Las banderas sirven para tapar la mierda que los poderosos no quieren que veas.
Cuanto más grandes son, y más banderas hay, más tapan.
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lunes, octubre 09, 2017
viernes, octubre 06, 2017
Y el amo alza la voz
Hoy me he acordado
de mi primera experiencia laboral. El habitual grupo de jóvenes
explotado por una multinacional ávida de mano de obra barata y
complaciente.
Transcurrido tal vez
un par de años, hubo un pequeño conato de rebelión. Poca cosa, muy
moderadamente, tan sólo una respetuosa petición colectiva de que
“nos dejaran tranquilos”. Sin ánimo de dejar de echar horas
extra sin cobrar, a tanto no se llegaba. La gente quería conservar
el trabajo, pero el tema del maltrato psicológico no lo estaba
llevando demasiado bien.
Pero incluso eso fue
demasiado para los de arriba. Pasando por encima del Director del
Centro, al que tal vez consideraron demasiado blando, enviaron desde
Madrid al gran sheriff, el Director de Recursos Humanos a nivel
nacional, para restaurar el orden entre la díscola masa trabajadora local.
Y puso orden, claro.
Todo volvió a su cauce. Los jóvenes curritos agacharon
sumisamente la cabeza y volvieron a su tarea, sin volver a repetir
tamaña muestra de rebeldía.
Me ha venido a la
cabeza este recuerdo -más o menos distorsionado por el tiempo-,
cuando he visto la noticia de la amenaza de bancos y grandes empresas
catalanas.
Me ha dado la impresión de que, ha llegado el momento de que se llame al orden a las revueltas masas de independentistas (y no independentistas) catalanes, que han tenido la osadía de pretender tomar por sí mismos una decisión que, en nuestro “democrático” Régimen, siempre ha estado ya tomada desde arriba.
Me ha dado la impresión de que, ha llegado el momento de que se llame al orden a las revueltas masas de independentistas (y no independentistas) catalanes, que han tenido la osadía de pretender tomar por sí mismos una decisión que, en nuestro “democrático” Régimen, siempre ha estado ya tomada desde arriba.
El pueblo debe
acatar y servir, y no pretender tomar decisiones. Eso ya lo hace el
amo, por medio de sus leales esbirros, los políticos profesionales.
Que con esto de las
masas me refiero a la gente, claro, no a los políticos del PDeCat,
los cuales, igual los amos han considerado que no han sabido
controlar adecuadamente a la plebe.
Y por eso ha llegado
la hora de que el amo alce la voz, y ponga al populacho en su lugar.
El amo en persona.
La oligarquía económica. Quienes realmente gobiernan en Cataluña.
Y en España.
Y en España.
Demostrando quién manda aquí.
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España
viernes, septiembre 29, 2017
Referéndum en el barrio del Torreón
Los vecinos del barrio del Torreón están cabreados. Son muchos años ya de sufrir una situación de agresión continuada, cada jueves, viernes y sábado por la noche, más fiestas adicionales.
Los gobiernos municipales no solo no han actuado para proteger a los vecinos, al contrario, han favorecido el crecimiento y la consolidación del barrio como zona de ocio nocturno.
El pasado jueves se tomaron una serie de decisiones en el pleno relativas a esta cuestión.
Voy a especular un poco.
Voy a suponer que, pasado un tiempo prudencial, pese a esas decisiones del gobierno local, la situación de los vecinos del barrio no mejora.
Es un suponer.
Voy a suponer también que los vecinos recurren a la vía judicial, pero, dado que la Justicia nunca ha sido igual para todos, no da frutos.
Y sigue pasando el tiempo y todo sigue igual o peor.
Y voy a suponer que, en ese punto, una buena parte de los vecinos del Torreón llegan a tal nivel de cabreo y desencanto que deciden celebrar una consulta en el barrio para decidir si cierran todas las discotecas del barrio.
Así, unilateralmente. ¡Manda huevos!
No tienen poder legal para ello, pero lo deciden de todas maneras.
Un referéndum únicamente para los vecinos del barrio del Torreón, naturalmente. Es su barrio.
Que es bien posible que a los vecinos de los demás barrios les interese mantener las discotecas en el Torreón. Pero no les corresponde a ellos tomar esa decisión, precisamente porque las discotecas no están en sus barrios: están en el barrio del Torreón.
Por tanto, la decisión es de los vecinos del Torreón.
O eso voy a suponer que dirían los vecinos del Torreón.
Y se ponen a ello.
Y resulta que, aunque incluso una buena parte de los vecinos del Torreón están cómodos con las discotecas, se intuye una posibilidad de que en ese referéndum salga el SÍ: hay muchos vecinos muy cabreados.
Pero al gobierno municipal no le cuadra.
Así que, recurriendo a la legalidad vigente, el gobierno municipal prohíbe el referéndum. Envía a jueces y policías contra los vecinos del Torreón, confisca sus papeletas, su propaganda, sus urnas, les amenaza con multas con muchos ceros.
Pero los vecinos se ponen tercos, e insisten. Y el ayuntamiento hace venir a policías de Albacete para reforzar a los de aquí, que empiezan a parecer pocos. Los albaceteños leales los jalean al salir: ¡a por ellos!
Llegado a ese punto, algunos vecinos del resto de barrios de Ciudad Real, para mostrar su apoyo al gobierno municipal y a la legalidad vigente, ponen la bandera del municipio de Ciudad Real en la terraza.
No va a pasar, claro, esto es un pequeño cuentecillo de ficción política.
Pero por si acaso, voy a ver si me hago con una bandera local.
Los gobiernos municipales no solo no han actuado para proteger a los vecinos, al contrario, han favorecido el crecimiento y la consolidación del barrio como zona de ocio nocturno.
El pasado jueves se tomaron una serie de decisiones en el pleno relativas a esta cuestión.
Voy a especular un poco.
Voy a suponer que, pasado un tiempo prudencial, pese a esas decisiones del gobierno local, la situación de los vecinos del barrio no mejora.
Es un suponer.
Voy a suponer también que los vecinos recurren a la vía judicial, pero, dado que la Justicia nunca ha sido igual para todos, no da frutos.
Y sigue pasando el tiempo y todo sigue igual o peor.
Y voy a suponer que, en ese punto, una buena parte de los vecinos del Torreón llegan a tal nivel de cabreo y desencanto que deciden celebrar una consulta en el barrio para decidir si cierran todas las discotecas del barrio.
Así, unilateralmente. ¡Manda huevos!
No tienen poder legal para ello, pero lo deciden de todas maneras.
Un referéndum únicamente para los vecinos del barrio del Torreón, naturalmente. Es su barrio.
Que es bien posible que a los vecinos de los demás barrios les interese mantener las discotecas en el Torreón. Pero no les corresponde a ellos tomar esa decisión, precisamente porque las discotecas no están en sus barrios: están en el barrio del Torreón.
Por tanto, la decisión es de los vecinos del Torreón.
O eso voy a suponer que dirían los vecinos del Torreón.
Y se ponen a ello.
Y resulta que, aunque incluso una buena parte de los vecinos del Torreón están cómodos con las discotecas, se intuye una posibilidad de que en ese referéndum salga el SÍ: hay muchos vecinos muy cabreados.
Pero al gobierno municipal no le cuadra.
Así que, recurriendo a la legalidad vigente, el gobierno municipal prohíbe el referéndum. Envía a jueces y policías contra los vecinos del Torreón, confisca sus papeletas, su propaganda, sus urnas, les amenaza con multas con muchos ceros.
Pero los vecinos se ponen tercos, e insisten. Y el ayuntamiento hace venir a policías de Albacete para reforzar a los de aquí, que empiezan a parecer pocos. Los albaceteños leales los jalean al salir: ¡a por ellos!
Llegado a ese punto, algunos vecinos del resto de barrios de Ciudad Real, para mostrar su apoyo al gobierno municipal y a la legalidad vigente, ponen la bandera del municipio de Ciudad Real en la terraza.
No va a pasar, claro, esto es un pequeño cuentecillo de ficción política.
Pero por si acaso, voy a ver si me hago con una bandera local.
¡Por la unidad del municipio y el ocio nocturno en el Torreón!
¡Viva Ciudad Real!
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lunes, julio 31, 2017
Otro ejemplo más de manipulación
31 de julio de 2017.
Telediario de las 15:00 de La 1.
Canal “público”
que pagamos todos.
“Noticia” del
día sobre el referéndum catalán.
Portavoces del PP y
de C's soltando sus consignas. No entraré en detalle sobre la excusa
del día porque vienen a repetir básicamente lo mismo todos los
días.
Por supuesto, no se
da oportunidad de réplica a la otra parte, JxSí y CUP, aunque son
claramente parte implicada y son atacados tanto por PP y C's como por
los propios comentaristas que dan la noticia "imparcial y objetivamente": en La 1, JxSí y CUP
tienen asignado el papel de “malos” en el Spaguetti Western
catalán.
De paso,
aprovechando la coyuntura, también se ataca al PSOE -por su
inacción-, al cual tampoco se le da oportunidad de defenderse. En
este momento, en La 1, el PSOE también es de los “malos”.
Es un ejemplo
modélico de manipulación. De libro.
Por un lado, al dar
voz sólo a una de las partes, sesga la información en su favor.
Una y otra vez. Día tras
día.
Hoy, La 1 es un canal
de propaganda 24x7 en favor de PP y C's. Propaganda gratuita -para
ellos-, pero que nos sale bien cara al resto de los españolitos.
Por otro lado, la guinda, la enésima repetición de lo de que en “democracia”, si así lo dice tal o cual ley, la gente no tiene derecho a decidir directamente, en referéndum.
Por otro lado, la guinda, la enésima repetición de lo de que en “democracia”, si así lo dice tal o cual ley, la gente no tiene derecho a decidir directamente, en referéndum.
¡En democracia la
gente no puede votar!
¡Alucinante!
Y muchos, se lo
tragan. A tal nivel de ignorancia llegamos.
Una versión,
adaptada al caso catalán, de las palabras “nuestra democracia”,
que se repiten decenas de veces cada día en prácticamente todos los
medios de comunicación.
“En nuestra
democracia...”, “...en democracia...”, “...vivimos en una
democracia...”, “...gracias a nuestra democracia...”, etc.
Si una mentira se
repite suficientemente, acaba por “convertirse” en verdad.
“Principio de orquestación”. Goebbels.
En fin, que es sólo
un ejemplo, uno entre los muchos que nos inoculan cada día. Desde hace 40 años.
Podría escribir
decenas de artículos como este todos los días, si tuviera tiempo.
Porque la inmensa mayoría de las informaciones políticas de los
grandes medios de comunicación son así. Sesgadas. Falsas, incluso
cuando dicen algo que es cierto, ya que no hay mayor mentira que una
media verdad.
Lo llaman
democracia, y nunca lo ha sido.
P.D. Como curiosidad, la “noticia” siguiente era sobre el PSOE. Salía una imagen de los mandamases reunidos, y tras ellos, en la pared, en letras bien gordas, el lema de la actual “regeneración” -¿o es degeneración?- del PSOE: “Somos la izquierda”.
Si una mentira se
repite suficientemente, acaba por “convertirse” en verdad.
Y, hoy en día, dado que
es prácticamente imposible distinguir un gobierno del PSOE de uno
del PP, tienen que repetirla mucho, mucho, para que algunos de sus
votantes se la crean.
Así que repitan conmigo: Somos la izquierda, somos la izquierda, somos la izquierda. Vivimos en democracia, vivimos en democracia, vivimos en democracia. Amén.
Así que repitan conmigo: Somos la izquierda, somos la izquierda, somos la izquierda. Vivimos en democracia, vivimos en democracia, vivimos en democracia. Amén.
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sábado, enero 28, 2017
El muro
Ya en el año 2004,
en su distopía “Globalia”*, Jean-Christophe Rufin nos anticipaba
dónde conduce el camino que sigue desde hace tiempo nuestro mundo
globalizado. Entre otros aspectos, Rufin presenta un mundo futuro dividido
en dos: un reducido Primer Mundo, concentrado en un único Estado global -"Globalia"-, rico y "civilizado",
absolutamente blindado frente al restante Tercer Mundo, pobre y salvaje,
separados ambos por muros, cúpulas y barreras infranqueables.
Ojo, infranqueables
para las personas del tercer mundo, no al revés, y tampoco para los
recursos naturales o manufacturados, que seguirán fluyendo desde el
tercer mundo al primero: el expolio no parará hasta que no quede
nada que saquear.
No es que Rufin
estuviera descubriendo la piedra filosofal. Siempre ha sido algo
evidente.
Y es que es de cajón
que un mundo donde las desigualdades -y por tanto, la injusticia- son
cada vez mayores, un mundo donde los ricos son cada vez más ricos, y
los pobres son cada vez más y más pobres**, ese mundo, esa
sociedad, no puede mantenerse unida y cohesionada como si todo fuera
maravilloso. Llega un punto en el que, para poder seguir aumentando
la desigualdad y la injusticia, los ricos se tienen que proteger de
los pobres.
Y cuando digo
proteger, no sólo me refiero al riesgo físico, sino también a la
conciencia, incluso a la estética. Se trata de que todo siga igual
-de bien para algunos, de mal para la mayoría-, pero sin que los
ricos tengan que sufrir las consecuencias negativas de lo que hay que
hacer para mantener y hacer crecer su privilegiado nivel de vida. Lo
más "desagradable" debe hacerse y quedar fuera, y lejos, lo más lejos posible. Y los pobres,
lo mismo***.
Para eso están los
muros.
Hoy, algunos ponen
el grito en el cielo, o se sorprenden, ante el discurso del
megalómano neofascista Presidente Trump. Que dice que va a levantar
un muro entre USA y Méjico.
Y yo me pregunto... ¿qué tiene eso de extraño? ¿Qué tiene de sorprendente?
Trump no está haciendo nada inesperado. Tan sólo está siguiendo la misma hoja de ruta que todos los demás presidentes y líderes políticos, de USA y del resto del mundo, están siguiendo hace ya muchos años. Hace lo mismo que los demás. ¿Acaso no está el mundo lleno de fronteras, muros y vallas electrificadas, separando los países “ricos” de los pobres? ¿Acaso en nuestra “democrática” Unión Europea los inmigrantes tienen acceso libre?
Y yo me pregunto... ¿qué tiene eso de extraño? ¿Qué tiene de sorprendente?
Trump no está haciendo nada inesperado. Tan sólo está siguiendo la misma hoja de ruta que todos los demás presidentes y líderes políticos, de USA y del resto del mundo, están siguiendo hace ya muchos años. Hace lo mismo que los demás. ¿Acaso no está el mundo lleno de fronteras, muros y vallas electrificadas, separando los países “ricos” de los pobres? ¿Acaso en nuestra “democrática” Unión Europea los inmigrantes tienen acceso libre?
Trump hace lo que le
toca hacer, como los demás políticos que acceden al Poder. Como
Merkel, Putin o Rajoy. Como Sánchez, Rivera, Iglesias o Garzón.
Están ahí para cumplir un programa, y lo cumplen.
El problema no se
llama Donald Trump. El problema es el Sistema. El problema es la
sociedad injusta y despiadada que cada día ayudamos a mantener.
Donald Trump, y su
muro, son sólo una consecuencia. Una más, entre muchas.
No estamos peor hoy
con Trump de Presidente USA, que hace un año con Obama. Estamos peor
porque la sociedad que estamos construyendo es así. Cada vez más
injusta, cada vez más desigual, hasta que, por un lado o por otro,
reviente. Una vez más.
Y eso es lo que
debería asustarnos. Y mucho. No Donald Trump.
P.D. Hablando de
muros, ¿qué tal los nuestros en Ceuta y Melilla? Y con cuchillas,
ojo, para que hagan más daño. En crueldad no nos gana nadie. ¡Que
supere eso Trump!
P.D.2 Y sin ir tan
lejos, si alguien quiere ver muros de separación entre ricos y
pobres, no tiene más que darse un paseo, por ejemplo, por la zona
más exterior del barrio de Los Rosales de nuestra capital. Los
potentados locales se protegen de la sucia y molesta plebe
ciudadrealita.
P.D.3 Si es que hay
muros hasta en mi comunidad de vecinos. Y eso que es VPO.
Muros, muros y más
muros.
¿El muro de Trump?
Más de lo mismo.
Ninguna novedad.
* Merece mucho la pena leer la novela de Rufin. Es ficción, pero ahí está plasmado el futuro de nuestro actual mundo globalizado. Para mí, como “1984” o “Un mundo feliz”, imprescindible.
** Para que unos
acumulen más otros tienen que tener menos, son matemáticas
elementales.
*** Menos aquellos
que se precisen como mano de obra precaria o semi-esclava. Esos pasarán, con muro o sin él.
jueves, julio 23, 2015
Elecciones Plebiscitarias (I)
Otra vez andamos a
vueltas con lo de la independencia en Cataluña.
Ahora, Convergència y Esquerra Republicana se han sacado de la manga lo de las elecciones plebiscitarias, esto es, que se presentan a las elecciones -en
teoría- no para gobernar, sino para, de salir elegidos, iniciar un
proceso secesionista.
La verdad es que la
idea es buena.
Y dejan la decisión
de si SÍ o si NO en manos de los ciudadanos catalanes. Como debe ser
en democracia.
Hasta ahí, por mi
parte, chapeau. Bueno, parcialmente: hay cosas que deberían ser de
otra manera, pero no se pueden pedir peras al olmo.
La verdad tengo
mucha curiosidad por saber qué van a decir los catalanes; por ver,
para empezar, si la tortilla catalana tiene tantos huevos como la
griega, como cuando, en el reciente referéndum, estos le plantaron
ese pedazo de “OXI” a la Troika.
Pero mucho me temo
que, aunque la tortilla catalana tenga suficientes huevos, ni Mas ni
Junqueras van a estar a la altura. En mi opinión, ambos dirigentes,
de ganar, se “marcarán un Tsipras”*: marearán la perdiz durante
varios meses para, a la hora de la verdad, volverse con el rabo entre
las piernas y transmitir a los catalanes que no es posible -no les
dejan- hacer lo que prometieron hacer.
Incluso podría
intervenir de nuevo la Troika para, como a Tsipras, ponerle los
puntos sobre las íes a los díscolos dirigentes catalanes: en el
Régimen totalitario neoliberal en el que vivimos, los súbditos no
deciden; no hay referéndum ni plebiscitos que valgan; el dinero
manda, el pueblo, obedece.
O sea, que hay que
hacer las cosas por la vía que marca el Régimen y, si esa vía es
claramente una vía muerta, o sencillamente, no hay vía, ajo y agua.
A ver si nos creemos
que vivimos en una democracia.
* “Marcarse un Tsipras”:
1 Dícese de la actuación de un político o representante que pregunta a sus representados cuál es su posición para, a continuación, reunirse con los mandamases y aceptar lo contrario de lo que le han comisionado sus representados.
Incluye la
presunción de que ese político o representante nunca tuvo intención
de cumplir con su obligación de representante, sino que siempre fue
un fiel servidor de los mandamases; que hizo el teatro
correspondiente para hacer creer a sus representados que luchó
ferozmente por sus intereses.
2 Acción que da lugar al reproche [en manchegurrio]:
“¿Y si ya lo tenías decidido, pa qué preguntas?
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domingo, diciembre 14, 2014
La cuestión catalana
Hay mucho que analizar sobre la cuestión catalana. Me refiero a la cuestión de la independencia, claro. Oportunidad, conveniencia, dificultades técnicas, modo de ejecutarla, beneficios y perjuicios, si tiene sentido... *
Da para mucho análisis, mucho texto, mucho debate.
Pero lo que admite bien poca discusión es si los catalanes tienen derecho a decidir si quieren una Catalunya independiente. En democracia, al menos, no hay discusión posible: el derecho a la libre determinación es un derecho fundamental de los pueblos, tanto como la libertad de expresión o reunión lo son para las personas. Ningún pueblo puede ser obligado, por la fuerza, contra su voluntad, a pertenecer a una determinada nación. En democracia.
¿Dudas? ¿Es posible tenerlas?
En fin... ahí va una comparación para intentar contribuir a despejarlas:
Un matrimonio entre dos personas es un acuerdo voluntario que llega a su fin en el momento en que UNA DE ELLAS así lo decida. Mantener el matrimonio depende de los dos, pero para divorciarse basta con que uno así lo quiera. UNILATERALMENTE.
Y creo que todos entendemos como una aberración, inadmisible en estos tiempos, que uno de los cónyuges pueda obligar a su pareja a mantener la relación contra su voluntad, por la fuerza.
Eso es tiranía. O esclavitud.
Pues con los pueblos -salvando lo técnicamente inviable-, lo mismo.
Existe un proyecto nacional, llamado España, que debe estar formado de mutuo acuerdo, por todos aquellos pueblos que libremente así lo decidan. Si los catalanes no quieren seguir formando parte de ese proyecto, tienen todo el derecho a poner en marcha su propio proyecto nacional.
Sin embargo, no vivimos en una democracia. Y, en consecuencia, como es lógico y normal, el gobierno central de nuestro Régimen está manteniendo en la ilegalidad el ejercicio de ese derecho fundamental en concreto.
Ya sabemos que en las tiranías los ciudadanos no tienen derecho a decidir.
Y naturalmente, como no puede ser de otra manera, también sucede lo mismo, de forma generalizada, en todas partes, con otros derechos y libertades fundamentales.**
Pero no es eso lo peor.
Ante una violación pública tan evidente de un derecho fundamental, ante una prueba tan clara de ausencia de democracia, y ante unos partidos políticos que descaradamente promueven o defienden que se esté vulnerando el derecho a decidir de una parte de los ciudadanos (los de derechas: PP, PSOE, UPyD...) o que no lo están condenando o posicionándose claramente (los autodeclarados de izquierdas: IU, Podemos, EQUO...), lo que más me preocupa es que, ante todo ello, los españolitos de a pie nos hayamos quedado tan tranquilos, y que sigamos considerando participar normalmente en los procesos electorales, votando a uno de esos partidos. Los partidos del Régimen.
Eso sí que me parece extremadamente preocupante. Que, a estas alturas, haya tantos conciudadanos tan profundamente ignorantes en cuestiones políticas que sigan confundiendo democracia con tiranía. Ciudadanos que, bien con su falta de reacción, bien con sus actos (y sus votos), pese a la que nos está cayendo, van a mantener la tiranía en este país, convencidos de que de que vivimos en una democracia, pese a las evidencias que, día sí, día también, demuestran lo contrario.
Ignorancia tan grande hace inviable la democracia. Porque democracia es gobierno del pueblo y, para gobernar, hay que saber. Algo. Unos mínimos.
Y aquí no sabemos de la misa, la mitad.
* La independencia de Cataluña:
¿Será beneficiosa o perjudicial? ¿Para quienes?
¿El pueblo llano en Cataluña va a conseguir algo positivo cambiando la bandera pero manteniendo a los mismos individuos en el poder, el mismo Sistema político o el mismo Sistema económico que tenemos ahora?
¿Cuánto puede cambiar su situación si les gobiernan “desde Bruselas” directamente vía Barcelona, con respecto a lo que ocurre ahora, que son gobernados “desde Bruselas” con unos intermediarios en Madrid que pintan cada vez menos?
¿Cuál es el modo más adecuado de llevar a cabo un proceso de Secesión de España? ¿Cómo resolver sus dificultades “técnicas”?
¿Qué hay de la manipulación de la gente a través de unos medios de comunicación al servicio del Poder económico para que se posicionen en un sentido u otro?
¿Y la Solidaridad?
Etc.
** Como bien sabemos en Ciudad Real : represión a base de denuncias y multas.
También en Canarias, en un ámbito no relacionado con la independencia, se les impide el derecho a decidir: El Constitucional suspende la consulta canaria sobre las prospecciones.
Y qué decir de la Vivienda, Sanidad...
Aunque sea papel mojado, de la ONU:
Declaración Universal de los Derechos Humanos, Artículo 15:
1.Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
2.A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Artículo 1:
1. Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural.
2. Para el logro de sus fines, todos los pueblos pueden disponer libremente de sus riquezas y recursos naturales, sin perjuicio de las obligaciones que derivan de la cooperación económica internacional basada en el principio del beneficio recíproco, así como del derecho internacional. En ningún caso podrá privarse a un pueblo de sus propios medios de subsistencia.
3. Los Estados Partes en el presente Pacto, incluso los que tienen la responsabilidad de administrar territorios no autónomos y territorios en fideicomiso, promoverán el ejercicio del derecho de libre determinación, y respetarán este derecho de conformidad con las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas.
Da para mucho análisis, mucho texto, mucho debate.
Pero lo que admite bien poca discusión es si los catalanes tienen derecho a decidir si quieren una Catalunya independiente. En democracia, al menos, no hay discusión posible: el derecho a la libre determinación es un derecho fundamental de los pueblos, tanto como la libertad de expresión o reunión lo son para las personas. Ningún pueblo puede ser obligado, por la fuerza, contra su voluntad, a pertenecer a una determinada nación. En democracia.
¿Dudas? ¿Es posible tenerlas?
En fin... ahí va una comparación para intentar contribuir a despejarlas:
Un matrimonio entre dos personas es un acuerdo voluntario que llega a su fin en el momento en que UNA DE ELLAS así lo decida. Mantener el matrimonio depende de los dos, pero para divorciarse basta con que uno así lo quiera. UNILATERALMENTE.
Y creo que todos entendemos como una aberración, inadmisible en estos tiempos, que uno de los cónyuges pueda obligar a su pareja a mantener la relación contra su voluntad, por la fuerza.
Eso es tiranía. O esclavitud.
Pues con los pueblos -salvando lo técnicamente inviable-, lo mismo.
Existe un proyecto nacional, llamado España, que debe estar formado de mutuo acuerdo, por todos aquellos pueblos que libremente así lo decidan. Si los catalanes no quieren seguir formando parte de ese proyecto, tienen todo el derecho a poner en marcha su propio proyecto nacional.
Sin embargo, no vivimos en una democracia. Y, en consecuencia, como es lógico y normal, el gobierno central de nuestro Régimen está manteniendo en la ilegalidad el ejercicio de ese derecho fundamental en concreto.
Ya sabemos que en las tiranías los ciudadanos no tienen derecho a decidir.
Y naturalmente, como no puede ser de otra manera, también sucede lo mismo, de forma generalizada, en todas partes, con otros derechos y libertades fundamentales.**
Pero no es eso lo peor.
Ante una violación pública tan evidente de un derecho fundamental, ante una prueba tan clara de ausencia de democracia, y ante unos partidos políticos que descaradamente promueven o defienden que se esté vulnerando el derecho a decidir de una parte de los ciudadanos (los de derechas: PP, PSOE, UPyD...) o que no lo están condenando o posicionándose claramente (los autodeclarados de izquierdas: IU, Podemos, EQUO...), lo que más me preocupa es que, ante todo ello, los españolitos de a pie nos hayamos quedado tan tranquilos, y que sigamos considerando participar normalmente en los procesos electorales, votando a uno de esos partidos. Los partidos del Régimen.
Eso sí que me parece extremadamente preocupante. Que, a estas alturas, haya tantos conciudadanos tan profundamente ignorantes en cuestiones políticas que sigan confundiendo democracia con tiranía. Ciudadanos que, bien con su falta de reacción, bien con sus actos (y sus votos), pese a la que nos está cayendo, van a mantener la tiranía en este país, convencidos de que de que vivimos en una democracia, pese a las evidencias que, día sí, día también, demuestran lo contrario.
Ignorancia tan grande hace inviable la democracia. Porque democracia es gobierno del pueblo y, para gobernar, hay que saber. Algo. Unos mínimos.
Y aquí no sabemos de la misa, la mitad.
* La independencia de Cataluña:
¿Será beneficiosa o perjudicial? ¿Para quienes?
¿El pueblo llano en Cataluña va a conseguir algo positivo cambiando la bandera pero manteniendo a los mismos individuos en el poder, el mismo Sistema político o el mismo Sistema económico que tenemos ahora?
¿Cuánto puede cambiar su situación si les gobiernan “desde Bruselas” directamente vía Barcelona, con respecto a lo que ocurre ahora, que son gobernados “desde Bruselas” con unos intermediarios en Madrid que pintan cada vez menos?
¿Cuál es el modo más adecuado de llevar a cabo un proceso de Secesión de España? ¿Cómo resolver sus dificultades “técnicas”?
¿Qué hay de la manipulación de la gente a través de unos medios de comunicación al servicio del Poder económico para que se posicionen en un sentido u otro?
¿Y la Solidaridad?
Etc.
** Como bien sabemos en Ciudad Real : represión a base de denuncias y multas.
También en Canarias, en un ámbito no relacionado con la independencia, se les impide el derecho a decidir: El Constitucional suspende la consulta canaria sobre las prospecciones.
Y qué decir de la Vivienda, Sanidad...
Aunque sea papel mojado, de la ONU:
Declaración Universal de los Derechos Humanos, Artículo 15:
1.Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
2.A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Artículo 1:
1. Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural.
2. Para el logro de sus fines, todos los pueblos pueden disponer libremente de sus riquezas y recursos naturales, sin perjuicio de las obligaciones que derivan de la cooperación económica internacional basada en el principio del beneficio recíproco, así como del derecho internacional. En ningún caso podrá privarse a un pueblo de sus propios medios de subsistencia.
3. Los Estados Partes en el presente Pacto, incluso los que tienen la responsabilidad de administrar territorios no autónomos y territorios en fideicomiso, promoverán el ejercicio del derecho de libre determinación, y respetarán este derecho de conformidad con las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas.
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lunes, agosto 27, 2007
ETA
ETA está de nuevo de actualidad. Otro atentado. Brutal, niños en peligro... en fin, lo de siempre.
Con cada noticia de este tipo, se apoderan de la gente diferentes sentimientos. Miedo, odio, desesperación, escepticismo, o tal vez euforia... dependiendo de quién seas.
Algunos, además, pensamos sobre ello. Sobre la violencia, sobre el nacionalismo, sobre el “conflicto vasco”, sobre el terrorismo, sus causas, posibles soluciones... podría llenar un buen número de mensajes en este blog sobre el tema. Pero no tendría sentido. Hoy no.
Otros, en cambio, no piensan, pero sí “llenan” los medios de comunicación. Son los que no condenan públicamente los atentados... y los que los condenan, los que dicen que hay que estar unidos contra el terrorismo, los que dicen que hay que ilegalizar a tal o a cual partido, los que dicen que no hay que dialogar con los terroristas, los que... En fin, ETA está de nuevo de actualidad.
Yo voy a dejar aquí únicamente preguntas. Preguntas que me hice y que me hago. El que quiera, que les busque respuesta. Si la encuentra, tendrá más información de la que nunca va a aparecer en ningún medio de comunicación. Ahí van:
¿Por qué los terroristas españoles son vascos y no manchegos, o canarios, o... catalanes? ¿Por qué hay tantos vascos que apoyan el terrorismo? ¿Por qué ese odio hacia los “españoles”? ¿Es que los vascos están locos? ¿Son violentos y fanáticos por genética? ¿El famoso RH negativo les altera el cerebro?
Es entendible que haya terroristas fundamentalistas, salidos de la ignorancia, la miseria y el fanatismo religioso propios de algunos países del tercer mundo. Pero... ¿Y en España? ¿En un país del primer mundo? ¿Con una democracia? ¿Con la libertad, justicia, igualdad... que se supone que disfrutamos?
¿Por qué siguen saliendo jóvenes dispuestos a matar o morir por algo tan insignificante, comparado con una vida humana, como de qué color es un trapo colgado de un palo? ¿Mataría usted por una bandera?
¿Por qué después de tantos años de “lucha contra el terrorismo”, de una “poderosa” nación contra una “simple” banda terrorista, la justicia española todavía no ha acabado con ETA?
¿Están haciendo nuestros políticos todo lo que pueden contra el terrorismo?
¿Quién se beneficia de la existencia de ETA?
En fin, no es sencillo, pero tampoco es demasiado complicado responder a estas preguntas. No hay más que pensar un poco y usar el sentido común. Aunque las respuestas no son agradables.
Que las busque el que quiera.
Con cada noticia de este tipo, se apoderan de la gente diferentes sentimientos. Miedo, odio, desesperación, escepticismo, o tal vez euforia... dependiendo de quién seas.
Algunos, además, pensamos sobre ello. Sobre la violencia, sobre el nacionalismo, sobre el “conflicto vasco”, sobre el terrorismo, sus causas, posibles soluciones... podría llenar un buen número de mensajes en este blog sobre el tema. Pero no tendría sentido. Hoy no.
Otros, en cambio, no piensan, pero sí “llenan” los medios de comunicación. Son los que no condenan públicamente los atentados... y los que los condenan, los que dicen que hay que estar unidos contra el terrorismo, los que dicen que hay que ilegalizar a tal o a cual partido, los que dicen que no hay que dialogar con los terroristas, los que... En fin, ETA está de nuevo de actualidad.
Yo voy a dejar aquí únicamente preguntas. Preguntas que me hice y que me hago. El que quiera, que les busque respuesta. Si la encuentra, tendrá más información de la que nunca va a aparecer en ningún medio de comunicación. Ahí van:
¿Por qué los terroristas españoles son vascos y no manchegos, o canarios, o... catalanes? ¿Por qué hay tantos vascos que apoyan el terrorismo? ¿Por qué ese odio hacia los “españoles”? ¿Es que los vascos están locos? ¿Son violentos y fanáticos por genética? ¿El famoso RH negativo les altera el cerebro?
Es entendible que haya terroristas fundamentalistas, salidos de la ignorancia, la miseria y el fanatismo religioso propios de algunos países del tercer mundo. Pero... ¿Y en España? ¿En un país del primer mundo? ¿Con una democracia? ¿Con la libertad, justicia, igualdad... que se supone que disfrutamos?
¿Por qué siguen saliendo jóvenes dispuestos a matar o morir por algo tan insignificante, comparado con una vida humana, como de qué color es un trapo colgado de un palo? ¿Mataría usted por una bandera?
¿Por qué después de tantos años de “lucha contra el terrorismo”, de una “poderosa” nación contra una “simple” banda terrorista, la justicia española todavía no ha acabado con ETA?
¿Están haciendo nuestros políticos todo lo que pueden contra el terrorismo?
¿Quién se beneficia de la existencia de ETA?
En fin, no es sencillo, pero tampoco es demasiado complicado responder a estas preguntas. No hay más que pensar un poco y usar el sentido común. Aunque las respuestas no son agradables.
Que las busque el que quiera.
domingo, agosto 12, 2007
¿Qué es la democracia?
Vaya pregunta estúpida. En España todo el mundo sabe lo que es, ¿verdad? “Pues lo que tenemos aquí, ¿qué va a ser la democracia?”, respondería, tal vez, el españolito medio.
Pero si pedimos algo más, si pedimos que se explique por qué se caracteriza una democracia, más de uno no sabría qué decir. O diría demasiado.
A mí me gusta lo sencillo, y lo más sencillo al hablar de democracia es quedarnos con lo que significa literalmente esta palabra: “gobierno del pueblo”.
Democracia es gobierno del pueblo.
Vale... ¿y a qué viene todo esto?
Viene a cuento de lo ocurrido recientemente en un municipio guipuzcoano, Lizartza. Allí, el pasado 2 de julio, los representantes de una minoría (7,6% de votos) tomaron posesión del gobierno municipal (100% de los concejales), contra la voluntad de la inmensa mayoría de los vecinos (92,4% de votos blancos más votos anulados, en este caso, por corresponder a un partido ilegalizado).
No debería hacer falta indicar que si una minoría (7,6%), gobierna así sobre una mayoría (92,4%), eso no puede considerarse, bajo ninguna circunstancia, democrático. Recordemos, democracia es gobierno del pueblo. Un gobierno del 7,6% del pueblo, podría considerarse una oligocracia (gobierno de unos pocos), pero nunca una democracia.
En Lizartza no hay, en estos momentos, ningún gobierno democrático y, por tanto, los que gobiernan allí no son demócratas.
Pero lo que más me ha llamado la atención del caso es que, en mi tierra, en La Mancha de Don Quijote, el hecho en cuestión apenas ha tenido repercusión. La supresión de una democracia en un municipio español no ha sido noticia. No se ha mencionado en los medios de comunicación. No aparece en los foros de Internet. No lo comenta la gente en las tertulias del café. Ha sido asumido con indiferencia, como si no tuviera importancia.
Imagino que en la mayor parte del estado español, exceptuando el País Vasco, ha ocurrido lo mismo.
Y es el motivo de esa indiferencia lo que más me preocupa. Independientemente de que muchos españoles puedan estar de acuerdo con la ilegalización de determinados partidos, pienso que si no ha habido reacción es porque ni los manchegos, ni los españoles, se han enterado de lo que los políticos han hecho. No se han enterado de que, al menos en un municipio, se ha suprimido la democracia. Es decir, como hace 50 años, cuando mandaba ese señor tan simpático del bigotito.
Y... ¿cómo no se han enterado? ¿Es porque no ha salido en los medios de comunicación? No lo creo. Los resultados electorales son públicos, la noticia de lo ocurrido en Lizartza salió en los telediarios. Con esa información, incluso pese a la manipulación que hubiera podido existir, cualquiera se hubiera dado cuenta de lo que ha pasado allí. Cualquiera que supiera lo que es una democracia, claro.
Y ese es el problema. Los españoles no saben lo que es una democracia. No saben que con ir a votar cada 4 años, a unos partidos sobre los que los ciudadanos no tenemos ningún control, no se cubren los requisitos, o más bien el requisito, el único requisito que tiene que tener una democracia. Que gobierne el pueblo. En Lizartza, en estos momentos, no gobierna el pueblo. Quién sabe en cuántos municipios más ocurre eso. O si ocurre en alguna comunidad autónoma. O si en España hay una democracia real.
Y si los españoles no sabemos lo que es una democracia, ¿cómo nos daríamos cuenta si no la tuviéramos?
Nos han vendido una moto. No sabemos lo que es una moto. ¿Es una moto eso que nos han vendido?
Pero si pedimos algo más, si pedimos que se explique por qué se caracteriza una democracia, más de uno no sabría qué decir. O diría demasiado.
A mí me gusta lo sencillo, y lo más sencillo al hablar de democracia es quedarnos con lo que significa literalmente esta palabra: “gobierno del pueblo”.
Democracia es gobierno del pueblo.
Vale... ¿y a qué viene todo esto?
Viene a cuento de lo ocurrido recientemente en un municipio guipuzcoano, Lizartza. Allí, el pasado 2 de julio, los representantes de una minoría (7,6% de votos) tomaron posesión del gobierno municipal (100% de los concejales), contra la voluntad de la inmensa mayoría de los vecinos (92,4% de votos blancos más votos anulados, en este caso, por corresponder a un partido ilegalizado).
No debería hacer falta indicar que si una minoría (7,6%), gobierna así sobre una mayoría (92,4%), eso no puede considerarse, bajo ninguna circunstancia, democrático. Recordemos, democracia es gobierno del pueblo. Un gobierno del 7,6% del pueblo, podría considerarse una oligocracia (gobierno de unos pocos), pero nunca una democracia.
En Lizartza no hay, en estos momentos, ningún gobierno democrático y, por tanto, los que gobiernan allí no son demócratas.
Pero lo que más me ha llamado la atención del caso es que, en mi tierra, en La Mancha de Don Quijote, el hecho en cuestión apenas ha tenido repercusión. La supresión de una democracia en un municipio español no ha sido noticia. No se ha mencionado en los medios de comunicación. No aparece en los foros de Internet. No lo comenta la gente en las tertulias del café. Ha sido asumido con indiferencia, como si no tuviera importancia.
Imagino que en la mayor parte del estado español, exceptuando el País Vasco, ha ocurrido lo mismo.
Y es el motivo de esa indiferencia lo que más me preocupa. Independientemente de que muchos españoles puedan estar de acuerdo con la ilegalización de determinados partidos, pienso que si no ha habido reacción es porque ni los manchegos, ni los españoles, se han enterado de lo que los políticos han hecho. No se han enterado de que, al menos en un municipio, se ha suprimido la democracia. Es decir, como hace 50 años, cuando mandaba ese señor tan simpático del bigotito.
Y... ¿cómo no se han enterado? ¿Es porque no ha salido en los medios de comunicación? No lo creo. Los resultados electorales son públicos, la noticia de lo ocurrido en Lizartza salió en los telediarios. Con esa información, incluso pese a la manipulación que hubiera podido existir, cualquiera se hubiera dado cuenta de lo que ha pasado allí. Cualquiera que supiera lo que es una democracia, claro.
Y ese es el problema. Los españoles no saben lo que es una democracia. No saben que con ir a votar cada 4 años, a unos partidos sobre los que los ciudadanos no tenemos ningún control, no se cubren los requisitos, o más bien el requisito, el único requisito que tiene que tener una democracia. Que gobierne el pueblo. En Lizartza, en estos momentos, no gobierna el pueblo. Quién sabe en cuántos municipios más ocurre eso. O si ocurre en alguna comunidad autónoma. O si en España hay una democracia real.
Y si los españoles no sabemos lo que es una democracia, ¿cómo nos daríamos cuenta si no la tuviéramos?
Nos han vendido una moto. No sabemos lo que es una moto. ¿Es una moto eso que nos han vendido?
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