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sábado, octubre 31, 2020

Protestar no es suficiente

Sabes que algo está mal. Que los políticos no sirven a la gente. Ninguno. Que las desigualdades, la pobreza, la precariedad, el desempleo, la explotación laboral, siguen ahí gobierne quien gobierne. Que mucho blablabla con el COVID pero el Sistema Sanitario sigue sin cubrir las necesidades de las personas. Tampoco la asistencia a las personas dependientes. El Sistema Educativo, cada vez peor. Y así con todo.

Y protestas, sí. En voz alta, con tu pancarta, tu altavoz, tus redes sociales.

Pues bien, eso no basta.

Es más, si solo haces eso, no haces nada.

 

Llevamos muchas protestas acumuladas ya. Algunas muy masivas. Donde verdaderamente se ha sentido el descontento de una gran parte de la gente.

Pero nada cambia. Nada mejora.

Protestar no soluciona nada. El lloriqueo de un niño, es lo que es tu protesta. Pero aquí no hay unos padres que acudan al rescate. Nadie va a acudir a arreglar las cosas.

Lo que hay que hacer, lo tenemos que hacer nosotros.

 

Y no, de nada sirve tampoco que a otras personas les llegue tu protesta. ¿Es que van a hacer algo por cambiar las cosas?

La mayoría no hará nada. Ya protesta alguien, con eso se dan por satisfechos. Las ovejas se conforman con poco.

Y los pocos que tal vez hagan algo… será sumarse a tu protesta. Formar un coro de plañideras. En lugar de una niña que llora, cien. Mil. Cien mil. Millones. ¿Qué importa cuántos sean?

Son niños llorando. Eso no soluciona nada.

Necesitamos adultos. Adultos cambiando las cosas. Adultos construyendo otra realidad.

 

Pero malamente vamos a construir nada si no maduramos, para empezar.

En segundo lugar, tenemos que saber qué es lo que está pasando. Por qué las cosas van mal. Por qué el Sistema no funciona.

Y una vez sepamos qué falla… tenemos que saber cómo arreglarlo.


El por qué y el cómo. Sin esas dos respuestas, no vamos a ninguna parte.


Y esas dos respuestas es lo que hay que transmitir a la gente. No que las cosas están mal, eso ya lo ven solitos, si no están ciegos. Pero no saben qué hay que hacer.


No basta protestar. Hay que transmitir, a todos los que podamos, el conocimiento que necesitan para cambiar las cosas. El por qué y el cómo.

Que no, no lo saben.

Tienen la cabeza llena de la mierda que les mete el Sistema. No saben nada. Ni lo van a averiguar, la inmensa mayoría de ellos, si no se lo decimos nosotros.

Hay que trasmitirles lo que desconocen. El por qué, y el cómo.


Y si hay adultos en alguna parte, en lugar de niños, esos adultos se sumarán.

Y si llegamos a ser suficientes, cambiaremos las cosas.

lunes, abril 22, 2019

El mayor éxito de los políticos

Parece increíble que hayamos podido llegar a pensar que, por echar un papel en una caja cada cuatro años, podemos tener alguna influencia en el gobierno de una nación. O de lo que sea.

Un papel en una caja. Cada cuatro años.

¡Qué gran trabajo han hecho, y siguen haciendo, con el lavado de cerebro!

¿Y cómo nos han hecho creer que algunos de ellos son de izquierdas? Eso no era fácil tampoco. Y lo lograron.

Sólo les faltó, para rematar la faena, hacernos creer que, además, ese gobierno de los papelicos y las cajas, es una democracia.

¿Cómo? ¿Que también nos hemos tragado eso?

Pues nada, un éxito total.

Para que luego digan que los políticos no saben hacer nada.



Lo llaman democracia, y nunca lo ha sido.

domingo, abril 21, 2019

Las elecciones, el opio del pueblo

En el siglo XIX era la religión. O eso decía Marx.
Hoy, en el siglo XXI, el opio del pueblo son las urnas.

Lo llaman democracia, y nunca lo ha sido.

miércoles, diciembre 19, 2018

¡Cuidado! ¡Que viene el loVOX!

Érase una vez un pueblo que tenía mucho miedo, y con razón, del lobo. En una ocasión, al escuchar al pastor gritar ¡que viene el lobo!, todo el pueblo acudió corriendo a proteger el rebaño. Pero era una broma. El pastor repitió la broma varias veces, hasta que, un día, los vecinos no acudieron. Ese día el aviso era cierto, el lobo estaba allí de verdad, y mató a las ovejas.

Los vecinos fallaron, claro. Por dar crédito a un embaucador, por su ignorancia, actuaron cuando y donde no era necesario, y no actuaron cuando y donde era necesario actuar.
Y sufrieron las consecuencias.

Sabiduría presente en los cuentos infantiles... que muy pocos aprendieron, al parecer.



Se ha generado estos últimos tiempos mucho miedo ante la irrupción de VOX. Por todas partes hay voceros gritando ¡que viene el lobo!, casi todos, llamando al voto a UP. Y muchos les creen. Recuerdan lo que pasó con los nazis, y tienen miedo. Y repiten su mensaje.
Y naturalmente, se equivocan.
Porque es mentira.
El lobo no viene ahora, en este momento.
No puede venir, porque ya estaba aquí. Siempre ha estado aquí. Nunca se fue.

El lobo gobernaba España antes del 78. Ese año, lo maquillaron, lo hicieron pasar por perro fiel, y siguió gobernando. Hasta hoy.
Como pasó antes y después en tantos otros países.

Ya lo he dicho muchas veces. Ya lo he demostrado muchas veces.

Lo llaman democracia, y nunca lo ha sido.

Los parlamentos son una herramienta de la oligarquía económica -el lobo-, que sirve para anular al pueblo, manteniendo sometidos y dóciles a los pueblos a los que gobiernan y esquilman. Siempre fueron eso. Hasta hace 200 años, todo el mundo lo sabía.
Y los partidos políticos que ocupan esos parlamentos son -y siempre han sido- organizaciones cuya finalidad es canalizar la reacción popular hacia acciones inocuas para el poder -como votar-.
Los partidos, las elecciones, los “representantes”, impiden que el pueblo se rebele, se organice y actúe eficazmente para protegerse del lobo. 

¡Que viene el lobo, vótame, yo te salvaré!

Pues no, no nos van a salvar.
Todos los partidos políticos sirven al poder económico. Todos los que salen en los grandes medios de comunicación, al menos. Medios que sirven -son propiedad- de la oligarquía económica -el lobo-. Medios que seleccionan y dan protagonismo a un reducido grupo de partidos, que son los que pueden acceder a los gobiernos.

Al que no sale en la tele, no le votan.

No nos representan. Representan a los ricos, no a nosotros. Todos los partidos representan a los ricos. Ninguno nos representa a nosotros, el Pueblo.

Y sí, hoy, el lobo tiene unos servidores nuevos. El lobo muestra una marioneta nueva en su pata derecha. Y eso es malo.
Es consecuencia del deterioro social y económico que producen años y años de gobierno de la oligarquía económica. Cuando las cosas están ya muy mal, y van a ir a peor, aparece la extrema derecha.

Pero la solución no está en sus urnas, sus parlamentos, sus instituciones. La solución no está en votar a la marioneta que tiene el lobo en su pata izquierda.

VOX es el lobo, claro que sí. Y el PP lo es. Y C's. Y el PSOE.
Pero la otra marioneta de su mano izquierda... ¡también es el lobo! UP, sí, UP, también es el lobo*.

¿Cómo vamos a protegernos del lobo siguiendo el camino que nos marca el propio lobo?

Tenemos motivos para preocuparnos. Hoy más que hace 30 años, más que hace 20, más que hace 10... porque las cosas están peor. Y van a seguir empeorando.
Pero de nada sirve actuar sin conocimiento. De nada sirve hacer más fuerte al lobo alimentándolo con lo que quiere el lobo -votos-.

Y sí, por supuesto, de nada sirve no hacer nada. Es obvio.

¿Tenéis miedo del lobo? Pues organizaos y protegeros de él. Organizaos y combatidlo. Organizaos y construir, para vosotros, para vuestros hijos, un mundo mejor, un mundo justo, un mundo seguro.

Pero para no fallar, como los vecinos del cuento, tenéis que saber. Enteraos de quién es el lobo realmente. Enteraos de cómo se combate a este lobo. Enteraos de cómo se vence a ese lobo.
Es fácil. También lo he dicho ya millones de veces.
El camino a seguir se llama democracia. Pero la de verdad. La que nunca hemos tenido.

Sabiendo eso, es más fácil no fallar. Es más fácil no dejarse engañar. Y no desviar la atención del verdadero enemigo.

Dad un paso atrás. Abrid bien los ojos. Dejad de mirar las marionetas. Mirad al lobo que las maneja.

¿Lo veis? ¿No?

Pues mirad mejor. Informaos. Leed. Contrastad la información.

El lobo no viene. Siempre ha estado aquí. Nunca se fue. 

Lo llaman democracia, y nunca lo ha sido.


* Cuando VOX no era nadie, allá por 2014, el lobo comenzó a darle difusión en sus medios. Pero ese año el lobo tenía a otro partido más que promover. Aquí, ambos partidos siendo lanzados en una entrevista con una de sus propagandistas estrella.

Marioneta pata derecha, marioneta pata izquierda.

lunes, octubre 09, 2017

Banderas

Las banderas sirven para tapar la mierda que los poderosos no quieren que veas.

Cuanto más grandes son, y más banderas hay, más tapan.

viernes, septiembre 29, 2017

Referéndum en el barrio del Torreón

Los vecinos del barrio del Torreón están cabreados. Son muchos años ya de sufrir una situación de agresión continuada, cada jueves, viernes y sábado por la noche, más fiestas adicionales.
Los gobiernos municipales no solo no han actuado para proteger a los vecinos, al contrario, han favorecido el crecimiento y la consolidación del barrio como zona de ocio nocturno.
El pasado jueves se tomaron una serie de decisiones en el pleno relativas a esta cuestión.

Voy a especular un poco.

Voy a suponer que, pasado un tiempo prudencial, pese a esas decisiones del gobierno local, la situación de los vecinos del barrio no mejora.
Es un suponer.
Voy a suponer también que los vecinos recurren a la vía judicial, pero, dado que la Justicia nunca ha sido igual para todos, no da frutos.
Y sigue pasando el tiempo y todo sigue igual o peor.

Y voy a suponer que, en ese punto, una buena parte de los vecinos del Torreón llegan a tal nivel de cabreo y desencanto que deciden celebrar una consulta en el barrio para decidir si cierran todas las discotecas del barrio.
Así, unilateralmente. ¡Manda huevos!
No tienen poder legal para ello, pero lo deciden de todas maneras.

Un referéndum únicamente para los vecinos del barrio del Torreón, naturalmente. Es su barrio.

Que es bien posible que a los vecinos de los demás barrios les interese mantener las discotecas en el Torreón. Pero no les corresponde a ellos tomar esa decisión, precisamente porque las discotecas no están en sus barrios: están en el barrio del Torreón.
Por tanto, la decisión es de los vecinos del Torreón.
O eso voy a suponer que dirían los vecinos del Torreón.

Y se ponen a ello.

Y resulta que, aunque incluso una buena parte de los vecinos del Torreón están cómodos con las discotecas, se intuye una posibilidad de que en ese referéndum salga el SÍ: hay muchos vecinos muy cabreados.

Pero al gobierno municipal no le cuadra.
Así que, recurriendo a la legalidad vigente, el gobierno municipal prohíbe el referéndum. Envía a jueces y policías contra los vecinos del Torreón, confisca sus papeletas, su propaganda, sus urnas, les amenaza con multas con muchos ceros.

Pero los vecinos se ponen tercos, e insisten. Y el ayuntamiento hace venir a policías de Albacete para reforzar a los de aquí, que empiezan a parecer pocos. Los albaceteños leales los jalean al salir: ¡a por ellos!

Llegado a ese punto, algunos vecinos del resto de barrios de Ciudad Real, para mostrar su apoyo al gobierno municipal y a la legalidad vigente, ponen la bandera del municipio de Ciudad Real en la terraza.



No va a pasar, claro, esto es un pequeño cuentecillo de ficción política.

Pero por si acaso, voy a ver si me hago con una bandera local.

¡Por la unidad del municipio y el ocio nocturno en el Torreón!
¡Viva Ciudad Real!

sábado, septiembre 09, 2017

Así es como se lucha (IV)

La atención sanitaria en el Hospital del Bierzo deja mucho que desear, a consecuencia de las políticas de privatización de la Sanidad. Un grupo de usuarios se encierra para reivindicar algunas mejoras esenciales.

Pero el Hospital del Bierzo tiene un Gerente, cargo nombrado por un gobierno del PP respaldado, en las urnas, por los votos de medio millón de castellano-leoneses.
Y no sólo por ellos. El gobierno del PP de Castilla-León es producto de unas elecciones cuyos resultados han sido aceptados por todos aquellos que han votado a un partido político para que les representara en las Cortes Regionales. Esto es, que el gobierno del PP en Castilla y León es producto de unas elecciones validadas por los votos de un millón trescientos mil castellano-leoneses.

Y más allá, está el gobierno nacional, las Cortes Generales y un Sistema Electoral respaldado, en España, por los votos de cerca de 24 millones de españoles.
Una mayoría de votos que respaldan un Sistema político que admite y produce esa privatización de la Sanidad.

Y así funciona la democracia, o eso dicen por la tele.

La gente expresa “su voluntad” “respetuosamente” en las urnas, elige un “representante” cada cuatro años, y al que no le gusta lo que hacen los gobiernos, puede protestar, pero no tienen por qué hacerle caso, porque para eso ya están las urnas. Ajo y agua.

Algunos no lo vemos así, claro. Algunos sabemos que no vivimos en democracia. Y unos pocos, poquísimos, sabemos que el sistema de representantes siempre fue oligarquía, que últimamente ha sido “convertido” mágicamente en democracia a costa de repetirlo una y otra vez por los medios de propaganda.

Pero la mayoría cree los dogmas de la tele. Y vota.

Y los que votan, no luchan. No se suman -de forma permanente- a ningún encierro, ocupación, huelga indefinida...

Los que no votamos y estamos dispuestos somos muy, muy pocos. No somos suficientes.

Para que algún día seamos suficientes, una parte de la gente que hoy vota tiene que dejar de hacerlo, para, en cambio, luchar, trabajar, construir.
Tenemos que hacer que esos -unos pocos, una parte- dejen de creer.

Es esencial, si queremos cambiar las cosas. Si queremos que, en lugar de luchar y perder, luchemos y ganemos.

Es un trabajo tan fundamental, tan necesario, tan importante, que debe hacerse todo el tiempo, en todo lugar, por todos aquellos que tengamos claro que el Sistema es parte del problema.
También en cada encierro, ocupación, acción directa.

Lo llaman democracia, y nunca lo ha sido.
Es por ello por lo que debemos luchar en la calle. Encerrarnos en un hospital, tomar las plazas.
Es por ello que votar no sirve.

Pero si no lo decimos, si nos limitamos a ocupar los espacios sin explicar por qué tenemos que hacerlo, ¿qué legitimidad tenemos? ¿Por qué tendríamos que ser escuchados?

¿Y por qué la gente tiene que aceptar eso de que “la lucha es el único camino”? ¿Acaso no tenemos las urnas y la “democracia” para cambiar “civilizada y respetuosamente” las cosas que se hacen mal?

Esta omisión es algo en lo que hoy en día fallan absolutamente todos aquellos grupos que defienden la acción directa.
Actúan en su ámbito, pero no conciencian. No denuncian la farsa. No hacen nada por romper el adoctrinamiento. No justifican la legitimidad democrática de la lucha en la calle. No denuncian la ilegitimidad democrática de instituciones y parlamentos.

Hay que repetirlo una y otra vez. Explicarlo. Hablar a la gente de política. Educar. Concienciar.
Todo el tiempo, en todas partes.

El que lo vaya entendiendo, al que podamos desprogramar, podría estar dispuesto a ir más allá, y luchar.

Y algún día, tal vez, podríamos ser suficientes.


La GRAN ESTAFA ELECTORAL es uno de los factores clave que permite al Régimen mantenerse sólidamente pese a todo el mal que hace. Los mandamases lo saben, por eso utilizan cada día sus medios de propaganda para repetir una y otra vez que tenemos “democracia” -últimamente lo repiten mucho más de lo habitual, lo habréis notado, supongo-.

Si no actuamos también ahí, contra esa manipulación, ya hemos perdido.


"Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud, en el que, gracias al consumo y el entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre."
Aldous Huxley

lunes, julio 31, 2017

Otro ejemplo más de manipulación

31 de julio de 2017. Telediario de las 15:00 de La 1.
Canal “público” que pagamos todos.
“Noticia” del día sobre el referéndum catalán.
Portavoces del PP y de C's soltando sus consignas. No entraré en detalle sobre la excusa del día porque vienen a repetir básicamente lo mismo todos los días.
Por supuesto, no se da oportunidad de réplica a la otra parte, JxSí y CUP, aunque son claramente parte implicada y son atacados tanto por PP y C's como por los propios comentaristas que dan la noticia "imparcial y objetivamente": en La 1, JxSí y CUP tienen asignado el papel de “malos” en el Spaguetti Western catalán.
De paso, aprovechando la coyuntura, también se ataca al PSOE -por su inacción-, al cual tampoco se le da oportunidad de defenderse. En este momento, en La 1, el PSOE también es de los “malos”.

Es un ejemplo modélico de manipulación. De libro.

Por un lado, al dar voz sólo a una de las partes, sesga la información en su favor.
Una y otra vez. Día tras día.
Hoy, La 1 es un canal de propaganda 24x7 en favor de PP y C's. Propaganda gratuita -para ellos-, pero que nos sale bien cara al resto de los españolitos.

Por otro lado, la guinda, la enésima repetición de lo de que en “democracia”, si así lo dice tal o cual ley, la gente no tiene derecho a decidir directamente, en referéndum.

¡En democracia la gente no puede votar!
¡Alucinante!
Y muchos, se lo tragan. A tal nivel de ignorancia llegamos.

Una versión, adaptada al caso catalán, de las palabras “nuestra democracia”, que se repiten decenas de veces cada día en prácticamente todos los medios de comunicación.
En nuestra democracia...”, “...en democracia...”, “...vivimos en una democracia...”, “...gracias a nuestra democracia...”, etc.

Si una mentira se repite suficientemente, acaba por “convertirse” en verdad. “Principio de orquestación”. Goebbels.

En fin, que es sólo un ejemplo, uno entre los muchos que nos inoculan cada día. Desde hace 40 años.
Podría escribir decenas de artículos como este todos los días, si tuviera tiempo. Porque la inmensa mayoría de las informaciones políticas de los grandes medios de comunicación son así. Sesgadas. Falsas, incluso cuando dicen algo que es cierto, ya que no hay mayor mentira que una media verdad.

Lo llaman democracia, y nunca lo ha sido.





P.D. Como curiosidad, la “noticia” siguiente era sobre el PSOE. Salía una imagen de los mandamases reunidos, y tras ellos, en la pared, en letras bien gordas, el lema de la actual “regeneración” -¿o es degeneración?- del PSOE: “Somos la izquierda”.

Si una mentira se repite suficientemente, acaba por “convertirse” en verdad.

Y, hoy en día, dado que es prácticamente imposible distinguir un gobierno del PSOE de uno del PP, tienen que repetirla mucho, mucho, para que algunos de sus votantes se la crean.

Así que repitan conmigo: Somos la izquierda, somos la izquierda, somos la izquierda. Vivimos en democracia, vivimos en democracia, vivimos en democracia. Amén.

viernes, julio 28, 2017

¿Por qué la gente todavía apoya al "partido de la corrupción"?

Cuesta entender que, a estas alturas de la película, varios millones de españolitos de a pie todavía mantengan su apoyo al “partido de la corrupción”. Más aún teniendo una alternativa ideoĺógica prácticamente idéntica a la que trasladar su apoyo.

Lo cierto es que los votantes fieles del PP tienen sus razones. Motivos diferentes a que “son idiotas” o que “son malas personas”, como algunos repiten irreflexivamente por ahí. Yo destacaría el miedo, fundamentalmente, el voto útil y el conservadurismo -por la edad-.

Sin embargo, pese a existir esos y otros motivos para votar al PP, muchos no-votantes de ese partido piensan que es evidente que la corrupción generalizada es lo suficientemente nociva como para anular cualquier otra consideración, y no entienden cómo los votantes del PP no lo ven.

Y sin embargo, no es tan difícil de entender.

Si una persona vota al Partido X -el que sea-, es porque piensa que los demás son peores opciones.

De perogrullo, ¿no?

La información que maneja el votante del PP le lleva a considerarlo la mejor opción -o al menos, la menos mala-.
Y de igual manera, la información que maneja el votante de, por ejemplo, Podemos, le lleva a considerarlo la mejor opción -la menos mala-.
Y con los demás, lo mismo.

Es tan sencillo como eso. La gente vota en función de la información que tiene.

Y... ¿por dónde llega esa información a las personas?
Obvio también: por medio de los grandes medios de comunicación. Especialmente, la televisión.

Los medios de manipulación del Régimen aportan la motivación necesaria y suficiente para mantener el volumen actual de votos concentrado en un reducido grupo de partidos.

Unos medios dirigen los votos a unos partidos, otros a sus presuntos competidores.

Y la gente hace lo que le dicen los medios que escogen para ser informados.

Y, en consecuencia, para unos pocos millones de personas, el PP no es el “partido de la corrupción”. Saben de sobra que hay corrupción en el PP, pero en los medios que siguen, a este factor se le resta importancia, mientras que otros factores se exageran para hacerlos mucho más relevantes de lo que son.
En cambio, para muchos millones de no-votantes del PP, ese partido es el “partido de la corrupción” y es lo peor de lo peor, porque así lo califican los medios que siguen.
Y las dos cosas a la vez no pueden ser ciertas. 

La información que los medios proporcionan no describe fielmente la realidad. Sin ser necesariamente falsa en su totalidad, en su mayor parte es un conglomerado de medias verdades -esto es, la peor de las mentiras-. Es sesgada, parcial. En unos medios hacia un lado, en otros, hacia otro.

Así, esa información hace que la gente vote al PP. Y lo mismo reza para los demás.

Y sí, si todos los medios fueran objetivos, imparciales, libres, e informaran de la verdad completa, por supuesto que apoyarían  al PP cuatro gatos.

Pero si así fuera, también apoyarían a Podemos cuatro gatos.
Y al PSOE. Y a C's. Y a todos los demás.

Si los medios dijeran la verdad completa, no votaría ni el Tato.

Pero como no la dicen, 25 millones de españoles votan a los partidos. Al PP entre ellos.

Sin democracia mediática, no puede haber democracia política.

Lo llaman democracia, y nunca lo ha sido.

viernes, julio 14, 2017

¿Y qué opina C's?

Una escena de una representación teatral:

Viernes 14 de julio de 2017.
Abre el informativo de las 15:00 en Castilla-La Mancha Televisión.
Avance de noticia: el PSOE autonómico le ofrece a Podemos entrar en el ejecutivo para desbloquear la aprobación de los presupuestos.
Tras el titular, una portavoz de C's sale comentando la jugada.
Siguiente avance.

¿Qué falla en esta escena?

Es obvio, ¿no? Mientras la estaba viendo me estaba “chirriando” el cerebro. Parece surrealista, de película de los Hermanos Marx.

¿Qué hace una portavoz de un partido que no tiene representación parlamentaria en la JCCM como único protagonista de una noticia que afecta a los dos partidos del gobierno (el oficial y el oficioso)?
Desde un punto de vista periodístico, es decir, atendiendo a su valor informativo, no tiene el menor sentido. En condiciones normales, cabría esperar primero declaraciones de los dos protagonistas, PSOE y Podemos. En caso de querer ampliar la información, lo lógico es preguntar su opinión al principal partido de la oposición, el PP. Y si después de ello se quiere hacer una cobertura mayor, pues sí, sería procedente una ronda de declaraciones de otros partidos relevantes a nivel regional, como Ciudadanos e IU. Y si ya se pretende actuar respetando los principios democráticos -que va a ser que no-, pues en esa ronda habría que incluir también a otros, a los pequeños, PACMA por ejemplo.
Esto es, que en orden de relevancia parlamentaria/gubernativa, que es el que siempre alegan los defensores de los medios de comunicación para ocultar la censura, C's tendría que haber sido el cuarto partido en aparecer soltando las bobadas habituales.
Pero ha sido el único.
Surrealista. De película de los Hermanos Marx.
O no.

Porque hay una explicación bien sencilla para este hecho: CMM TV le hace propaganda, gratis, a C's.

No es que sea algo que deba sorprendernos. Un medio de comunicación costeado públicamente haciendo propaganda gratuita a los partidos políticos. Ha sucedido cada día desde que empezó este nuevo régimen político electoralista.
Y en los medios privados, lo mismo.
Lavacerebros 24x7.

Tampoco es que sea una sorpresa que se le haga esa propaganda “extra” a C's. Un poco después de la irrupción de Podemos, momento en el que C's era un partido minoritario en Cataluña -o sea, no era nadie-, se le empezó a dar minutos en los grandes medios a nivel nacional. Muchos minutos. Y C's se convirtió en un partido relevante. A base de propaganda gratuita.

Lo que me ha llamado la atención, primero, es lo “descarado” de la propaganda. Solos, en plan protagonista, sin “camuflarlo” entre declaraciones de los actores principales.

Ni siquiera se molestan en disimular. Tan aborregada está la masa votante, que dan por sentado que no se van a dar cuenta ni de la manipulación más grosera.

Lo segundo que me ha llamado la atención es que sea una televisión del PSOE la que le haga la propaganda a su rival político.

Pero claro, eso también tiene una explicación sencilla: PSOE y C's son dos productos que pertenecen al mismo dueño. Como lo son los demás partidos que salen en los medios.
Y es lógico y normal que el dueño de un producto lo promocione en sus medios de propaganda.

Fin del apunte.

Que continúe la farsa.

¡Free, free, Freedonia!

domingo, junio 25, 2017

Democracia para esclavos

En el siglo I a.C. nació y vivió en la República de Roma un esclavo muy peculiar. Se llamaba Tirón, y fue secretario y confidente de Cicerón, el famoso orador. Tirón recibió educación, hasta el punto que no sólo sabía leer y escribir, sino que, entre otras muchas cosas destacables, fue el inventor de un sistema taquigráfico que ha pervivido hasta nuestros días (“&”, “Etc.”).

Tirón, pese a ser un esclavo, fue un privilegiado, si se compara con otros esclavos de su época, de otras épocas, incluso con muchas personas libres que han vivido y sufrido en todas partes desde el inicio de los tiempos. Fue bien tratado, tenía el sustento asegurado, tenía una considerable libertad para moverse y actuar según su criterio... incluso tenía dinero propio, cosa que no era rara entre determinados esclavos en Roma en aquellos tiempos. Tiempos en los que no era extraño que incluso algunas personas se vendieran a sí mismas para poder escapar de la miseria y la muerte segura que les esperaba si seguían siendo “libres”.

Sólo un necio dejaría de apreciar la calidad de vida de la que disfrutó Tirón. Pero, pese a ello, nadie afirmaría que Tirón disfrutaba de libertad o que tenía los derechos civiles que correspondían a un ciudadano romano libre. Porque Tirón era, oficialmente, un esclavo.

Hoy en día muchos disfrutamos en España de una calidad de vida privilegiada, si nos comparamos con otros países u otros tiempos. Incluso disfrutamos de libertad para ir casi a donde queramos e incluso para protestar abiertamente contra gobiernos e injusticias.
Pero la mayoría de la gente da por sentado que estos privilegios son producto de que en España, hoy, tenemos una democracia.
Sin motivo ni justificación alguna. Porque sí.
Es lo que dice el dogma oficial. La teleprogramación.

Sin embargo, ya hemos visto que privilegios y calidad de vida no son producto exclusivo de la democracia: también los puede tener un esclavo, siempre y cuando al amo le convenga concedérselos.

Y hoy, en España, y en algunos de los países de nuestro entorno, a los “amos” les está conviniendo condedernos algunos privilegios. Por circunstancias ajenas a nosotros, entre otras, por la lucha y sacrificios que hicieron otros que vivieron antes que nosotros, que consiguieron arrancar a los poderosos esos privilegios que hoy disfrutamos -y algunos más que ya hemos perdido-.

Pero son privilegios, dádivas, cesiones de los amos. No son derechos propios de una democracia. 

Si tuviéramos derechos, estos no nos podrían ser arrebatados a conveniencia del Poder.

Hoy, en España, nos dicen que tenemos derecho a una vivienda digna, y sí, algunos tenemos nuestra casa, pero a otros los echan de las suyas.
Nos dicen que tenemos derecho a asistencia sanitaria, y sí, a veces en los centros de salud nos atienden e incluso salvan nuestras vidas. Pero a algunos los colocan en una lista de espera y cuando les toca el turno, ya es tarde, y otros sufren negligencia y maltrato a consecuencia de la escasez deliberada de personal, instalaciones, recursos.
Nos dicen que tenemos derecho a un trabajo digno, pero muchos son explotados con jornadas propias de épocas pasadas y reciben a cambio salarios cada vez más miserables.
Nos dicen que tenemos libre derecho de reunión y manifestación, pero a algunos los apalean los matones oficiales del Régimen, y a otros los meten en la cárcel por montar un teatro de títeres o los multan por repartir propaganda.
Nos dicen que tenemos derecho a la vida, pero intoxican el aire que respiramos y el agua y alimentos que consumimos con sustancias cancerígenas que acaban con nuestras vidas. 

No tenemos derechos. Si los tuviéramos, podríamos garantizarlos, universalmente, para todos los seres humanos de este planeta, utilizando el Poder que proporciona a los pueblos la Democracia.

Que he dicho para TODOS, sí. Si nosotros tenemos un “derecho” y nuestro vecino no lo tiene, no es un derecho. Es un privilegio.
Y hoy, en este mundo globalizado, nuestros “vecinos” son todos los habitantes del planeta.

La Libertad y la Democracia, cuando las hay, son para TODOS.
Los derechos, cuando los hay, son para TODOS.
Los privilegios, para algunos.

Y hoy no podemos garantizarnos esos derechos. Porque no tenemos Democracia. No tenemos Poder.

Democracia es gobierno del pueblo. Y no gobernamos.
Votamos, pero no gobernamos.

Disfrutamos de unos privilegios concedidos graciosamente por los poderosos, en tanto les convenga concedérnoslos.
Privilegios que están siendo retirados ante la pasividad y sumisión que mostramos últimamente.
Lógico y normal: si saben que no nos vamos a defender, los poderosos nos pisotean un poco más.
Y seguirán haciéndolo mientras sigamos llenando obedientemente SUS urnas con nuestros votos.

miércoles, junio 21, 2017

"Izquierda" y "Derecha"

En estos tiempos de ignorancia y manipulación mediática generalizada, el término “democracia” no es el único que ha sido corrompido, en este caso para hacer creer a la gente en la farsa de los sistemas políticos parlamentarios “representativos”. Otras muchas palabras o ideas son tergiversadas una y otra vez en los medios de propaganda del Régimen, al igual, como no, que la Historia, que ha sido debidamente reescrita en parte, y olvidada por otro lado.

Como todos habréis leído ya “1984” sabréis perfectamente a qué me refiero.

Con el concepto de “izquierda” también han hecho lo mismo.

Hoy en día se oye mucho eso de que lo de “izquierda” y “derecha” es cosa del pasado, que a estas alturas esos términos ya no tienen sentido. Y en realidad es cierto, tan corrompidos están por la manipulación. Y es que, al igual que pasa con la “democracia”, casi todo lo que hoy se toma por “izquierda”, tampoco lo es.

Pero para combatir el lavado de cerebro está el sentido común, así que ahí vamos con ello. Empiezo con la derecha:

La “derecha” es y siempre ha sido ese sector de la sociedad que defiende la desigualdad. Son los que quieren que unos manden y otros obedezcan. Que unos tengan mucho y otros poco -o nada-. Que haya ricos y pobres.
Naturalmente, esa desigualdad se extiende a todos los niveles, no sólo a lo económico: castas, razas, clases sociales, naciones... y con ello, fronteras, patrias y banderas.
La sociedad que defiende la derecha es la del egoísmo como base de la conducta humana: todos compitiendo contra todos (individual y colectivamente) y que gane el que más se lo merezca. La ley del más fuerte.
A lo más “noble” que aspira una parte de la derecha -los “liberales”- es a una mal llamada “libertad” -otro término corrompido-, que ellos entienden como el debilitamiento de los gobiernos, para que estos no puedan recortar los beneficios de los que han tenido éxito en esa competición amoral y despiadada que ellos llaman “civilización”.
Esta posición se justifica de muchas maneras: que no se puede evitar, que el mundo es así, que la gente es egoísta por naturaleza, que siempre ha habido líderes y seguidores, que no hay recursos suficientes para todos, que si se da pan gratis la mayoría no trabajarían porque son unos vagos...
Dogmas y bobadas, pero por desgracia, grabadas a fuego en los cerebros de demasiadas personas.

Por otro lado, la “izquierda” es, obviamente, lo contrario: la izquierda defiende la igualdad. Que no haya unos que manden y otros que obedezcan, que los recursos disponibles se repartan equitativamente, que no haya ricos ni pobres.
Esto es, una sociedad basada en el altruismo, el respeto mutuo, la cooperación, la solidaridad, la justicia... y como para que exista todo eso debe existir también libertad y democracia -las de verdad-, pues libertad y democracia también son izquierda.

En base a ello, podemos posicionar realmente a actores presentes y pasados. Por ejemplo, al contrario de lo que predica el dogma oficial, el gobierno soviético “comunista” queda identificado, sin lugar a la duda, con la derecha. ¿Y el actual de Venezuela? Derecha. ¿Cuba? Derecha. ¿USA? Derecha. ¿España? Derecha. Etc.
En todos esos países hay unos pocos que mandan y un pueblo que obedece. En todos hay pobres y ricos. En todos gobierna la derecha.

Y con los partidos políticos lo mismo:
¿Qué partido hoy en día funciona sin jerarquías, sin líderes y seguidores?
¿Cuál defiende un gobierno del pueblo, esto es, con asambleas y referéndum, con ciudadanos -todos iguales- elegidos por sorteo, ejerciendo los cargos de forma temporal y rotatoria?

Todos los partidos políticos son de derechas (me refiero, como siempre, a los que cuentan, esto es, los que salen por la tele).

Y sus líderes, lo mismo. Por ejemplo, Iglesias el Gran Líder Supremo, ¿izquierda? Venga ya.

Y así, al contrario, una vez más, de lo que predica el dogma oficial, hoy nos encontramos con que la izquierda es una reducidísima minoría, en España, y en prácticamente todo el mundo.
Una minoría además invisible, porque está ausente de la televisión y de los parlamentos, herramientas ambas del Poder establecido, de los más ricos, de los triunfadores en la competición de la ley del más fuerte, del capitalismo, del neoliberalismo, esto es, de la derecha.

Izquierda y Derecha. Conceptos tan válidos hoy como en el pasado, fundamentales para ayudarnos a entender la sociedad que nos rodea.

Siempre y cuando uno rechace el dogma oficial y use la cabeza.

jueves, junio 08, 2017

El gran error de la izquierda (II)

Una parte -demasiado pequeña- de las personas de izquierdas de hoy en día, aún mantiene la lucidez suficiente como para tener claro que, para poder alcanzar ese “Pan, Trabajo, Techo, e Igualdad” al que aspiran, es imperativo erradicar una lacra cuya mera existencia hace inviable la consecución de esos objetivos: el actual sistema económico, esto es, el Capitalismo.

Hoy, el Capitalismo establece las reglas de forma global. Y la consecuencia directa de la aplicación de esas reglas es la tendencia a generar, sostener y aumentar las desigualdades e injusticias.
Por ejemplo, la Pobreza, que es consecuencia directa del sistema económico que la genera. O los déficit en atención sanitaria -tanto en la “Sanidad Pública” como en la privada-, que son consecuencia directa de la priorización de lo económico sobre la vida humana. Etc.

Mientras sigan funcionando las mismas reglas económicas, ninguna lucha por cambiar las cosas tendrá efectos importantes o duraderos. Las trabas que impone el sistema económico impiden los grandes objetivos, mientras que las victorias parciales que se arrancan con tanto sacrificio, con los años, acaban por perderse de nuevo.
Como bien hemos podido comprobar hoy en día en nuestro país.

Cuando las reglas son perversas, cuando condicionan absolutamente el resultado final de lo que hacemos, no queda más remedio que cambiarlas si queremos resultados suficientes y permanentes.

Y por ello, hay personas de izquierdas que tienen claro que el Capitalismo es parte del problema.

Y en consecuencia, trabajan por modelos económicos diferentes variados, desde la clásica abolición de la propiedad privada, hasta la reciente, reformista y moderada propuesta de la “Economía del Bien Común” de Christian Felber, mucho más digerible para el domesticado ciudadano medio europeo de hoy en día.

Pero casi todas esas personas bienintencionadas se dejan el trabajo a medias.

Y es que, la misma lógica que se aplica a la Economía, igual hay que aplicarla a la Política: si el sistema económico es parte del problema, obviamente el sistema político también tiene que serlo. Exactamente por los mismos motivos: el sistema político hegemónico hoy en día, la “Representación” -con sus partidos políticos y sus parlamentos-, también impone las reglas a consecuencia de las cuales llegan la desigualdad y la injusticia.

Si cambiar las cosas requiere del cambio del perverso sistema de reglas en lo económico, por lógica también requerirá del cambio del perverso sistema de reglas en lo político.
De cajón.

Por desgracia, la consciencia de este hecho, pese a ser de sentido común, no está en las mentes de casi nadie. El lavado de cerebro funciona.

Y a consecuencia de ello, ahí tenemos a la gente de izquierdas pretendiendo defender sus objetivos, codo con codo con políticos y demás actores del Régimen, sujetos estos cuya misión es precisamente que esos objetivos se alcancen en el menor grado posible.

Y ahí tenemos a la gente de izquierdas pidiendo a la gente que se una a la “lucha”, codo con codo con políticos y demás actores del Régimen, que están ahí precisamente para mantener a la gente fuera de esa lucha, sumisa, dependiente, inmadura, limitada políticamente a echar un voto a una urna cada cuatro años.
Esto es, codo con codo con aquellos que trabajan contra la Democracia.

No se puede ser más incoherente.

Y por ahí, vamos mal. Por ahí sólo hay más Régimen. Por ahí está el Sistema.

Lo llaman democracia, y nunca lo ha sido.

miércoles, mayo 03, 2017

“Borgen”, o el mito del buen político

¿Qué pasaría si el Presidente del Gobierno fuera una persona honrada y competente?


Es imposible, ya lo sé. Pero si le echamos imaginación... si fantaseamos... si nos ponemos en que podría ocurrir lo imposible... ¿qué pasaría?

Tranquilos, no cortocircuitemos la maquinaria cerebral con tan peliaguda disquisición. No es necesario. Ya lo han hecho otros por nosotros.

La respuesta a esa cuestión la desarrolla “Borgen”, una serie de televisión danesa de política-ficción, cuyo punto de partida es precisamente ese: la honrada y competente Birgitte Nyborg, líder del emergente Partido Moderado, llega al poder, con un programa bueno para todos los ciudadanos y con la firme voluntad de hacer realidad la voluntad del pueblo danés.

La serie desarrolla las vicisitudes de esta brillante y voluntariosa política, en su intento de hacer realidad esa “nueva política” de la que tanto se habla, pero que nunca se ve por parte alguna.

La ficción es bastante realista y, por tanto, Birgitte fracasa. A medida que van avanzando los meses de mandato, vemos como la flamante Primera Ministra se va topando con los intereses existentes en el ámbito político: corrupción, incompetencia, luchas de poder internas de los partidos, por un lado, y por otro, el Poder económico y el Poder mediático, que le impiden, una y otra vez, cumplir con sus promesas y sus propuestas, incluso le hacen imposible mantener sus principios morales, esos que la hacían diferente a los demás políticos.

La serie es muy buena, de mucha calidad, muy superior a la habitual morralla USA a la que estamos acostumbrados. Y es muy entretenida. Merece la pena, para aprender un poco sobre lo que es, en el fondo, la política de estos tiempos.

Y, llegados a este punto, cualquiera que me conozca lo suficiente estará pensando que estoy promocionando una serie de mi agrado, esto es, muy crítica con el Sistema Político, el danés en este caso. Por cierto, similar, en lo que a las reglas se refiere, al español (en contraposición al sistema mayoritario de USA o Francia).
Sin embargo, no es así. A pesar de todas las miserias del mundillo político que muestra, la serie es pura propaganda en favor del Sistema. Propaganda de mucha calidad, muy sutil, muy disimulada... pero eficaz, muy eficaz.
Al final, cuando terminas la serie, la idea que esta te deja en la mente es que “esto es democracia y aunque no es perfecta, es el gobierno menos malo posible”. Pese a todo lo que se denuncia, este producto televisivo, en la práctica, lleva a la resignación, al conformismo, a la sumisión al Régimen.
“Aceptémoslo, porque es lo mejor que se puede conseguir”.
Nos deja esa idea clave, y una buena cantidad de dogmas del Sistema, reforzados, en nuestro cerebro.
Manipulación, de la buena.

Ahí lo dejo de todas maneras, para el que le pueda interesar. En mi opinión, merece la pena incluso sabiendo que es propaganda. Y merece la pena todavía más para los que siguen creyendo en este Sistema, porque van a disfrutar, y además, la serie va a reforzar su fe. Dos por uno.



Anexo: Manipulación en “Borgen”


No he podido resistirme a extraer tres escenas -de unos pocos segundos- como muestra de cómo se ejecuta en estos tiempos la manipulación política aprovechando el ocio televisivo. Hay muchas más, y muy buenas, pero estas tres me han parecido especialmente significativas.

La primera, grandiosa.

Ahí va:

1. “Me meo en esa ingenua noción de que el poder es del pueblo.”

Michael Laugesen, líder del Partido Laborista. “Borgen”, episodio 1, primera temporada.


Esta escena es, en materia de manipulación, genial. Brillante. Ahí lo tenemos, en la televisión, el reconocimiento de que todo es una estafa, y encima, por parte de un líder político de uno de los partidos mayoritarios.
“Lo llaman democracia, y no lo es”.
La cruda verdad.
Cuesta creer que eso haya salido en la tele.
Pero claro, en la serie, esa verdad la dice el que está a punto de convertirse no sólo en el “malo” de la serie, sino en el perdedor.
Y... ¿quién hace caso a los perdedores?
Si la honesta y capaz Birgitte Nyborg lo afirmara, sería diferente... pero lo dice el perdedor de turno. Y eso es crucial.

Nuestro cerebro está diseñado para no hacer caso a los perdedores. Tampoco a los que nos caen mal o nos resultan antipáticos.
Y, en ocasiones, eso nos lleva a equivocarnos. A despreciar una cosa cierta por motivo de quién la dice. Falacia ad hominem.

Nuestro cerebro es vulnerable. Y los que saben de esto de manipular, se aprovechan de este déficit en nuestra capacidad de razonar.

Y así, en esta escena, ¡sueltan la cruda verdad, sin cortapisas, con todo el descaro... para lavar el cerebro a la gente para que la rechacen!
Reforzando así la gran mentira, base de todo, que se repite una y otra vez en todos los medios de comunicación: que vivimos en una democracia.

Magistral.

2. “Democracia es dictadura de la mayoría”

Amir Dwian, líder del Partido Verde. “Borgen”, episodio 5, segunda temporada.



Otro de los reveses de Birgitte Nyborg. Está intentando sacar un proyecto fundamental, por consenso, para que sea duradero, sostenible, eficaz. Cuestiona la imposición de la mayoría (de esas mayorías “ajustadas” -y en realidad, falsas- a las que estamos acostumbrados en España). Cuestiona que eso sea justo.
Y con razón, porque ni es justo, ni democrático.
Pero la “realidad” pone a Birgitte en su lugar. En esta escena, en boca del también honesto y competente líder de los verdes, se refuerza el dogma que nos venden una y otra vez desde los medios de propaganda.
Al final, Birgitte acabará por aceptar esa falsa definición de democracia. Y con ella, todos los manipulados televidentes que sigan la serie y que, sin pretenderlo ni darse cuenta, adoptarán las mismas ideas que les venden por medio de esos políticos ejemplares -ficticios- con los que simpatizarán o se sentirán identificados. En este caso, Birgitte y Amir. Protagonistas. Admirados. Los que tienen credibilidad. Los que usarán para contar las milongas que quieren que crean, en este caso, los daneses.

3. Políticos profesionales, parásitos profesionales.

“Borgen”, episodio 8, tercera temporada.


La que se queja con ira y desesperación es Nete Buch, diputada de los “Nuevos Demócratas”, partido de nueva creación de una renacida Birgitte. El partido se está desplomando y Nete está a punto de perder su escaño... y se ve en la cola del paro... porque, aparte de embaucar a la gente para que la voten, no sabe hacer la O con un canuto. Es una inútil total. Si pierde el escaño, se queda sin trabajo, y sin la generosa remuneración que el “curro” de político profesional conlleva.
Nete está tan desesperada que traiciona a su “amiga” y compañera de partido Birgitte y se convierte en una “tránsfuga-espía” para recuperar su antiguo puesto -y escaño- en el partido rival de ese momento de la historia.

Otra escena que emite un mensaje bien distinto a la realidad debido al modo en que se presenta.

Para empezar, en la serie, Nete es la única que se muestra temerosa de su futuro laboral por perder su escaño. Pero, siendo realista, todos los “aforados” tendrían que haber estado acojonados por perder su puesto de trabajo. Los políticos profesionales, por norma, son todos unos inútiles: aparte de mentir, engañar, obedecer al que mande y echarse el dinero a la saca, saben hacer poco más. ¿De qué trabajarían de no vivir de la política? Si fuera por sus capacidades, irían todos de cabeza al paro.

Aunque, por otra parte, lo que tampoco muestra la serie es la salida laboral habitual para políticos que pierden sus escaños: las puertas giratorias. ¿Cuántos políticos realmente tendrían miedo de perder su escaño, si saben que les espera un puesto de trabajo seguro al dejarlo?
En la vida real, es difícil encontrar un político que no tenga una cómoda “jubilación” asegurada. No sólo están los puestos de “consejeros” de grandes empresas para políticos importantes; hay también multitud de puestos de trabajo para enchufados en empresas privadas variadas, de la familia, de amigos, de los de devolver favores... fundaciones... empresas públicas... y por supuesto, puestos de trabajo en la Administración Pública, plagada de enchufados que disfrutan de un empleo seguro, según la Constitución, gracias a haber demostrado su “mérito y capacidad” en unos “justísimos” procesos selectivos. Miremos las universidades, por ejemplo, que son caso especial de esta praxis.

Que bueno, esto es en España, claro. Pero dudo mucho que en Dinamarca sea muy diferente. Aunque eso sí, allí, mucho más disimulado.

En definitiva, que la situación que se le plantea a Nete es irreal. Esta escena es también manipulación. Reconociendo otra vez una media verdad -la inutilidad conocida de algunos políticos profesionales-, nos hacen creer que los políticos inútiles son una minoría, la excepción. Cuando en realidad son la regla.

La corrupción política no es un hecho puntual o excepcional. Es una cuestión de clase. Hay una clase opresora, parásita, integrada en todos los ámbitos de la sociedad: política, economía, medios de comunicación, Administración Pública, ejército, mafias, jerarquía eclesial... y luego está el pueblo, que la sufre.

Es el Sistema.

Lo llaman democracia, y nunca lo ha sido.

Manipulación, manipulación, manipulación.

Pero de la buena. Que la disfruten.

lunes, marzo 27, 2017

La enfermedad de nuestro Sistema Educativo

La raíz del problema. No los síntomas, sino la enfermedad. Lo que tenemos que averiguar, y sanar, si queremos un buen Sistema Educativo para las nuevas generaciones, para nuestro futuro.

Lo preguntaba aquí, pero no, no está ahí la respuesta. Nos quedamos en los síntomas, en la superficie.

Vamos a profundizar.

Los seres humanos estamos programados genéticamente para aprender, y mucho, especialmente en nuestros primeros años de vida. Una simple cuestión de supervivencia.
Aprendemos cosas de forma natural. Sin darnos cuenta. Por repetición, por imitación, por experiencia.

Y los chavales aprenden, ya lo creo. Aprenden lo que la sociedad les enseña. Lo que necesitan para integrarse con éxito en la sociedad en la que tienen que desarrollar su vida adulta.
Su aprendizaje es coherente con la sociedad en la que viven.
Aprenden imitando las conductas que la sociedad marca como exitosas. Lo que ven, lo que funciona, lo que es valorado socialmente.

¿De quién aprenden los chavales?

Miremos sus modelos, las personas que son más famosas en este país, los que más salen en la tele, los que más dinero ganan, los que más reconocimiento tienen:
- Futbolistas y otros deportistas.
- Artistas (música, cine) que destacan por su físico, raramente por la calidad de su trabajo.
- Modelos de pasarela y demás.
- Individuos maleducados, zafios, incultos, irrespetuosos, egoístas, ignorantes, estúpidos... que exponen sus mediocres vidas públicamente.
- Empresarios corruptos que se hacen ricos abusando, robando y engañando aquí y allí.
- Políticos profesionales.
- Enchufados en los mejores puestos de trabajo (directivos y ejecutivos varios, entre otros).

Etc.

Pregunta retórica: ¿quiénes de entre esos socialmente valorados “profesionales” han necesitado una titulación para alcanzar su posición?

Pues eso. Está claro, ¿no?

¿Cuántos científicos famosos salen cada día por la tele? ¿Cuántos científicos son tema de conversación en una comida o cena de cualquier hogar actual?
O... ¿cuántos padres jalean con pasión, entusiasmo, y hasta adoración, cada fin de semana y entre semana, el trabajo de algún científico?
Ninguno. Jalean a los futbolistas.

Más preguntas: ¿cuántos padres leen con sus hijos? ¿Y cuántos ven la tele o juegan a la consola, muchas horas al día, delante de sus hijos?

Profundicemos un poco más:

Si nuestros chavales miran su entorno, ¿cuántos parientes o amigos adultos conocerán que:
1) tengan un título,
2) trabajen -en su municipio, sin haber tenido que emigrar- gracias a su título, y
3) estén contentos con su trabajo?

Tal vez en nuestros entornos personales -privilegiados, gente con cultura y trabajo- haya algunos casos aislados. Pero no creo que sean muchos.
Pero hay enormes bolsas de población -en nuestra región, en nuestro país-, donde la gran mayoría de los chavales no tienen prácticamente ningún referente positivo cercano que les muestre que obtener un título merece la pena.

Y más aún, miremos dentro de las aulas, donde los alumnos tienen unos referentes cercanísimos para valorar si merece la pena sacarse o no un título: sus profesores.
Quemados, cabreados, maltratados, malpagados, despreciados, faltados al respeto reiteradamente por las autoridades educativas, por la dirección de los centros, por los propios padres de los alumnos...

¿Esforzarse para estudiar? ¡Venga ya!

Los chavales aprenden cada día, de sus mayores, que en esta vida lo importante es otra cosa. Darle patadas a un balón. Estar buen@. Llevar ropa de marca. Agredir, gritar e insultar. Estafar y robar. Tener un buen enchufe.
Y sobre todo, ante todo, tener dinero. Lo más importante.
Somos lo que tenemos. El dinero por encima de las personas. La lección principal.

Esto no hay centro educativo que lo remedie.

Un detalle más y termino. No quiero dejarme otra faceta de la misma enfermedad, fundamental también, casi tan importante como lo anterior:

¿Cómo narices va a concentrarse un chaval en las matemáticas o la lengua si tiene una vida de mierda -con perdón otra vez-? ¿Si su familia vive en una situación de penuria económica, si su preocupación es cuándo les van a desahuciar, si vive en una chabola o piso ocupado sin agua ni electricidad, o si el maltrato en el hogar, la violencia, la delincuencia, las drogas... es su pan de cada día?
Realizar una actividad intelectual compleja -a partir de cierta edad, aprender según qué cosas lo es-, requiere concentración.
Y es difícil concentrarse con el estómago vacío, o con la cabeza llena de problemas mucho más graves que hacer una multiplicación de monomios o saber si “cabeza” es sujeto o complemento directo.

Sin garantizar una vida digna para tod@s, no puede haber educación digna para tod@s.

La raíz del problema no está en las aulas: está en la sociedad.

Si queremos que los chavales aprendan lo que es correcto, los adultos debemos hacer lo correcto.
Si queremos una mejor educación, la sociedad debe cambiar, los adultos deben cambiar.

Es un error centrarse en los cambios en los centros educativos, y en las aulas, cuando la raíz del problema está fuera.
Por ahí vamos mal. Tratar los síntomas no va a funcionar.

Hay muchísimo que mejorar dentro de las aulas, sí. Pero lo importante, lo principal, debe hacerse fuera.

Actuando sobre la raíz del problema.

No educa la escuela, educa la sociedad.

jueves, marzo 23, 2017

¿Cuál es la enfermedad de nuestro Sistema Educativo?

El estado de nuestro Sistema Educativo es catastrófico. Cada año arroja miles de jóvenes pésimamente preparados a la vida de adulto. La generación Ni-Ni. O generaciones, porque va a salir más de una.

A algunos -demasiado pocos- nos preocupa la Educación. Y una parte de los que nos preocupamos -de nuevo también demasiado pocos- hasta actuamos para intentar cambiar las cosas.

Pero difícilmente vamos a actuar eficazmente si ignoramos la raíz del problema. ¿Por qué falla el Sistema Educativo?

Algunos protestan contra la LOMCE y contra los recortes, pero olvidan, ignoran, o hacen por ignorar, que antes de la LOMCE, los recortes y el PP, nuestro Sistema Educativo era igualmente catastrófico, con unas tasas de fracaso escolar -reconocidas por el gobierno PSOE- superiores al 30%, y básicamente con los mismos problemas que ahora, sólo que con unos pocos -e insuficientes- medios más.

Y vaya, si nos fijamos sólo en esa tasa de fracaso escolar reconocida, la LOMCE y el trabajo del PP están funcionando: el abandono escolar temprano está descendiendo.
¡Sorprendente! ¡Genial! ¿Es bueno el PP?
Voy a tener que votarles las próximas elecciones.

Es broma, claro. Obviamente no me creo esta “información” -propaganda, maquillaje-, pero lo mismo reza con la tasa que reconocía el PSOE antaño. El fracaso escolar real en Castilla-La Mancha no lo conoce nadie, pero por mi experiencia, por lo que sé, es y ha sido, desde hace muchos años ya, abrumador, casi generalizado. Me extrañaría muchísimo que más de un 10% de los chavales salieran mínimamente formados al terminar su educación secundaria obligatoria.

En cualquier caso, el problema no es sólo la LOMCE, los recortes o el PP. Hay más, mucho más. La raíz del mal está mucho más profunda.

Y si no encontramos la raíz del problema, no vamos a solucionarlo, ni queriendo.

Otros colectivos (Lo primero es soñarlo) plantean actuar en centros públicos, tratando de mejorar la pedagogía existente -cavernaria- y la integración en la educación de padres, empresas y demás actores de la sociedad.

No educa la escuela, educa la sociedad.

Fundamental. Una necesidad obvia desde hace muchos años.
Y sin embargo, la presencia de estas experiencias hoy en día en nuestros centros públicos es casi inexistente, anecdótica.
Valoro enormemente el trabajo de estos padres y profesores, pero es insuficiente, y por mucho. Así no llegamos.

Otros (Caracolín, Madreselva) tratan de salvar a sus hijos en sus propios centros privados -más o menos independientes-, enfrentándose a las dificultades que ello conlleva, como la falta de recursos económicos.
En mi opinión, a título particular -en plan "sálvese quien pueda"-, esta es la mejor opción, pero es un camino muy complicado, de futuro incierto, y al que pueden acceder muy pocas familias -por falta de medios, o de coraje, que hay que tenerlo, para optar por estas alternativas cuando están naciendo-.

Y además, educando bien a cuatro chavales no nos salvamos. Algunos de ellos mejorarán sus posibilidades de futuro, y eso es mucho -especialmente para ellos mismos y para sus padres-, pero, para el conjunto de los castellanomanchegos, es, de nuevo, absolutamente insuficiente.

Todas estas iniciativas son pequeños parches, atenúan ligeramente el daño global, pero no van a curar la enfermedad, porque no tienen en cuenta hasta dónde llega la raíz del problema: tratan los síntomas, pero apenas tienen en cuenta la enfermedad.

Y por ello, pregunto:
¿Cuál es la enfermedad de nuestro Sistema Educativo?
¿Cuál es la raíz del mal?
¿Lo sabemos?  ¿Nos hemos parado a tratar de averiguarlo?

jueves, marzo 16, 2017

El Gobierno de Castilla-La Mancha veja y humilla a los profesores

Si un superior jerárquico se acercara a mí en el trabajo, y me dijera que no se me permite disfrutar de un derecho -a conciliar la vida familiar y laboral- que la ley me reconoce, mientras que otros compañeros sí lo disfrutan, me sentiría discriminado.
Si ese superior me tratara como un imbécil dándome una justificación absurda y pueril para privarme de ese derecho, a la vez que me culpabiliza de no sé cuántos males y, además, lo hace público, me sentiría, posiblemente, vejado y humillado.
Pero si ese superior fuera un alto cargo de la Consejería de Educación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y los perjudicados fueran los profesores de primaria o secundaria, pues tal vez estaría acostumbrado a ser vejado y humillado y tampoco pasaría nada por una más.

El pasado 1 de enero de este año entró en vigor en Castilla-La Mancha una norma interna que básicamente suprime el derecho de acudir a las tutorías de sus hijos a profesores que sean padres. Pueden leer la circular que se envió al profesorado aquí.
Hay que leerla -y alucinar- para entender lo que expongo a continuación.

No creo que sea necesario entrar en la argumentación con la que se justifica la medida, ratificada además por un juzgado. Cualquier ser humano con más de 5 años y una capacidad de raciocinio normal se daría cuenta de la ridiculez de la justificación que se da.
Aunque bien pensado, como de raciocinio andamos más bien escasos en este país, voy a dar una pista. A ver si alguien me explica cómo un profesor y padre -o profesora y madre- que trabaja, digamos en... Campo de Criptana, con más de 20 horas lectivas y, por consiguiente, sin apenas huecos “sin alumnos” en su horario, puede encontrar ese “momento más adecuado” para viajar al colegio de sus hijos en, digamos... Ciudad Real capital... por ejemplo... asistir a la tutoría -que por supuesto coincidirá fácilmente con el “momento más adecuado” del tutor-, y volver después a Campo de Criptana, todo ello, sin perder una clase.

Igual han inventado ya los viajes en el tiempo y no me he enterado. Y el Juez ese de Cuenca y el Inspector General de Educación lo saben, y claro, por eso esta norma. Desde el pasado 1 de enero los profesores de Castilla-La Mancha deben estar pasándoselo pipa saltando en el tiempo una y otra vez desde los portales temporales que ya debe haber funcionando en colegios e institutos.

A ver cuándo me ponen un portal de esos en mi curro.

En fin, bromas aparte, la única explicación que me viene a la mente sobre la imposición de esta norma aberrante es la obvia: es por joder. Con perdón.
Nuestros dirigentes desprecian y aborrecen la Educación y, por extensión, a los profesores. Siempre ha sido así, y así sigue siendo.

Y si hay algo a lo que un político tiene miedo, pavor diría yo, es a un pueblo bien educado, sabio, racional. ¿De dónde saldrían sus votos si los ciudadanos supieran y razonaran?

Así que nuestros políticos, siguiendo la tradición caciquil característica de nuestra región, se dedican a vejar y humillar a los profesores y, de paso, a empeorar sus condiciones laborales todo lo que pueden. Entre otras labores.

Y claro, es difícil que un buen profesor -o uno normal- esté motivado para educar adecuadamente a los alumnos si se le trata como basura.
Y aún así, increíblemente, alguno aguanta. Y lo hace bien. Por vocación.
Pero son los menos. La mayoría, como no puede ser de otra manera, se acaba quemando.

Ese es el “Sistema Educativo” en el que se escolariza -que no educa, no es lo mismo escolarizar que educar- a los niños y adolescentes castellanomanchegos.
Y así nos va.



Vejar: Maltratar, molestar, perseguir a alguien, perjudicarle o hacerle padecer.

Humillar: Herir el amor propio o la dignidad de alguien.



P.D. Fina la ironía de que, un profesor que parte de su trabajo es atender a los padres de sus alumnos en las tutorías correspondientes, no pueda a su vez acudir a las tutorías de sus hijos. Tengo que reconocer que esta vez se lo han currado los mandamases de la Junta.
Les costará superarlo... pero seguro que lo harán.