Castilla-La Mancha en las autonómicas.

Evolución votos por partidos autonómicas 2011-2015 Castilla-La Mancha
 
Y me he ido a los sondeos del CIS del mes de abril, que reflejan que el PP tiene su mayor porcentaje de apoyo entre los mayores de 65 años. Con diferencia.
CIS CLM abril 2015: ¿quién quieres que gane?
Así que la hipótesis parece confirmarse. Se mueren. Les toca. Por la edad.

Naturalmente, también tienen que estar muriendo los votantes del PSOE. Pero más, bastantes más, del PP. Hay una enorme bolsa de votantes del PP entre nuestros mayores de 65 años.

En los próximos años, el PP va a ir perdiendo bastantes más votos que ningún otro, por fallecimientos. Despacio por este motivo, afortunadamente, pero los perderá. Ya ha empezado.
Esto es, que hay un relevo generacional. Aunque lento: al PP le podrían quedar todavía unos pocos años más de dar la lata. Pero su final está llegando. Es inevitable. Y cada vez teniendo más dificultad para conseguir mayorías.

Y es que la gente joven de hoy en día no traga bien las maneras caciquiles de los cabecillas PPros. O eso, o es que no ven 13TV y CLMTV.

Que bueno, alguno me dirá que era algo obvio... ¿cómo no me había dado cuenta antes?
Pues no, no me había dado cuenta. Nunca me lo había planteado, la verdad.

En cualquier caso, si el PP va a ir perdiendo fuelle, el Poder establecido va a necesitar un recambio: un partido que haga la misma función que el PP pero que capte los votos de gente más joven.
UPyD salió rana. Parece que con C's han tenido más éxito.

P.D. La maniobra bien puede acabar siendo la misma con PSOE-Podemos.

Mismos perros, distintos collares.

martes, junio 09, 2015

El Ayuntamiento de Ciudad Real, si todos los votos valieran lo mismo


Un concejal menos para el PP y uno menos para el PSOE. IU y C's quedarían igual.

Municipales Ciudad Real 2015 - Reparto real y proporcional
UPyD cede su concejal al PPSOE a consecuencia de la barrera del 5%, aunque también lo cedería si no hubiera barrera pero se hiciera el reparto por el método D'Hondt (ya sabemos, ligera sobrerepresentación de los mayoritarios).
La concejalía vacía del voto en blanco se usurpa por un concejal PPSOE porque así lo impone la LOREG.

Municipales Ciudad Real 2015 - Causas del déficit de representatividad
Pese a todo ello, es claro que el déficit de representatividad no es tan grande aquí como en las autonómicas. No hay circunscripciones, y eso ayuda.
Además, en las municipales, en general, está el factor “cercanía”, que también ayuda a reducir ventajas injustas. Con menos recursos se llega a más gente. Y el trato personal y el conocimiento personal de los candidatos tiene incidencia, más a medida que los municipios son más pequeños.

Los procesos electorales municipales son el punto más débil del Régimen. Trampas se hacen, como en los demás, pero en menor grado. Ello abre posibilidades de acción a los ciudadanos. Incluso en grandes ciudades, como Madrid y Barcelona, como hemos podido comprobar este 2015.

Aunque en nuestra Ciudad Real ultraconservadora lo vamos a tener más difícil. No hay más que ver el nivel de votos que ha sacado el PPSOE. Todavía más de las dos terceras partes de los votos válidos. Teniendo alternativas. Con lo que han hecho estos últimos 35 años. Con lo que están haciendo ahora mismo.

Sin duda, los culipardos ven demasiada televisión.

domingo, mayo 31, 2015

El parlamento castellano-manchego de 2015, si todos los votos valieran lo mismo


Ahora que todo el mundo está pendiente de pactos entre este y aquel, no está de más recordar que, esa situación de pactos potenciales, ha venido de unos procesos electorales que de democráticos tienen poco más que la apariencia.

En el círculo interior, cómo quedaría el parlamento castellano-manchego si todos los votos valieran lo mismo. Por fuera, lo que nos han colocado.

Comparación Parlamento Castilla-La Mancha 2015 si todos los votos valieran lo mismo

 
Como dicen que una imagen vale más que mil palabras, lo dejo aquí.

Otro día subo un análisis detallado de los resultados, porque hay algunas cosas interesantes que comentar.




Nota: El sector blanco, el de los votos en blanco y los nulos, es el de las personas que han indicado, con estas opciones de voto, que ninguna de las candidaturas les representa.
Y, siendo así, no se les puede robar sus escaños y ocuparlos por alguien al que expresamente han rechazado.
En consecuencia, los escaños que les corresponden por derecho deben quedar sin ocupar.
Esto debería estar establecido así en la Ley Electoral... pero, como no es democrática, no lo está.

sábado, julio 26, 2014

¡Magia Potagia! La ilusión del mal mayor

“Al menos evitamos que ganen estos: no van a mejorar las cosas pero reducimos el daño.”

Cuántas veces no habré oído ya esa frase.
Casi siempre, de votantes del PSOE que, sabiendo el daño que está haciendo ese partido, pese a ello, le votan, con toda su buena voluntad, para intentar evitar el mal mayor: que gane el PP*.

Es el voto del miedo. La estrategia de manipulación de masas de la partitocracia. Ya lo he tratado otras veces.

Hoy sólo quería comentar una curiosidad de esta estrategia. Una ilusión. Un truco de magia.

Imaginémonos dos partidos, el malo (PM) y el menos malo (PmM). Los dos tóxicos. El malo haría un daño del 100% cada vez que gobierna. El menos malo, sólo un 25%.

Y ahora comparemos tres legislaturas consecutivas del partido malo con una alternancia de dos gobiernos del PmM seguidos de un gobierno del PM.

1) PM – PM - PM → Daño total: 300% en 3 legislaturas.

2) PmM – PmM – PM – PmM – PmM - PM → Daño total: 300% en 6 legislaturas.

Visto así, tal vez tendríamos que dar la razón a los votantes del PmM, ¿no? En este caso, retrasan durante tres mandatos el nivel de daño que se produciría si gobernara siempre el PM. Gracias a esos votos al PmM, no se soluciona nada, pero ganamos tiempo.
El clásico “pan para hoy, hambre para mañana”.

Pero, pese a todo, ¿no tienen razón esos votantes al menos malo? ¿No es mejor ganar tiempo, retrasar el daño, que la alternativa, 12 años de gobierno del PM?

La respuesta es NO. No es mejor. Porque, y ahí es donde está el truco, esa alternativa “mala” no existe. Es pura ilusión: ninguna masa de votantes sería tan imbécil como para mantener en el gobierno a un partido tan dañino tres mandatos consecutivos. Ni siquiera dos**. Cuando ni los medios de manipulación de masas pudieran ocultar la enorme magnitud del daño generado, el PM perdería votos, y dejaría de gobernar.

Es decir, que aquello a lo que los votantes “al menos malo” tienen miedo, aquello que les mueve a votar al menos malo, no es real. Es pura ilusión.

Magia potagia.

La realidad es que, el único camino posible para producir el máximo daño, es el que alterna los partidos malo y menos malo. El otro camino, ese que nos creemos que estamos evitando al votar al menos malo, no existe.
Es decir, nos han llevado por el peor camino posible, el más nocivo para la gente… y encima, voluntariamente, convencidos de estar haciendo lo mejor.

¡Taaaa chan! Buen truco, ¿eh?

P.D.1. Ya que hablamos de magia, ojo a la ilusión número 2: un pase de varita mágica, cambio los líderes del PM o del PmM por otros más jóvenes, guapos y/o carismáticos, y repito el truco de nuevo. ¡Taaaa chan!

P.D.2. Y qué decir del truco número 3: otro pase de varita mágica, cambio el PM o el PmM por otros partidos que hagan la misma función, y ¡repito el truco de nuevo! ¡Otra vez! ¡Taaaa chan!

¿Es una ilusión infalible? ¿O alguna vez nos daremos cuenta del engaño y reaccionaremos?



* Incluso a veces, de votantes del PP, con la misma intención de evitar la catástrofe: que gane el PSOE.

** En nuestro Sistema político el PP y e PSOE han repetido gobierno, pero eso ha sido cuando, en los primeros mandatos, han gobernado con el rol de “menos malo”. Yo diría que es prácticamente imposible que el PP pueda obtener mayorías suficientes para gobernar las próximas elecciones generales de 2015. Todo partido tiene sus incondicionales, leales o fanáticos, pero no tantos que puedan sostenerlo, con el daño tan manifiesto que ha hecho, dos mandatos seguidos.

viernes, mayo 30, 2014

Europeas 2014: and the winner is... el de la tele

Era una oportunidad única.

Difícilmente los partidos políticos alternativos iban a encontrar una oportunidad mejor que estas elecciones Europeas para entrar en la 1ª división parlamentaria:
- El momento era el idóneo: malestar social generalizado, pero todavía sin llegar al extremo de la desesperanza y del recurso a la violencia, en lugar de a las urnas.
- Enorme descrédito de los dos partidos políticos mayoritarios, a la vez que menor interés, por ser las Europeas, entre sus votantes habituales.
- Unas elecciones donde las barreras electorales a los nuevos partidos son las menores posibles: circunscripción única, no hay umbral mínimo, el método D'Hondt es aceptablemente proporcional...

Posiblemente no se vuelvan a repetir, en mucho tiempo, unas condiciones tan favorables para los partidos pequeños.

Y qué duda cabe de que se han notado. Al bipartito le ha dolido. IU y, sobre todo, el emergente Podemos, han sacado una suculenta tajada.

Podría ser algo bueno.

Y sin embargo, sólo una idea me viene a la cabeza: que todos los eurodiputados se los han llevado los partidos “de la tele”. Los partidos mediáticos.

Y será que no había donde elegir.

Por ejemplo, partidos diferentes, alternativos, como el Partido X, o anticorrupción, como RED, del juez Silva, que han tenido una presencia importante en Internet y en las redes sociales. También los animalistas de PACMA, que de un tiempo a esta parte siempre están ahí. O los Piratas.
Etc.

Y sin embargo, los partidos de la Red no han llegado.

La gente quería algo diferente. Pero los votos han ido a los partidos y candidatos mediáticos.

Los grandes medios de comunicación han vuelto a decidir las elecciones. Como siempre.
A más minutos, más votos.

Y, ¿a quién sirven los grandes medios de comunicación?
A sus accionistas. Al Poder económico.

Luego entonces es ese Poder económico el que escoge los ganadores.
El que sale en los medios, consigue escaños. El que no sale, no los consigue, por mucho que se trabaje en Internet, las redes sociales, o el boca a boca.

Así que... ¿de verdad han mejorado algo la situación estas elecciones?




P.D.1 Una propuesta para la RAE:
Democracia mediática: Sistema político en el que la ciudadanía elige sus representantes entre una serie de candidatos proporcionados exclusivamente por los grandes medios de comunicación, especialmente, por la tele.

P.D.2 Las próximas elecciones las podíamos celebrar en plan concurso televisivo, “Políticos supervivientes”, o “Gran Hermano Elecciones Generales 2015”. Metiendo a los candidatos en una casa, o una isla, o algo así, y votando por el móvil. En cuanto a resultados nos iba a dar igual, pero al menos para sus votantes iba a ser más divertido, ¿no?

domingo, mayo 18, 2014

¿Votar en blanco favorece a los mayoritarios?

¡No votes en blanco, que favorece a los partidos mayoritarios!

¿Cuántas veces habremos oído ya esa afirmación, o sus versiones con el voto nulo y la abstención?

¿Es realmente así?

Vamos a ver...
La Ley Electoral está diseñada para favorecer, y mucho, a los partidos mayoritarios.
La omnipresencia en los medios de comunicación favorece, y mucho, a los partidos mayoritarios.


Así, si votas en blanco, gracias a la LOREG y a los medios de comunicación, efectivamente los escaños serán, mayormente, para los mayoritarios.
Lo mismo ocurrirá si votas nulo o te abstienes.

Claro que, si votas a un minoritario que al final no alcanza representación, es lo mismo: tu voto se perderá y tu escaño será, muy probablemente, para los mayoritarios.

Incluso si tu minoritario alcanza una exigua representación, la mayoría de los escaños serán, IGUALMENTE, para los mayoritarios. Con nuestro Sistema electoral los partidos alternativos simplemente no pueden conseguir mayorías y, por tanto, no pueden gobernar ni legislar.

Nuestra presunta “democracia” es una farsa. Da igual lo que votemos o si votamos siquiera. Hagamos lo que hagamos, ya han ganado los de siempre, antes de que nadie deposite un voto en las urnas. La Ley Electoral y los grandes Medios de propaganda así lo garantizan.

Así que... en este escenario, ¿por qué no votar en blanco para denunciar explícitamente que nuestro Sistema político no es democrático? ¿...que sabemos que es una estafa? ¿O este 25 de mayo, que además rechazamos esta Unión Europea que pone al dinero por encima de las personas?
¿O por qué no votar nulo con el mismo objetivo?
O incluso, ¿por qué no abstenernos y unirnos a ese, digamos, 60% de ciudadanos que no van a votar estas Europeas?
O... ¿por qué no votar a un partido?

En este momento, va a dar igual. Mientras los ciudadanos, en un número suficiente, no estemos dispuestos a trabajar (y a hacer sacrificios, y a correr riesgos...) los 359 días restantes del año, por conseguir una auténtica Democracia, lo que hagamos el día de las elecciones no va a importar.
Porque la Democracia, sencillamente, no se regala (por un día que votemos algo o dejemos de votar): la Democracia, la de verdad, se construye, y se conquista, y cuesta mucho más que unos cuantos votos.

Conclusión: este 25 de mayo, podemos, simplemente, actuar en conciencia. Ser coherentes con nuestras ideas. En democracia, siempre debería ser así.
No vamos a empeorar las cosas.

No dejes que el miedo te condicione. Y menos por algo que va a suceder, sí o sí, independientemente de lo que hagas en las urnas. Ese miedo es una de las cosas que está impidiendo que tengamos una verdadera democracia en nuestro país.

Y recuerda: esta partida se juega todos los días. Lo importante es lo que vas a hacer hoy, y mañana, y pasado, y el resto de los días. El 25 de mayo va a ser... un día más.

lunes, mayo 12, 2014

Así funciona (y se perpetúa) el bipartidismo

Pero… ¿cómo puede seguir votando la gente al PP y al PSOE?

Tal vez sea usted una de esas personas que se ha hecho esta pregunta después de los últimos procesos electorales, o que se la hará después de las próximas elecciones europeas del 25 de mayo.

Puede parecer inexplicable que estos dos partidos políticos sigan contando con millones de votos, pese a que, a día de hoy, bien pocos españoles puedan sentirse representados por los políticos que los forman o por las políticas que aplican cuando ostentan el poder.

Hay personas que se creen que uno u otro lo hacen bien, desde luego, y otras les votan por interés. Pero una parte muy importante de sus votantes reconocen sin tapujos que no les representan y, sin embargo, les van a votar… otra vez. ¿Por qué?

En realidad, lo que hace funcionar el bipartidismo es sorprendentemente sencillo… y eficaz: se llama MIEDO.

Es muy simple: se trata de utilizar una parte de los medios de comunicación más importantes para inocular en las personas un miedo extremo a uno de los dos partidos mayoritarios, a la vez que se ofrece como única salida posible el voto al otro partido (voto útil, voto al menos malo).
El resto de los medios de comunicación se dedicará a hacer lo mismo, pero cambiando los partidos.
Así, una gran parte de los consumidores de los grandes medios de comunicación votará a uno u otro partido mayoritario, no por sentirse representado por ese partido, sino por ese terror inducido a la potencial victoria del otro.
No funciona con todo el mundo, pero sí con la mayoría: millones de votos hurtados a partidos minoritarios... por miedo.

Y no hay más. Tan simple como eso.

Bueno, sí. Dos observaciones:
1) Si la gente vota por miedo a partidos que no les representan… es decir, si vota a unos partidos concretos bajo COACCIÓN… no es libre de votar a quien quiere.
Y si no hay libertad de voto, NO HAY DEMOCRACIA.
Y si no hay democracia… ¿va a importar qué partido gobierne testimonialmente?
Si no hay democracia los ciudadanos no pintamos nada, y quien gobierne, sea el que sea, servirá a otro Poder, uno que con total seguridad está controlando a los dos partidos mayoritarios.
Por tanto sacrificar nuestra libertad de voto por evitar que ganen PP o PSOE es un gesto inútil: ya gobierna el que controla a ambos partidos.

2) Bipartidismo implica alternancia de partidos. Es decir, unas veces gobernará el PP, otras el PSOE, sin que podamos hacer nada para evitarlo. Cuando gobierne el PP el pánico hacia ese partido crecerá (lo que está pasando ahora) y la gente votará (por miedo) al PSOE para que el PP pierda. Pero es que cuando gobierne el PSOE ocurrirá igual pero al contrario, el voto del miedo devolverá el gobierno, de nuevo, al PP.
 


El mecanismo no falla, oiga.
Y es flexible, funciona también incluyendo partidos nacionalistas o partidos bisagra minoritarios; siempre y cuando estos estén dentro del Sistema, naturalmente.
Y dura… y dura… hasta que los votantes se bajen del tren del bipartidismo... o hasta que la cosa reviente. Más bien la segunda opción.
O… ¿será diferente esta vez?

domingo, diciembre 11, 2011

Así quedaría el Parlamento si todos los votos valieran lo mismo

Ya iba siendo hora de que fueran teniendo más presencia informaciones de esta clase, es decir, sobre cómo quedaría realmente el Parlamento si el reparto de representantes fuera justo.

Por ejemplo, aquí.

Pero se siguen olvidando de una parte de los votos, los votos blancos y nulos, que deberían recibir representación en forma de escaños vacíos.
Y es que ni siquiera a la hora de pedir un reparto de escaños justo los medios de comunicación dan la talla, su información viene sesgada en favor de los partidos políticos.

Así que, para que haya en alguna parte un reparto correcto... ahí lo dejo.

Como quedaría realmente el Parlamento con un reparto proporcional, si TODOS los votos valieran lo mismo:






Observaciones:

- El Sistema de reparto es el proporcional puro con circunscripción única, minimizando el error de representatividad.

- He computado conjuntamente con “Escaños en blanco” el voto en blanco y el nulo, ya que las tres opciones serían la misma si tuviéramos un Sistema electoral democrático.
Es el hueco blanco, que correspondería a 11 escaños sin diputado asignado.

- El robo de escaños beneficia fundamentalmente al PP y al PSOE, que se apropian entre los dos de 43 escaños (con respecto al reparto proporcional).

- El robo de escaños perjudica fundamentalmente a los minoritarios que tienen presencia en todo el territorio y a los votantes en blanco y nulo.

- Ni siquiera un sistema proporcional puro es perfecto. No es posible repartir 350 escaños entre 25 millones de votantes y que la cosa cuadre a la perfección.
El reparto proporcional de la tabla tiene un error del 2,32%. La mitad de ese error se corresponde con los votantes a los cuales no se asignaría escaño. La otra mitad son los votantes que se verían sobrerepresentados con los escaños de los anteriores.
Esto es, un 1,16% del total de votantes no estaría representado: exactamente 285.767 votantes. Que en su mayor parte (0,80%) corresponderían a los partidos pequeños que quedarían por debajo del umbral mínimo de votos necesario para obtener al menos un escaño. Aproximadamente serían 4 escaños los no asignados justamente.
Y por este motivo incluso este Sistema proporcional es cuestionable en cuanto a su justicia... aunque mucho menos que el que usamos actualmente, que tiene un 27% de error... esto es, más de 3 millones de ciudadanos a los que, fundamentalmente el PP y el PSOE, roban su representación (3.315.697 ciudadanos, aproximadamente 47 escaños robados en total).

lunes, diciembre 05, 2011

Elecciones generales 2011: análisis de resultados

Tres años y medio más tarde, elecciones generales adelantadas. En plena crisis económica. Y política. Y social. Una crisis que se reveló tras las anteriores generales.

En 2008 hacía este análisis. ¿Ha cambiado algo?

Vamos a ello:

1) El bipartidismo pierde terreno... ¿seguro?

A la vista de los resultados, da la sensación de que los minoritarios han dado un duro golpe al bipartidismo. Hay 3 partidos más en el Congreso (13 en total, récord...), y el PPSOE ha perdido 27 diputados.

¿Remite pues el bipartidismo?

La respuesta es NO. No remite, en absoluto. Veamos por qué.

- Uno de los “errores” que se cometen habitualmente en los análisis políticos es calificar de minoritario a un partido por tener pocos votos o diputados a nivel estatal. Es decir, se está considerando minoritarios a partidos como CIU o PNV... que no lo son en absoluto. Son partidos mayoritarios en sus comunidades. Son la versión nacionalista del PPSOE.
Es decir, que si el PSOE pierde diputados y se los lleva CIU... ¿hay menos bipartidismo? No, ¿verdad?
Son diputados que pasan de un partido mayoritario a otro partido mayoritario... sólo que llevan chaqueta de nacionalistas. Son más de lo mismo.

Es decir, no podemos considerar sólo al PPSOE como el “bipartito”. Habría que incluir al menos los nacionalistas mayoritarios asimilables a ellos, esto es, los que pactan normalmente, cuando es necesario para sacar tajada, con PP o PSOE.

- Los minoritarios de verdad, los que están en todo el territorio, al alcance de todos los españoles (con representación, IU y UPyD), han pasado de 3 diputados en 2008 a 16 en 2011.
A 17 si contamos el de Compromis-Q en Valencia.
De 6 a 20 si contamos a ERC... aceptando pulpo.
A 27 si contamos a Amaiur, que es mayoritario pero va en otra dirección. *

Es decir, los “minoritarios” han subido algo, pero siguen siendo una parte insignificante del Congreso. 27 diputados de 350. Un 7,71%.
Que son cifras que ya llegaron a superar antes de 2008. En 1989, IU-CDS-HB-EE obtuvieron 37 diputados, más alguno extra por ahí que se podría añadir a ellos (PAR, AIC).

Los perdieron. Y volverá a pasar lo mismo. Estas subidas y bajadas son normales... en un sistema bipartidista.

Más:

- El PPSOE, con un 72,40% de los votos (incluidos blancos y nulos) obtiene un 84,57% de los escaños en el Congreso. Los agravios comparativos siguen existiendo, y siguen siendo enormes.

Sumando sus equivalentes nacionalistas, tenemos un 92,29% de diputados de los partidos mayoritarios.

- De los trece partidos con representación en el Congreso, sólo tiene relevancia uno: el PP, que se ha llevado el 53% de los diputados con el 44% de los votos. Los otros 12 partidos harán labor de comparsas durante el tiempo que dure esta legislatura.
Unos comparsas bien costosos para los ciudadanos.

Lo cual es también normal dentro de un sistema bipartidista, es fácil que, siendo sólo dos, uno de ellos se haga con la mayoría absoluta de cuando en cuando.

- Y después del calvario que nos espera estos próximos años con el gobierno del PP, la gente volverá a caer en la misma trampa, y el PSOE subirá de nuevo gracias al voto del miedo.

Más todavía:

- En las provincias donde no hay partidos nacionalistas, el bipartidismo sigue siendo asfixiante... aunque en principio, un poquito menos, en algunas.
Pero en la mayoría, lo de siempre, el bipartito, el PPSOE, se lleva todos los diputados.

Circunscripciones PPSOEistas (Congreso):
Albacete, Alicante, Almería, Ávila, Badajoz, Burgos, Cáceres, Cádiz, Cantabria, Castellón, Ceuta, Ciudad Real, Córdoba, Cuenca, Granada, Guadalajara, Huelva, Huesca, Baleares, Jaén, La Rioja, León, Lugo, Melilla, Murcia, Orense, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Teruel, Toledo, Valladolid y Zamora.

En todas esas circunscripciones, los votos que no han sido para el PP o el PSOE se han tirado a la basura.

- Finalmente, si consideramos el Senado... para llorar. 100% mayoritario, como siempre. La única nota aparentemente discordante la ponen los 3 senadores de Amaiur.
En el Senado, simplemente, los minoritarios están vetados. Se les puede votar, pero no van a asignarles senadores, NUNCA. Es tan simple como que lo impide nuestro Sistema electoral. Que dicen que es democrático.

En definitiva, el bipartidismo sigue fuerte y sano.


2) Sobre los minoritarios con representación: IU y UPyD.

Izquierda Unida ha pasado de 2 diputados a 11. UPyD de 1 a 5. ¿Van a tener más protagonismo? ¿Resurge la izquierda?

Veamos...

Para empezar, la mayoría absoluta del PP hace irrelevante la presencia de los diputados de IU y UPyD.** Lo único que van a hacer es discursear sobre lo mal que lo hacen los demás... lo cual por otra parte, ya lo sabemos sin que nos lo digan... y naturalmente... calzarse sus hipertrofiados salarios. Que pagamos nosotros.
Ese es el protagonismo que van a tener.

Tres observaciones:

1- En 1996, IU obtuvo 21 diputados con un 10,54% de los votos.
En estas generales, IU y UPyD han obtenido 16 diputados, en conjunto... con un 11,61% de los votos.

Más votos, menos diputados.

¿El motivo? Que son dos partidos en lugar de uno.
Nuestro Sistema electoral penaliza la división del voto. A más partidos minoritarios disputándose los escaños marginales, menos diputados les tocan. Incluso aunque el número de votos sea mayor.

Más votos, menos diputados... ¿y esto era una democracia?

2- El Sistema Electoral ha robado a IU 13 diputados estas elecciones, pasando de los 24 que debería tener, a 11. Es el robo medio de diputados que viene sufriendo IU por su situación de partido minoritario.
Y es un fuerte desincentivo para el voto... y es parte del mecanismo que impide que IU deje de ser un partido minoritario.

La evolución del voto a IU y de los diputados que se le han asignado. Observen la diferencia.



3- Parece que el Sistema ha apostado muy fuerte por UPyD. Es evidente dada la presencia, muy importante, que ha tenido en los medios de comunicación. Desde su creación, de hecho.

Es una maniobra inteligente: manteniéndolo vivo como partido minoritario “promesa”, con unos pocos diputados, suficientes para estar ahí, insuficientes para sacar adelante su programa... se atenúa la sensación de bipartidismo y en consecuencia se gana apariencia de democracia.
Que tarde o temprano la gente se irá desencantando... o dándose cuenta del engaño... pero mientras tanto, parte del voto disconforme se neutraliza. La reacción ciudadana se retrasa. El Sistema gana tiempo.

Que por otra parte, es la misma función que lleva haciendo IU 30 años.

Dos partidos trampa absorbiendo, y anulando, voto disconforme, son mejor que uno...

Y... ¿será EQUO el tercero?


3) El voto descontento crece de nuevo

En 2004, el voto disconforme (nulo, blanco y a los partidos de los escaños vacíos, CenB-Escons) rondaba los 715.000 votos, y había entrado en una tendencia alcista muy pronunciada. Empezaba a dar mala imagen... ya que este voto es una señal explícita y patente de falta de democracia.
Había que hacer algo.

Y en 2008 se creó UPyD con el objetivo de frenar esa tendencia. Y funcionó. El voto disconforme bajó hasta los 475.000 votos. UPyD, obtuvo 300.000, a costa principalmente del voto en blanco.

Pero estas generales, pese a UPyD, y pese a la nueva cenicienta, EQUO, el voto disconforme ha vuelto a recuperar la senda alcista: 650.000 votos nulos y blancos y 100.000 a Escaños en blanco, superando, en total, el 3% de los votos.

Y ese 3% se correspondería con 11 escaños. 11 escaños que deberían quedarse vacíos... porque pertenecen a ciudadanos que han expresado claramente que estos partidos no les representan.
Pero... se ocupan.

Y en el Senado, el voto descontento supone más del 10% de los votos. Y sin embargo, ahí están, “todicos” los senadores, en sus poltronas.

Y dicen que esto es una democracia.

***


4) El reparto desigual votos-escaños.

Por lo demás, sin novedad:

El reparto de escaños sigue siendo tremendamente injusto, beneficiando como siempre a los partidos mayoritarios no nacionalistas (estas elecciones, fundamentalmente, al PP), a costa de los minoritarios y del voto nulo-blanco.

El gobierno sigue siendo el gobierno de una minoría (44% de los votantes, 32% del censo).

Y se siguen tirando varios millones de votos a la basura.

En definitiva, más de lo mismo.

Bienvenidos a cuatro años más de dictadura.



Nadie es tan esclavo como quien se cree libre sin serlo.
(Johann W. Goethe)



P.D. Se me olvidaba, una cosa más... medio millón más de abstencionistas... asimilados sin problemas por el Sistema.


* Los 7 diputados de Amaiur, que le ha quitado al PSOE (6) y a PNV (1), no es que sean una subida... es que antes no los tenían por el veto, no por falta de votos.

** En realidad, todos los diputados son irrelevantes, hasta los del PP.

*** Los votos nulos considerados como voto protesta, hasta el año 1989, son estimados: concretamente, son los obtenidos en 1993. He hecho esto porque, en las primeras elecciones, había una gran cantidad de votos nulos, que he supuesto producto de errores al votar. Tal vez ha sido una presunción excesiva...
A partir de 1993, he considerado todos los votos nulos como votos protesta.


La columna morada hace referencia a los partidos de los escaños vacíos, esto es, opciones electorales que se han creado para dar representatividad a este voto protesta en forma de escaños vacíos. Estas últimas generales, Escaños en blanco.

lunes, marzo 24, 2008

Elecciones generales 2008: análisis de resultados

En mi opinión, en este proceso electoral se han alcanzado varios hitos que van a significarlo especialmente. Son estos:

1) La consolidación del bipartidismo.

Claramente este año 2008 va a ser el de la consolidación del bipartidismo en España. Las cifras son claras: dos partidos PP y PSOE, acaparan el 92% de los escaños con el 84% de los votos.
A nivel nacional prácticamente ya no tienen relevancia los demás partidos. La enorme fragmentación del voto alternativo, junto al antidemocrático reparto de escaños, han anulado al resto de los partidos políticos.
Tan sólo los nacionalistas tendrán un papel que desempeñar en el futuro: el proporcionar, por un precio, los escaños necesarios para que el partido vencedor alcance la mayoría necesaria para gobernar.
Y lo peor: la evolución de los resultados nos muestra que hay bipartidismo para rato.

2) El fin de la izquierda.

Izquierda Unida, antaño Partido Comunista, agoniza. La pésima labor de sus últimos dirigentes ha permitido que el veneno del voto útil haya hecho por fin su efecto. Con un 3,8% de los votos, el resultado más bajo de su historia, y dos míseros escaños, en Madrid y Barcelona, IU ha doblado la rodilla. Casi con total seguridad, no volverá a levantarse.
Es cierto que a mediados de los años 80 IU pasó por una crisis de resultados aparentemente similar a la actual, pero la situación no es la misma. En el 89 tenía a Anguita y una gran cantidad de afiliados y simpatizantes.
Hoy, 20 años después, no tiene ni una cosa ni la otra. La renovación generacional está jugando en contra de IU.
Personalmente no comulgo con muchas de las actuaciones de los políticos de IU ni con algunas partes de su programa. Pero, a pesar de ello, pienso que la desaparición de IU no será buena para los españoles. Sin el contrapeso de la izquierda, los dos partidos mayoritarios acabarán por derivar, cada vez más, hacia políticas de “derechas”.
Hace tiempo me dijo un votante socialista, que para él la cuestión se había reducido a elegir "entre la derecha y la extrema derecha". Con la “defunción” de IU, cada vez más votantes “de izquierda” lo percibirán así.

3) Un cohete llamado UPyD.

Han sido las elecciones de la irrupción de UPyD en el panorama político. UPyD ha sido vendido, en un sector de los medios de comunicación, como una opción regeneracionista ante el evidente deterioro de nuestro sistema político. Y no cabe duda que ha tenido éxito. Un partido creado en unos meses ha alcanzado los 300.000 votos y ha obtenido un escaño en Madrid.
Sin embargo no hay motivos para pensar que UPyD va a ser algo más que una flor de un día. Su único escaño no va a permitir regenerar absolutamente nada, y eso, junto al voto útil, acabará por marchitar, tarde o temprano, el sueño regeneracionista de sus votantes. Dentro de unos pocos años UPyD no será más que una anécdota.

4) El descenso del voto en blanco.

En la gráfica de la izquierda se puede apreciar la evolución del voto en blanco desde los inicios del régimen (he añadido al voto en blanco los votos a los partidos instrumentales que piden el voto en blanco computable: Ei-Add , ABLA y CenB).

El voto en blanco no había dejado de subir desde las primeras generales de 1978 hasta las pasadas elecciones de 2004. Pero este 2008, por primera vez, ha caído. De 450.000 votos a 306.000. ¿La causa? Fundamentalmente, UPyD. Muchos descontentos que acudieron a las urnas, en el 2004, sin fe en ningún partido, han encontrado esta vez uno en el que creer.
Pero esta fe, sin los milagros prometidos, no durará. El voto en blanco volverá a crecer.
A menos, claro, que los mandamases se saquen algún otro as de la manga para seguir engatusando a los desencantados.

5) La bajada del censo electoral.

También por primera vez, ha bajado el censo, hay casi 700.000 españoles menos con derecho a voto que en el 2004. El descenso de la natalidad empieza a mostrar sus efectos.

6) El reparto desigual votos-escaños.

El reparto discriminatorio de los escaños ha sido la tónica de todas las elecciones generales, por lo que en sí mismo ya no es noticia. Lo que sí es noticia es que, después de 30 años de supuesta democracia, todavía siga ocurriendo: todavía existen ciudadanos de primera, de segunda y de tercera, y otros que no llegamos ni siquiera a eso.

Un total de 31 escaños estarán ocupados por un diputado que no ha sido elegido por los ciudadanos. Esos diputados se los repartirán los cinco partidos que estarán sobre-representados en el Congreso: PSOE (+16.3 “diputados” de más), PP (+12.6), PNV (+1.8), CIU (+0.3) y Na-Bai (+0.2).
Los ciudadanos a los que arrebatan su representación son los que han votado a IU (-11.3), en blanco (-3.9), UPyD (-3.2), ERC (-1.1), BNG (-0.9), Coalición Andalucista (-0.9) y así hasta completar los 97 partidos que han recibido votos estas elecciones.

Como curiosidad, comentar que esta discriminación sostenida en el tiempo no es inocua, hace mucho daño, va debilitando paulatinamente la poca democracia que pudiera quedarnos en España. Cada vez más ciudadanos, al ver que sus votos valen menos que los de los demás o directamente son inútiles, cambian su opción de voto. Votan a partidos por los que no se sienten representados, pero cuyo voto tiene un mayor valor (al peso, en “cantidad de diputados”). Así, obtienen cantidad (de diputados) pero sin calidad (no se obtienen resultados). Es la trampa del voto útil, pero desgraciadamente cada vez más ciudadanos caen en ella. El crecimiento del bipartidismo es consecuencia directa de este hecho.

7) La “democracia” en cifras: indicadores de participación.

He querido terminar este análisis tratando de aportar unos indicadores que nos permitieran conocer cómo de democrático es nuestro sistema político.
Para ello, he utilizado el factor esencial que caracteriza una democracia: la participación de los ciudadanos en el gobierno. He intentado cuantificar, aunque de forma aproximada, este factor.
En España, al tener una democracia representativa, los ciudadanos que participan son los que están representados en los distintos órganos de decisión. Si ignoramos el Senado, que es un órgano decorativo que no tiene ningún poder de decisión en nuestro país, nos queda el Congreso. Para saber qué ciudadanos están representados en esta cámara, he sumado los votos de los que, acudiendo a las urnas y depositando un voto válido, han obtenido representación en su circunscripción. De esta forma, por ejemplo, los votos a IU fuera de Madrid y Barcelona no se contabilizan, ya que realmente han sido votos inútiles que no han dado ninguna representación a sus votantes.
El resultado que se obtiene es este:

Es decir, en nuestra “democracia”:
- 2.073.111 ciudadanos (8,2%) depositaron un voto válido y no estarán representados en el Congreso. Son más de dos millones de votos tirados a la basura.
- 10.596.124 ciudadanos (31,3% del censo electoral) que votaron válido, nulo o se abstuvieron, no estarán representados en el Congreso. Casi un tercio de los españoles excluidos del poder legislativo, donde idealmente deberíamos estar representados todos.
- Si el PSOE y CIU finalmente pactan para formar gobierno, será el gobierno de tan sólo el 34,9% de los ciudadanos. El poder ejecutivo respaldado por poco más de un tercio de los españoles.

Resumiendo: la democracia sólo alcanza al 68,7% de los españoles. Y nuestro gobierno lo es del 34,9%.
Estos son los números de nuestra “democracia”.

NOTA sobre el cálculo de los indicadores de participación
Hay varios factores que no he podido tener en cuenta:
1) La representación de los ciudadanos no es igualitaria: nos movemos desde los 15.510 votos que le han bastado al PP en Melilla para obtener un diputado, hasta los 163.633 votantes de IU en Madrid por ese mismo diputado. Por ello habría que introducir en estos indicadores un factor de corrección por la proporcionalidad desigual del reparto de escaños. No lo he hecho por la complejidad y porque no sería demasiado significativo.
2) Tampoco se tienen en cuenta los ciudadanos que votan a partidos que no les representan. Y este dato sí sería enormemente significativo. Entre los más de 21 millones de votantes al PP y al PSOE hay muchos, posiblemente millones, que no se sienten representados por esos partidos y por tanto disminuirían considerablemente el número de españoles verdaderamente representados.
3) Una parte de la abstención es abstención “satisfecha”. Es decir, que están contentos salga quién salga y se les puede considerar representados por todos los diputados elegidos. Habría que sumarlos a los españoles representados.
Estos dos últimos factores no pueden ser incluidos en el cálculo porque son imposibles de cuantificar, no hay datos que nos permitan conocer sus números.
Por ello los indicadores obtenidos son valores aproximados y hay que utilizarlos con la precaución necesaria.
Pero, a falta de otros mejores, tendrán que valer.
Aunque sea de forma orientativa.

viernes, marzo 21, 2008

La consolidación del bipartidismo

“España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.”
Me encanta el artículo 1 de nuestra Constitución. Qué bien suena, ¿verdad? Democracia, libertad, justicia, igualdad... y pluralismo político. Da gusto vivir en un país donde imperan esos valores.

Acabamos de pasar el último proceso electoral. Elecciones al Congreso y al Senado. Un proceso donde hemos disfrutado de la democracia, la libertad y, un momento... ¿el pluralismo político?
Algo no me cuadra.
- Según los datos relativos al Congreso de los diputados, en estas elecciones del 2008, dos partidos, el PP y el PSOE, han acaparado el 84% de los votos, y el ¡92%! de los escaños: 322 diputados de 350 posibles. Para el resto de los partidos tan sólo queda un exiguo 8% de los escaños.
- Si nos concentramos en los partidos de ámbito nacional distintos al PP y al PSOE, resulta que únicamente han obtenido tres míseros escaños: dos para IU y uno para UPyD. El resto de los diputados ajenos al “bipartito” PP+PSOE son nacionalistas.
- En muchas provincias, como Ciudad Real, ya no existen opciones reales de que ningún partido, aparte de PP y PSOE, obtenga representación.
No parece que el concepto de pluralismo político encaje mucho con estos resultados. Más bien encaja con otro concepto político: el bipartidismo.
Si observamos la evolución de los votos y escaños de estos dos partidos desde el comienzo de este nuevo régimen, se aprecia, después de un periodo inicial de adaptación del electorado, una clara tendencia al alza del voto bipartidista. Desde las elecciones de 1989 no ha dejado de aumentar, hasta llegar al actual 84% y a esos 322 escaños, cifra nunca alcanzada en nuestra democracia por dos partidos políticos.
No cabe la menor duda: el bipartidismo se ha consolidado.
Y esto no es bueno.
En economía se sabe que los monopolios hacen imposible el libre mercado y los oligopolios son peligrosos. Por ese motivo el libre mercado es defendido por las autoridades con leyes anti-monopolio.
En política ocurre lo mismo. El “monopolio” (dictadura, partido único) hace imposible la libertad y la democracia. El “oligopolio” (oligocracia, partitocracia), el poder concentrado en un grupo reducido de partidos, es peligroso. Por ello el pluralismo político es un valor fundamental en una democracia representativa de partidos. Es lo opuesto a la concentración de poder en manos de unos pocos.
Y el caso extremo de concentración de poder es el bipartidismo. Es, de todas las situaciones “democráticas” posibles, la peor, la más cercana a la dictadura, la menos democrática.
Por ello, el pluralismo político debería ser defendido. Deberían existir leyes “anti-bipartidismo”. Pero no las hay, ni las va a haber. Los que pueden hacer esas leyes son los que se benefician de su ausencia.
En España, hace 33 años, gobernaba uno. Hoy, gobiernan dos.

miércoles, febrero 27, 2008

Diez minutos cada cuatro años

Llegar a ver en una televisión pública, o a escuchar en radio, el anuncio electoral de un partido minoritario, es casi misión imposible. Los emiten de lunes a viernes en horarios de mínima audiencia y, además, la cantidad de espacios emitidos es considerablemente escasa: diez minutos en total. Veinte cuñas de 30 segundos cada una. En cambio, a los partidos mayoritarios (PP y PSOE) se les emiten cuarenta y cinco minutos en los momentos de máxima audiencia.
Esa discriminación de los partidos nuevos, y de los minoritarios, resulta, cuanto menos, injusta, pero es completamente legal. La distribución de espacios electorales gratuitos está establecida así en la Ley Electoral: se otorgan más minutos y horario preferente a los partidos que más representación obtuvieron las elecciones pasadas.
Es difícil tratar de explicar qué sentido tiene esta extraña regla en una democracia, es difícil encontrar la justificación al hecho de dar ventaja a los partidos que ya están en el poder. Conversando hace unos días sobre el tema, una persona, utilizando un acertado símil futbolístico, me hizo el siguiente comentario: “Es como si el equipo que ganase una liga empezase la siguiente con diez puntos de ventaja”. A nadie le gustaría que eso ocurriera, ¿verdad? No tendría sentido.
Pero en nuestra política, ocurre.

Izquierda Unida-Alternativa solicitó a la Junta Electoral Central, máximo organismo regulador de los procesos electorales, la suspensión del debate del pasado día 21 entre Solbes y Pizarro, por incumplir una norma anterior, de la misma Junta Electoral, relativa a la garantía del pluralismo político. La actual Junta Electoral, aun reconociendo el incumplimiento de la citada norma, rechazó la solicitud de IU-A. Según aparece en el comunicado de la Junta, no se incumple el principio del pluralismo político, ya que el PP y el PSOE tienen el 85% de los escaños del Congreso, y por ello pueden promocionarse con el debate Solbes-Pizarro y, de paso, con los dos debates Zapatero-Rajoy, sin problema alguno. Concluye la Junta Electoral requiriendo a las cadenas implicadas la compensación de los debates “proporcionalmente a la representación de cada partido”. Y a los partidos sin representación parlamentaria, ni agua.
Extraña concepción del pluralismo político la de nuestros juristas. Al parecer ser plural significa dar ventaja a los partidos en el poder, tanta más ventaja cuanta mayor sea la diferencia de poder. ¿Alguien lo entiende?
Pues la cosa es mucho peor.

Si a estas discriminaciones sumamos que los partidos con representación parlamentaria tienen financiación del Estado para sus campañas electorales (los ciudadanos pagamos las campañas), si sumamos que las entidades financieras otorgan a los partidos grandes todos los créditos que necesitan, algunos de los cuales ya sabemos que no devuelven, y si sumamos que los medios de comunicación les dedican prácticamente el 100% de su espacio político, todos los días del año, todos los años, sea o no sea época de campaña electoral; si a todo eso sumamos el tremendo efecto que tiene la propaganda sobre el ser humano (no hay más que ver la cantidad de anuncios publicitarios que hay cada día en la televisión), lo que obtenemos es que unos pocos partidos (en Castilla-La Mancha, dos) obtienen una ventaja decisiva que les hace inalcanzables para el resto de las formaciones políticas.
Siguiendo con el símil futbolístico, es como si el Real Madrid y el Barcelona recibieran al inicio de todas las ligas, no diez puntos, sino cincuenta. Siempre quedarían clasificados en las dos primeras posiciones, y con una ventaja insuperable para el resto de los equipos. ¿A quién le gustaría una competición así?
Pues eso mismo es lo que está pasando en nuestro sistema político.

Si alguien tiene una explicación, por favor, que la comparta.

martes, febrero 19, 2008

El voto inútil

En España cada vez es más alto el número de votantes que están en desacuerdo con los actos y decisiones de los políticos a los que han otorgado su voto. Los actuales partidos con presencia en el parlamento cada vez representan en menor grado a sus votantes.
Sin embargo, a pesar de ello, esos mismos partidos siguen recibiendo la inmensa mayoría de los votos. Ciudadanos que no están de acuerdo con su forma de actuar, que no se sienten representados por esos políticos, les votan. El motivo de este proceder es el mal llamado voto útil, también llamado voto al menos malo. Aunque a mí me gusta más el voto del miedo.

No sabemos realmente cuántos de estos votos “útiles” van a ser depositados el 9 de marzo en las urnas, pero, dada la escasa valoración de los políticos que reflejan las encuestas, podemos pensar que van a ser muchos. Demasiados.
Y este hecho me entristece profundamente: en una democracia representativa, el voto debe ser para quien nos represente. Al renunciar a esa representación para votar a un partido que no es el nuestro, por miedo, para que otro no gane, se está renunciando a la democracia. Después de lo que hemos pasado en España, ¿cómo es posible que la democracia tenga tan poco valor para un ciudadano como para renunciar a ella voluntariamente?
Sin embargo, hay que aceptar que el voto útil es totalmente legítimo. Si una persona teme en tal grado la victoria de un partido como para sacrificar la democracia, en un intento de evitar, con su voto, que ese partido gane, está en su derecho de hacerlo. Su sacrificio es totalmente legítimo.

Aunque en realidad, ese gesto, ese sacrificio, también es tristemente inútil.

Imagínese que, para evitar que gane el PSOE, un ciudadano, aun sin sentirse representado por ese partido, vota al PP. Ese voto, unido a los demás votos “anti-PSOE”, da al PP más presencia, lo fortalece. El temor a ese PP más fuerte generará una reacción en algunos ciudadanos que, para evitar el triunfo del PP, votarán al PSOE. Eso, a su vez, dará más fuerza al PSOE, acrecentará el temor a que gane, y generará más “anti-voto” favorable al PP. Y así, se cierra el ciclo, y vuelta a empezar. Los votos a uno de los dos partidos generan una reacción “igual y contraria” y acaban convirtiéndose en votos al otro partido.

El “voto útil” no funciona: votando al PP damos un voto más al PSOE, votando al PSOE damos un voto más al PP. El “voto útil” sirve igualmente al PP y al PSOE, a la vez que perjudica a los partidos que se llevarían esos votos si el ciudadano votara realmente a quien le representara.

Un ejemplo curioso: dos potenciales votantes del mismo partido minoritario, dejan de votar “inútil” a su partido para votar “útil”, uno al PSOE (por miedo al PP) y otro al PP (por miedo al PSOE). ¿No sería algo totalmente estúpido? Pues le pasará a muchos votantes el 9 de marzo.

Con el tiempo, podríamos llegar a una situación en la que casi ningún español se sintiera ya representado por esos partidos y, sin embargo, estos seguirían recibiendo la inmensa mayoría de los votos. Por miedo a que ganara el otro. Una "democracia" en la que los ciudadanos acudirían a las urnas no por convicción democrática, sino por miedo.
Hacia ese aterrador destino nos dirigimos.

La única forma de detener este “ciclo infernal” es renunciando al voto “útil”, que en realidad es totalmente inútil. El voto “útil” perpetúa en el poder a los dos grandes partidos, sin imponer a uno sobre el otro, a la vez que elimina cualquier posibilidad de que surja un partido alternativo.
El voto a quien realmente nos represente o, en su defecto, el voto en blanco (mejor si es computable), es el auténtico voto democrático. Tal vez no sea “útil” hoy, tal vez las reglas de este sistema político, hechas a la medida de los partidos del régimen, lo mantengan “inútil”. Pero el mal llamado "voto útil" es igual de inútil. Así que, puestos a tirar el voto, mejor que sea en algo en lo que realmente creamos.

No caigamos en la trampa del voto “útil”.
No dejemos que nos roben la democracia.

Nota: como residente en Castilla-La Mancha, región completamente bipartidista, tiendo a centrarme en PP y PSOE. Pero la inclusión de los grandes partidos nacionalistas de otras comunidades no altera la dinámica del voto del miedo. Es tan significativo en Cataluña o el País Vasco como en Castilla-La Mancha. Tal vez incluso más. Sólo que con otros actores interpretando la misma farsa.

miércoles, febrero 06, 2008

Amores y desencuentros entre D. Alberto y Dª. Esperanza

Leyendo el título pensarán, naturalmente, que este artículo versa sobre la disputa entre el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, y la presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.
Bueno, pues... ¡no es así!
¿Qué puedo añadir a todo lo que se ha publicado sobre esos dos? ¿Acaso queda algo por decir? ¿Algo que los medios de comunicación no hayan repetido ya hasta la saciedad?
No lo creo.
No tengo, por tanto, nada que comentar sobre esta tan bien avenida pareja. Pero me van a dar pie a exponer cual es el verdadero tema de este artículo.

Me pregunto:
¿Qué hacen esos dos en todos los medios de comunicación, día sí y día también? ¿No se han enterado los medios de que hay elecciones generales el 9 de marzo? ¿No se han enterado los medios de que esos dos no son candidatos a las elecciones? ¿No tendrían estar informando los medios sobre los que sí van a ser candidatos a las elecciones?
¿Saben que ya se ha publicado en el B.O.E. la lista de las candidaturas a las elecciones generales? ¿Y saben que hay ¡152 páginas! llenas de nombres de candidatos al Congreso de los diputados y al Senado? Y... ¿qué hacen los medios hablando de esos dos cuando hay tantos candidatos por presentar a los ciudadanos?
Es difícil de entender, la verdad, cuando queda tan poco para las elecciones, que los medios de comunicación desperdicien su tiempo y espacio en dos personas que no han sido seleccionados como candidatos, cuando hay tanta información importante por transmitir a los ciudadanos.

Aunque tal vez la clave sea precisamente esa. Que hay información que transmitir. Y hay que evitar que se transmita.

Sigo preguntándome:
¿Se han fijado en que todos los días salen los políticos punteros del PP y del PSOE repitiendo la misma cantinela? Que sí mentirosos por allí, que si catastrofistas por allá... un día hace un mitin en una ciudad, y dicen una cosa. Al día siguiente se van a otra ciudad, y dicen lo mismo. Al día siguiente, otra vez. Y ahí los tenemos todos los días ocupando la práctica totalidad de los medios de comunicación. En fin, la primera vez, vale, pero... ¿y el resto? ¿Dónde esta la noticia? ¿En que han cambiado de ciudad? ¿Que se han cambiado de traje? ¿Que un día llueve y otro hace sol?
No lo entiendo. La noticia surge una vez. La información aparece en los medios, una vez. Entonces... ¿por qué se les vuelve a sacar repitiendo lo mismo? ¿Una y otra vez?
¿Es que no deberíamos conocer las opiniones de los líderes del resto de los partidos? ¿Es que no deberíamos conocer los programas y promesas de los demás partidos? ¿Es que no sabemos ya lo suficiente de PP y PSOE? ¿No han salido todos los días en los medios durante los últimos cuatro años? ¿No han gobernado ya? ¿No sabemos ya lo que son capaces de hacer?

Y sobre los debates... ¿para qué queremos un debate entre Rajoy y Zapatero? ¿Es que no sabemos ya lo que van a decir? ¿Es que no los tenemos ya suficientemente vistos y oídos?
¿No será más informativo, más relevante, más significativo, más necesario... un debate entre Rosa Díez, Albert Rivera y Gaspar Llamazares? ¿O entre Don David Ubero Iglesias y Don Esteban Cabal Riera?
¿Cómo? ¿Que quién son esos dos? Si hubiera pluralismo político en España, lo sabrían.

En la provincia de Madrid hay 37 listas presentadas al Congreso, y 39 al Senado. Hoy es 6 de febrero. Las elecciones son el 9 de marzo. Dedicando, cada medio de comunicación, de forma exclusiva, un día a cada partido (todos los telediarios del día, todos los informativos radiofónicos del día, los programas de opinión, todo el periódico, respectivamente), ya no quedaría tiempo para que cada medio informara adecuadamente sobre todos los partidos.
Lo dejaremos entonces en dos partidos al día/[canal-emisora-diario]. Con dos partidos al día y unos 20 debates televisados, los españoles tendrían la oportunidad de conocer mínimamente a todos los partidos implicados y así podrían elegir con un mínimo de coherencia al partido que considerasen que les representaba.
Sin embargo esto no va a ocurrir. Todos los días hasta que se celebren las elecciones se seguirá hablando mayoritariamente del PP y del PSOE (añádase aquí los partidos nacionalistas del Régimen en las comunidades autónomas correspondientes). En el mejor de los casos aparecerán breves (y totalmente insuficientes) menciones a alguno de los otros partidos. Y naturalmente, si hay debates, serán entre Rajoy y Zapatero. No llevarán a ninguno de ellos a, por ejemplo, uno de los integrantes de las listas de Ciudadanos en blanco. Para nada.

Los medios seguirán repitiendo la misma basura, la misma propaganda, todos los días. A todas horas. Saturando sus programas, sus páginas. No dejando sitio para lo que realmente sería noticia, lo que realmente sería información: lo que prometen y piensan los candidatos de esos otros partidos que se presentan a las elecciones generales de 2008, a los que casi nadie conoce.

¿Inexplicable? Me temo que no.
Los llamados “medios de comunicación” no son “medios de información”. Son medios de propaganda. Su misión es saturarnos de propaganda sobre un grupo reducido y escogido de partidos para que no tengamos en cuenta a los demás. Su misión es llenar los espacios informativos con basura, como las supuestas desavenencias entre Gallardón y Aguirre, para que no quede lugar para la verdadera información, la que necesitaría el pueblo para poder ejercer adecuadamente su derecho a gobernar.

Al igual que cuando vamos a comprar un detergente compramos uno de los que anuncian por la tele, cuando votamos, los españolitos votaremos a los partidos que “anuncian por la tele”. Y es así, tan fácil, como se manipula a un pueblo para que ceda, sin ni siquiera enterarse, el poder que le correspondería en una democracia, a un grupo de oligarcas que manejan cual si de equipos de fútbol se tratara a unos cuantos partidos políticos, escenificando una farsa de opereta a la que llaman democracia.

Termino recomendándoles, si el autor no tiene inconveniente, este entretenido vídeo-pregunta de Martín, de Madrid, sobre otra de las formas de manipulación por saturación de propaganda política, el cual me ha inspirado, junto a Gallardón y la Espe, este mensaje.

domingo, diciembre 09, 2007

Un cuentecillo

Hablando un día de lo mal que está lo de encontrar vivienda en España, un amigo mío, extranjero, que había venido aquí por negocios, tal vez para intentar animarme, me contó la que había sido su experiencia en su país, ya que allí la situación de la vivienda es mucho peor que la nuestra. Esta es la conversación que tuvimos:

- Después de 39 años de vivir con mis padres –empezó-, pude por fin plantearme adquirir una vivienda propia. Puesto que es una compra importante, decidí informarme bien y estudiar primero todas opciones.
En mi ciudad hay dos grandes empresas inmobiliarias que controlan casi todo el mercado –continuó-. Se llaman inmobiliaria R e inmobiliaria A. Unos conocidos míos habían adquirido una vivienda de una de ellas, R, así que les pregunté. Me contaron que sus viviendas, las de sus vecinos, y todas las que vendía R eran horribles. Desperfectos por todas partes, grietas, goteras, suelos levantados, paredes de papel, problemas con la instalación eléctrica, las tuberías, la calefacción... un desastre, vamos. Y además la inmobiliaria no arreglaba nunca los desperfectos. Ni denunciándola. En mi país hay mucha corrupción, ya sabes, y la Justicia no toca a las poderosas empresas inmobiliarias.
Pensé entonces en dirigirme a la otra inmobiliaria, A. Sin embargo, sorprendentemente, mis conocidos me lo desaconsejaron, diciéndome que A era todavía peor, que sus viviendas estaban tan mal construidas que iban a derrumbarse sobre sus pobres ocupantes de un momento a otro y, además, R pintaba las paredes de un rosa pastel muy bonito.
Puesto que también tenía unos conocidos que habían adquirido sus viviendas en la otra inmobiliaria, A, acudí a ellos. Sus casas estaban en tan penoso estado como las de R, con sus grietas, goteras, etc., e igualmente no había expectativas de que las repararan. Aunque no se había derrumbado ninguna, hasta el momento.
Ante el estado de indecisión que me invadió, estos otros conocidos me aconsejaron que comprase mi vivienda en A, como ellos, porque, aunque efectivamente había muchos desperfectos, R era todavía peor, sus edificios se iban a derrumbar en cualquier momento. Y además A pintaba las paredes con un azul pastel muy bonito.
Espantado, intenté entonces recurrir a otras inmobiliarias, más pequeñas, pero apenas podían construir y, según me informaron, “tenían todo vendido para los próximos 30 años”.
- ¿Y qué decisión tomaste finalmente, compraste a A o a R?- Le pregunté, intrigado, ya que, ante ese panorama, no veía otras alternativas. Mi amigo, que tiene muy mala idea, me respondió con otra pregunta.
- Tengo entendido que dentro de unos meses tienes elecciones generales en tu país. ¿A quién vas a votar, al PSOE o al PP?

Al final conseguí descubrir lo que hizo mi amigo: se construyó, él mismo, su propia vivienda.